Sekai Ichi Hatsukoi ~El Caso de Chiaki Yoshino Vol. 4~
Libro: 世界一初恋 ~吉野千秋の場合 4~
Título: 羽鳥芳雪の場合 No. 2
Título en Español: Caso No. 2 de Yoshiyuki Hatori
Autora: Miyako Fujisaki
Ilustraciones: N/A
Formato: Novela
Licencia: No
Traducción: yoͦshͪiͥnoͦ♡
Revisión: 鳥居さん
Palabras: 2844
Tiempo de lectura: 13 minutos

- … Patético.
En la cama del hospital, Hatori suspiró, burlándose de él mismo mientras miraba la intravenosa insertada en su brazo. La razón por la que estaba ahí es porque, esa mañana acababan de terminar la revista, la cual había llevado un avance terrible. Y cuando por fin salió de la oficina para ir a casa luego de dos días, se desmayó.
Habría bastado con descansar un poco, pero una compañera de otro departamento que pasaba por ahí armó un alboroto y terminaron llamando a una ambulancia que lo llevó al hospital.
De acuerdo con el diagnóstico médico, además de estrés por exceso de trabajo y falta de sueño, había sufrido un golpe de calor debido a las altas temperaturas de finales de verano. Cuando contestó con sinceridad las preguntas que le hicieron, le dijeron que estaba trabajando demasiado.
Se tomaría días libres, si pudiera hacerlo. Tenía muchos días de vacaciones acumulados, pero el trabajo no dejaba de aumentar. Incluso, algunos fines de semana ha tenido que ir a recoger manuscritos y reunirse con autores. Pero prefiere eso a tomarse un descanso y luego tener que lidiar con el trabajo acumulado. Está consciente de que es un adicto al trabajo, pero no podría relajarse si dejara trabajo pendiente para irse a descansar. Esa personalidad suya es la que le hace esforzarse hasta el punto de desmayarse.
(Pero gracias a esto ya estoy un poco mejor)
Gracias a los nutrientes que le inyectaron y las horas de sueño profundo que tuvo, el malestar había desaparecido. Había pasado mucho tiempo desde la última vez que había dormido tan bien.
Además de que llevaba tiempo durmiendo mal, el intenso calor del verano había mermado su apetito.
Siempre le dice a su amigo de la infancia, Yoshino, que debe llevar un estilo de vida adecuado pero con esto se daba cuenta de que no tenía razón para opinar al respecto. Tal vez ya es tiempo de que replantee un poco su vida.
- Aun así, estoy aburrido...
Es agradable y cómodo estar en una habitación individual pero el ambiente sombrío del hospital hacía que se sintiera aburrido. Debido a que siempre anda contrarreloj, no sabe qué hacer para entretenerse en momentos como este y, debido a que lo llevaron al hospital, no tiene con qué distraerse.
Suele cargar un libro para leer en el tren cuando va al trabajo, pero últimamente no ha podido comprar uno nuevo, en parte, debido a que había estado encerrado en el departamento de redacción. Habría sido mejor si hubiera pedido un ejemplar del nuevo libro de la editorial.
(¿Debería dormir un poco más?)
Justo cuando estaba a punto de cerrar los ojos, pensando en que nunca habría podido dormir así de tranquilo si no fuera por esto, la puerta de la habitación se abrió de golpe.
En ese momento, Yoshino irrumpió en la habitación y, sin mirar el rostro de Hatori, se arrojó sobre la cama y comenzó a lamentarse exageradamente.
- ¡Perdóname, Tori! ¡Es mi culpa! ¡¿Cómo podré vivir si ya no estás?!
Al parecer, Yoshino malinterpretó la situación pensando que Hatori tiene una enfermedad incurable que quién sabe dónde escuchó, por lo que solloza en voz baja a punto de llorar.
- … No me estés matando todavía.
- ¿Qué? ¿Tori...?
- ¡Ouch! ¿Qué rayos escuchaste? No estoy enfermo.
- Recibí una llamada de la editorial y creí que eras tú, pero era el Sr. Takano. Me sorprendí cuando me dijo que te desmayaste y te habían hospitalizado. Últimamente decías que tenías mucho dolor de cabeza y hace poco escuché en la televisión lo peligroso que es trabajar demasiado, así que me asusté muchísimo...
En otras palabras, cuando Yoshino escuchó lo que le dijo Takano, colgó el teléfono sin escuchar los detalles y salió corriendo al hospital. Y mientras iba en camino, su imaginación lo llenó de pensamientos pesimistas.
La inmensa imaginación de Yoshino es una virtud para él como mangaka pero es problemática para quienes le rodean, esto debido a que la intensidad de sus suposiciones puede hacer que las cosas se compliquen.
- Mi dolor de cabeza se debía a la tensión en los hombros y la falta de sueño... bueno, la falta de sueño sí es en parte, tu culpa.
- Ugh... Lo siento...
- Estoy bien. Mejor ve a casa y trabaja en la trama.
- ¡De ninguna manera me iré a casa! Hoy me quedaré contigo.
- No puedo hacer más que dormir. Así que estaré bien.
- ¡Solo lo dices porque quieres seguir trabajando! ¡Definitivamente, voy a vigilarte hoy!
Mientras Yoshino seguía discutiendo, llamaron a la puerta de la habitación.
- Por favor, no hagan ruido en la habitación.
- Perdón.
El médico responsable entró portando una bata blanca. La enfermera que lo acompañaba retiró el gotero vacío y se lo llevó.
- Ya terminó el goteo, por lo que podría darle el alta. Pero si dejo que se vaya a casa, seguramente regresará a trabajar y necesito que descanse por lo menos, un par de días. Ya que está aquí, ¿por qué no se queda a pasar la noche?
- No. Me iré a casa, tengo a alguien que me ayudará, así que pasaré el fin de semana descansando en casa.
No era una ayuda muy confiable pero era algo que el médico y la enfermera no sabían.
- Si podrá descansar, entonces le dejaré salir del hospital. Repose bien, por favor.
- Sí.
Hatori respondió obedientemente con un tono serio.
En la cama del hospital, Hatori suspiró, burlándose de él mismo mientras miraba la intravenosa insertada en su brazo. La razón por la que estaba ahí es porque, esa mañana acababan de terminar la revista, la cual había llevado un avance terrible. Y cuando por fin salió de la oficina para ir a casa luego de dos días, se desmayó.
Habría bastado con descansar un poco, pero una compañera de otro departamento que pasaba por ahí armó un alboroto y terminaron llamando a una ambulancia que lo llevó al hospital.
De acuerdo con el diagnóstico médico, además de estrés por exceso de trabajo y falta de sueño, había sufrido un golpe de calor debido a las altas temperaturas de finales de verano. Cuando contestó con sinceridad las preguntas que le hicieron, le dijeron que estaba trabajando demasiado.
Se tomaría días libres, si pudiera hacerlo. Tenía muchos días de vacaciones acumulados, pero el trabajo no dejaba de aumentar. Incluso, algunos fines de semana ha tenido que ir a recoger manuscritos y reunirse con autores. Pero prefiere eso a tomarse un descanso y luego tener que lidiar con el trabajo acumulado. Está consciente de que es un adicto al trabajo, pero no podría relajarse si dejara trabajo pendiente para irse a descansar. Esa personalidad suya es la que le hace esforzarse hasta el punto de desmayarse.
(Pero gracias a esto ya estoy un poco mejor)
Gracias a los nutrientes que le inyectaron y las horas de sueño profundo que tuvo, el malestar había desaparecido. Había pasado mucho tiempo desde la última vez que había dormido tan bien.
Además de que llevaba tiempo durmiendo mal, el intenso calor del verano había mermado su apetito.
Siempre le dice a su amigo de la infancia, Yoshino, que debe llevar un estilo de vida adecuado pero con esto se daba cuenta de que no tenía razón para opinar al respecto. Tal vez ya es tiempo de que replantee un poco su vida.
- Aun así, estoy aburrido...
Es agradable y cómodo estar en una habitación individual pero el ambiente sombrío del hospital hacía que se sintiera aburrido. Debido a que siempre anda contrarreloj, no sabe qué hacer para entretenerse en momentos como este y, debido a que lo llevaron al hospital, no tiene con qué distraerse.
Suele cargar un libro para leer en el tren cuando va al trabajo, pero últimamente no ha podido comprar uno nuevo, en parte, debido a que había estado encerrado en el departamento de redacción. Habría sido mejor si hubiera pedido un ejemplar del nuevo libro de la editorial.
(¿Debería dormir un poco más?)
Justo cuando estaba a punto de cerrar los ojos, pensando en que nunca habría podido dormir así de tranquilo si no fuera por esto, la puerta de la habitación se abrió de golpe.
En ese momento, Yoshino irrumpió en la habitación y, sin mirar el rostro de Hatori, se arrojó sobre la cama y comenzó a lamentarse exageradamente.
- ¡Perdóname, Tori! ¡Es mi culpa! ¡¿Cómo podré vivir si ya no estás?!
Al parecer, Yoshino malinterpretó la situación pensando que Hatori tiene una enfermedad incurable que quién sabe dónde escuchó, por lo que solloza en voz baja a punto de llorar.
- … No me estés matando todavía.
- ¿Qué? ¿Tori...?
- ¡Ouch! ¿Qué rayos escuchaste? No estoy enfermo.
- Recibí una llamada de la editorial y creí que eras tú, pero era el Sr. Takano. Me sorprendí cuando me dijo que te desmayaste y te habían hospitalizado. Últimamente decías que tenías mucho dolor de cabeza y hace poco escuché en la televisión lo peligroso que es trabajar demasiado, así que me asusté muchísimo...
En otras palabras, cuando Yoshino escuchó lo que le dijo Takano, colgó el teléfono sin escuchar los detalles y salió corriendo al hospital. Y mientras iba en camino, su imaginación lo llenó de pensamientos pesimistas.
La inmensa imaginación de Yoshino es una virtud para él como mangaka pero es problemática para quienes le rodean, esto debido a que la intensidad de sus suposiciones puede hacer que las cosas se compliquen.
- Mi dolor de cabeza se debía a la tensión en los hombros y la falta de sueño... bueno, la falta de sueño sí es en parte, tu culpa.
- Ugh... Lo siento...
- Estoy bien. Mejor ve a casa y trabaja en la trama.
- ¡De ninguna manera me iré a casa! Hoy me quedaré contigo.
- No puedo hacer más que dormir. Así que estaré bien.
- ¡Solo lo dices porque quieres seguir trabajando! ¡Definitivamente, voy a vigilarte hoy!
Mientras Yoshino seguía discutiendo, llamaron a la puerta de la habitación.
- Por favor, no hagan ruido en la habitación.
- Perdón.
El médico responsable entró portando una bata blanca. La enfermera que lo acompañaba retiró el gotero vacío y se lo llevó.
- Ya terminó el goteo, por lo que podría darle el alta. Pero si dejo que se vaya a casa, seguramente regresará a trabajar y necesito que descanse por lo menos, un par de días. Ya que está aquí, ¿por qué no se queda a pasar la noche?
- No. Me iré a casa, tengo a alguien que me ayudará, así que pasaré el fin de semana descansando en casa.
No era una ayuda muy confiable pero era algo que el médico y la enfermera no sabían.
- Si podrá descansar, entonces le dejaré salir del hospital. Repose bien, por favor.
- Sí.
Hatori respondió obedientemente con un tono serio.
- Está un poco más fresco.
El sol estaba ocultándose cuando salió del hospital, luego de completar los trámites para el alta y pagar el servicio médico.
- En el día hizo mucho calor. ¿Esto es todo lo que trajiste?
- Sí. Estaba a punto de irme a casa después de trabajar.
La verdad es que tenía planeado ir a casa a tomar una siesta para luego regresar a trabajar. Justo cuando se preguntaba si debería volver al trabajo, Yoshino le hizo una pregunta dolorosa.
- No estás pensando en regresar a trabajar, ¿verdad?
- …
Fueron palabras muy intuitivas provenientes de alguien como Yoshino. Al no recibir respuesta, volvió a remarcar sus palabras.
- El doctor te dijo que descansaras un par de días.
- ... Lo sé.
Parece que no tendrá más remedio que no hacer nada el resto del día.
(Es por esto que no quería que él se enterara...)
En ese momento, decidió ponerse en contacto con la compañía y hablar con su jefe, Takano.
- ¿Sí? Habla Takano.
- Hola, soy Hatori.
- Oh, ¿cómo sigues?
- Disculpe las molestias. Me colocaron un goteo intravenoso, así que ya me siento mucho mejor. Pero lo que quería preguntarle es ¿por qué le dijo a Yoshino... Yoshikawa-sensei lo que me pasó?
Dándole la espalda a Yoshino, se quejó en voz baja con Takano.
- Necesitas a alguien que te acompañe, ¿no? Es tu amigo de la infancia, viven cerca y tenemos su contacto en la oficina. Seguro te pondrías a trabajar si te dejaran solo.
- … Voy a descansar, por lo menos hoy.
Probablemente, se atrevió a decirle a Yoshino que se había desmayado para que fuera a vigilarlo.
El sol estaba ocultándose cuando salió del hospital, luego de completar los trámites para el alta y pagar el servicio médico.
- En el día hizo mucho calor. ¿Esto es todo lo que trajiste?
- Sí. Estaba a punto de irme a casa después de trabajar.
La verdad es que tenía planeado ir a casa a tomar una siesta para luego regresar a trabajar. Justo cuando se preguntaba si debería volver al trabajo, Yoshino le hizo una pregunta dolorosa.
- No estás pensando en regresar a trabajar, ¿verdad?
- …
Fueron palabras muy intuitivas provenientes de alguien como Yoshino. Al no recibir respuesta, volvió a remarcar sus palabras.
- El doctor te dijo que descansaras un par de días.
- ... Lo sé.
Parece que no tendrá más remedio que no hacer nada el resto del día.
(Es por esto que no quería que él se enterara...)
En ese momento, decidió ponerse en contacto con la compañía y hablar con su jefe, Takano.
- ¿Sí? Habla Takano.
- Hola, soy Hatori.
- Oh, ¿cómo sigues?
- Disculpe las molestias. Me colocaron un goteo intravenoso, así que ya me siento mucho mejor. Pero lo que quería preguntarle es ¿por qué le dijo a Yoshino... Yoshikawa-sensei lo que me pasó?
Dándole la espalda a Yoshino, se quejó en voz baja con Takano.
- Necesitas a alguien que te acompañe, ¿no? Es tu amigo de la infancia, viven cerca y tenemos su contacto en la oficina. Seguro te pondrías a trabajar si te dejaran solo.
- … Voy a descansar, por lo menos hoy.
Probablemente, se atrevió a decirle a Yoshino que se había desmayado para que fuera a vigilarlo.
Y es que a veces teme que Takano se haya dado cuenta de todo, pero como nunca dice nada en concreto, simplemente, finge no entender nada.
- Mañana tomarás un descanso con goce de sueldo. Te lo ordena tu jefe. Si descansas el viernes, sábado y domingo podrás recuperar fuerzas. A cambio, tendrás mucho trabajo al comenzar la semana, así que descansa bien.
Takano colgó la llamada sin esperar a tener respuesta. Hatori al no tener energía para quejarse, cerró su celular.
- Mañana tomarás un descanso con goce de sueldo. Te lo ordena tu jefe. Si descansas el viernes, sábado y domingo podrás recuperar fuerzas. A cambio, tendrás mucho trabajo al comenzar la semana, así que descansa bien.
Takano colgó la llamada sin esperar a tener respuesta. Hatori al no tener energía para quejarse, cerró su celular.
- ¿Qué te dijo el Sr. Takano?
- Que mañana me tome el día. Me lo ordena como jefe.
- ¿No querías descansar? Por eso te desmayaste. Te presionas demasiado. Hasta Yuu dice que eres un adicto al trabajo.
- …
- ¡Voy a vigilarte para que no hagas nada hoy!
Hatori no estaba seguro de poder refutar el argumento de Yoshino quien estaba en lo correcto. No tenía más remedio que hacerle caso por hoy, así que se dirigió hacia la parada de taxis con el ceño fruncido.
- Deja que lleve, aunque sea, la mitad.
- No. Un enfermo no debería cargar cosas.
Aprovechando que tenían a alguien encargado de llevar su equipaje, habían comprado algunas cosas en su camino a casa, pero al parecer, habían comprado demasiado. Yoshino que llevaba bolsas grandes de plástico en cada mano iba totalmente sudado.
La nevera llevaba tiempo vacía porque no había tenido tiempo de hacer las compras y si no tenía comida, iba a ser imposible que descansara.
- ¡Hace calor! ¡Aire acondicionado!
Cuando finalmente llegaron a la entrada del departamento de Hatori, Yoshino soltó un suspiro, corrió a la sala de estar y lo primero que hizo fue encender el aire acondicionado. Luego, se colocó frente al ventilador giratorio, se arremangó la camiseta y disfrutó del viento.
- Oye, no bajes tanto la temperatura.
El acalorado Yoshino quería que la temperatura del departamento bajara de inmediato. Demasiado calor es malo pero demasiado frío también lo es. En especial, para él.
- Ya lo sé. Solo voy a regularla un poco. Ah, ¡y ve a descansar, Tori!
Luego de que Yoshino se refrescara un poco, fue a la cocina con una de las bolsas de plástico en la mano y comenzó a guardar los vegetales en el refrigerador, lo cual es bastante inusual. Parece que realmente está dispuesto a cuidarlo y no son solo palabras.
(Ojalá fuera así siempre…)
Sin saber lo que pasaba por la mente de Hatori, Yoshino gruñó frente al refrigerador.
- ¡Argh, ¿qué es…?! Siento que olvidé algo…
No debería haber nada pendiente. Acaba de terminar el ciclo, así que puede pasar tiempo tranquilo.
- ¡No, eso no es! No recuerdo qué es… ¡era algo realmente importante!
- Si no puedes recordarlo es porque no es tan importante, ¿no crees?
- No, no es así… ¡Ah! ¡Ya recordé!
Yoshino, quien llevaba rato gruñendo mientras miraba el calendario, de repente soltó un grito.
- ¿Qué es lo que se te olvidó?
- ¡Tu cumpleaños! ¡Es hoy!
- Oh, es verdad.
Él mismo lo había olvidado.
La luz roja parpadeando en el contestador automático debe ser porque su madre le dejó algún mensaje. Y es que cada año suele olvidar su cumpleaños, hasta que alguien se lo menciona.
- Que mañana me tome el día. Me lo ordena como jefe.
- ¿No querías descansar? Por eso te desmayaste. Te presionas demasiado. Hasta Yuu dice que eres un adicto al trabajo.
- …
- ¡Voy a vigilarte para que no hagas nada hoy!
Hatori no estaba seguro de poder refutar el argumento de Yoshino quien estaba en lo correcto. No tenía más remedio que hacerle caso por hoy, así que se dirigió hacia la parada de taxis con el ceño fruncido.
- Deja que lleve, aunque sea, la mitad.
- No. Un enfermo no debería cargar cosas.
Aprovechando que tenían a alguien encargado de llevar su equipaje, habían comprado algunas cosas en su camino a casa, pero al parecer, habían comprado demasiado. Yoshino que llevaba bolsas grandes de plástico en cada mano iba totalmente sudado.
La nevera llevaba tiempo vacía porque no había tenido tiempo de hacer las compras y si no tenía comida, iba a ser imposible que descansara.
- ¡Hace calor! ¡Aire acondicionado!
Cuando finalmente llegaron a la entrada del departamento de Hatori, Yoshino soltó un suspiro, corrió a la sala de estar y lo primero que hizo fue encender el aire acondicionado. Luego, se colocó frente al ventilador giratorio, se arremangó la camiseta y disfrutó del viento.
- Oye, no bajes tanto la temperatura.
El acalorado Yoshino quería que la temperatura del departamento bajara de inmediato. Demasiado calor es malo pero demasiado frío también lo es. En especial, para él.
- Ya lo sé. Solo voy a regularla un poco. Ah, ¡y ve a descansar, Tori!
Luego de que Yoshino se refrescara un poco, fue a la cocina con una de las bolsas de plástico en la mano y comenzó a guardar los vegetales en el refrigerador, lo cual es bastante inusual. Parece que realmente está dispuesto a cuidarlo y no son solo palabras.
(Ojalá fuera así siempre…)
Sin saber lo que pasaba por la mente de Hatori, Yoshino gruñó frente al refrigerador.
- ¡Argh, ¿qué es…?! Siento que olvidé algo…
No debería haber nada pendiente. Acaba de terminar el ciclo, así que puede pasar tiempo tranquilo.
- ¡No, eso no es! No recuerdo qué es… ¡era algo realmente importante!
- Si no puedes recordarlo es porque no es tan importante, ¿no crees?
- No, no es así… ¡Ah! ¡Ya recordé!
Yoshino, quien llevaba rato gruñendo mientras miraba el calendario, de repente soltó un grito.
- ¿Qué es lo que se te olvidó?
- ¡Tu cumpleaños! ¡Es hoy!
- Oh, es verdad.
Él mismo lo había olvidado.
La luz roja parpadeando en el contestador automático debe ser porque su madre le dejó algún mensaje. Y es que cada año suele olvidar su cumpleaños, hasta que alguien se lo menciona.
- ¡Lo siento! ¡¡No puede ser que se me haya olvidado!!
- No pasa nada. Ya no estoy en edad para celebrar.
El que Yoshino lo haya recordado él solo ya era bastante bueno. Y el poder estar juntos solo los dos era suficiente para él.
- Ni siquiera tengo un regalo para ti… ¡Debí haberte comprado, por lo menos, un pastel!
- No tengo ganas de comer eso. Más bien, es algo que tú quieres comer.
Últimamente no ha tenido mucho apetito debido al calor de finales del verano. Y al estar solo, cocinar se había vuelto una molestia, así que, a menudo se saltaba la cena.
Estando en la condición en la que estaba, no se le antojaba comer nada dulce ni salado.
- Entonces, ¿qué vas a comer? No almorzaste, ¿verdad?
- Bueno, en ese caso, creo que podría comer un tazón de fideos fríos
Desde el punto de vista nutricional, no se puede decir que sea bueno. Pero es mejor a no comer nada. Además, si le agrega las verduras de temporada que acaban de comprar, podrá reponer algunas vitaminas.
Cuando estaba a punto de entrar a la cocina para prepararlo, Yoshino lo detuvo.
- Ve a sentarte. Yo lo haré.
- ¡¿Tú?!
- Hasta yo puedo cocinar los fideos fríos.
Le costó un poco de trabajo colocar el colador en el fregadero pero logró que funcionara.
- … Entonces, ¿podrás hacer lo que te vaya diciendo?
- Solo los pongo en una olla y los hiervo, ¿no?
- Por lo menos, agrégale algunos condimentos. Tienes las cebolletas y el myoga que acabas de comprar.
- Bueno, ¡pero tendría que cortarlos del mismo tamaño!
- No hay mucha diferencia entre un cortador y un cuchillo. Una vez en mi estómago, no importará que se hayan revuelto.
- No te quejes si no quedan iguales.
A pesar de murmurar, Yoshino siguió las instrucciones de Hatori.
(Es como un estudiante que está en vacaciones de verano)
Se sentía como una madre que supervisa una ayuda que normalmente no recibe.
La forma en la que sacaba los fideos de la olla al escurridor era peligrosa, pero Hatori solo observaba en silencio. Hizo un desastre en la cocina pero de alguna forma, logró que la comida estuviera servida en la mesa.
- Sabe bien. Se recoció un poco pero para que lo hayas hecho tú, quedó bueno.
- ¿Verdad?
Yoshino infló el pecho, orgulloso de la opinión de Hatori acerca del sabor. Hatori casi se rió de lo gracioso que era ver lo orgulloso que estaba, pero se aguantó y lo halagó.
- Tú también puedes hacerlo.
- ¡Sí! ¡Puedo hacerlo! Todo esto me dio mucha hambre, así que comamos rápido. ¡Buen provecho!
Se sentó de buen humor, juntó sus manos, tomó los palillos y los colocó sobre los fideos remojados en agua fría. Hatori sonrió al mirar su rostro inocente y también tomó sus palillos.
- Después de todo, sabe mejor con los condimentos. Saber que yo mismo los corté hace que sepa aún mejor.
- Así es.
No se había dado cuenta pero al parecer, esta vez tenía hambre. Inusual a los otros días, esta vez estaba comiendo más. Tal vez porque estaba solo con Yoshino.
Mientras comían en silencio, Yoshino de repente dejó los palillos.
- No pasa nada. Ya no estoy en edad para celebrar.
El que Yoshino lo haya recordado él solo ya era bastante bueno. Y el poder estar juntos solo los dos era suficiente para él.
- Ni siquiera tengo un regalo para ti… ¡Debí haberte comprado, por lo menos, un pastel!
- No tengo ganas de comer eso. Más bien, es algo que tú quieres comer.
Últimamente no ha tenido mucho apetito debido al calor de finales del verano. Y al estar solo, cocinar se había vuelto una molestia, así que, a menudo se saltaba la cena.
Estando en la condición en la que estaba, no se le antojaba comer nada dulce ni salado.
- Entonces, ¿qué vas a comer? No almorzaste, ¿verdad?
- Bueno, en ese caso, creo que podría comer un tazón de fideos fríos
Desde el punto de vista nutricional, no se puede decir que sea bueno. Pero es mejor a no comer nada. Además, si le agrega las verduras de temporada que acaban de comprar, podrá reponer algunas vitaminas.
Cuando estaba a punto de entrar a la cocina para prepararlo, Yoshino lo detuvo.
- Ve a sentarte. Yo lo haré.
- ¡¿Tú?!
- Hasta yo puedo cocinar los fideos fríos.
Le costó un poco de trabajo colocar el colador en el fregadero pero logró que funcionara.
- … Entonces, ¿podrás hacer lo que te vaya diciendo?
- Solo los pongo en una olla y los hiervo, ¿no?
- Por lo menos, agrégale algunos condimentos. Tienes las cebolletas y el myoga que acabas de comprar.
- Bueno, ¡pero tendría que cortarlos del mismo tamaño!
- No hay mucha diferencia entre un cortador y un cuchillo. Una vez en mi estómago, no importará que se hayan revuelto.
- No te quejes si no quedan iguales.
A pesar de murmurar, Yoshino siguió las instrucciones de Hatori.
(Es como un estudiante que está en vacaciones de verano)
Se sentía como una madre que supervisa una ayuda que normalmente no recibe.
La forma en la que sacaba los fideos de la olla al escurridor era peligrosa, pero Hatori solo observaba en silencio. Hizo un desastre en la cocina pero de alguna forma, logró que la comida estuviera servida en la mesa.
- Sabe bien. Se recoció un poco pero para que lo hayas hecho tú, quedó bueno.
- ¿Verdad?
Yoshino infló el pecho, orgulloso de la opinión de Hatori acerca del sabor. Hatori casi se rió de lo gracioso que era ver lo orgulloso que estaba, pero se aguantó y lo halagó.
- Tú también puedes hacerlo.
- ¡Sí! ¡Puedo hacerlo! Todo esto me dio mucha hambre, así que comamos rápido. ¡Buen provecho!
Se sentó de buen humor, juntó sus manos, tomó los palillos y los colocó sobre los fideos remojados en agua fría. Hatori sonrió al mirar su rostro inocente y también tomó sus palillos.
- Después de todo, sabe mejor con los condimentos. Saber que yo mismo los corté hace que sepa aún mejor.
- Así es.
No se había dado cuenta pero al parecer, esta vez tenía hambre. Inusual a los otros días, esta vez estaba comiendo más. Tal vez porque estaba solo con Yoshino.
Mientras comían en silencio, Yoshino de repente dejó los palillos.
- ¿Yoshino?
- Lo sabía… fue por mi culpa.
- ¿De qué hablas?
No sabía de qué estaba hablando. Yoshino suele hablar de repente y decir en voz alta las conclusiones a las que llega luego de pensar mucho las cosas por lo que, por lo regular, no tienen nada que ver con la conversación que están teniendo.
- Ya sabes, el que estés cansado y no duermas bien es porque me atraso con la fecha límite y no puedo cuidarme yo solo, ¿cierto?
Al parecer, seguía pensando en ello. Al verlo meditar seriamente al respecto, entendió que para Yoshino era difícil soportar el que se haya desmayado. Sintiéndose un poco malvado, Hatori decidió molestarlo un poco más.
- Bueno, en sí, la mayor parte de la culpa es tuya.
Como era de esperarse, sus hombros cayeron aún más.
- Tienes razón. Soy lento con mis tramas y mis guiones gráficos Siempre me atraso con mis manuscritos, además de que las tareas domésticas las haces tú. Hasta Yuu dice que me mimas demasiado…
- Me gusta cuidarte, así que no te preocupes por eso. Si tienes algún remordimiento, termina el manuscrito más rápido la próxima vez.
- Sí. Me esforzaré.
Ver a Yoshino asentir con el rostro serio le hizo sonreír y le provocó ganas de decirle cosas dulces.
- Bueno, puede que se vuelva difícil por tu culpa, pero sé que das lo mejor de ti y eso hace que yo también quiera esforzarme.
Esas palabras no escondían ninguna mentira. Para empezar, si no fuera por Yoshino, él ni siquiera sería un editor de manga.
Yoshino logra transmitirle las ganas que tiene de crear cosas buenas y eso hace que él desee apoyarlo.
- Tori…
Los ojos de Yoshino se humedecieron, como si su corazón acabara de conmoverse. Después de frotarse los ojos, Yoshino enderezó su espalda y dijo:
- ¡Hoy haré cualquier cosa! ¡Ese será tu regalo de cumpleaños!
Era bueno que estuviera entusiasmado, pero prefería que canalizara ese entusiasmo hacia su trabajo.
(… ¿Qué le digo?)
No quería desanimar su determinación, así que decidió decirle a Yoshino lo que podía hacer.
- Bueno, ¿podrías lavar el baño? He notado algo de moho en las esquinas.
- Seguro, ¡déjamelo a mí!
Recuperando su buen humor, Yoshino respondió emocionado mientras se arremangaba su camiseta.
- Lo sabía… fue por mi culpa.
- ¿De qué hablas?
No sabía de qué estaba hablando. Yoshino suele hablar de repente y decir en voz alta las conclusiones a las que llega luego de pensar mucho las cosas por lo que, por lo regular, no tienen nada que ver con la conversación que están teniendo.
- Ya sabes, el que estés cansado y no duermas bien es porque me atraso con la fecha límite y no puedo cuidarme yo solo, ¿cierto?
Al parecer, seguía pensando en ello. Al verlo meditar seriamente al respecto, entendió que para Yoshino era difícil soportar el que se haya desmayado. Sintiéndose un poco malvado, Hatori decidió molestarlo un poco más.
- Bueno, en sí, la mayor parte de la culpa es tuya.
Como era de esperarse, sus hombros cayeron aún más.
- Tienes razón. Soy lento con mis tramas y mis guiones gráficos Siempre me atraso con mis manuscritos, además de que las tareas domésticas las haces tú. Hasta Yuu dice que me mimas demasiado…
- Me gusta cuidarte, así que no te preocupes por eso. Si tienes algún remordimiento, termina el manuscrito más rápido la próxima vez.
- Sí. Me esforzaré.
Ver a Yoshino asentir con el rostro serio le hizo sonreír y le provocó ganas de decirle cosas dulces.
- Bueno, puede que se vuelva difícil por tu culpa, pero sé que das lo mejor de ti y eso hace que yo también quiera esforzarme.
Esas palabras no escondían ninguna mentira. Para empezar, si no fuera por Yoshino, él ni siquiera sería un editor de manga.
Yoshino logra transmitirle las ganas que tiene de crear cosas buenas y eso hace que él desee apoyarlo.
- Tori…
Los ojos de Yoshino se humedecieron, como si su corazón acabara de conmoverse. Después de frotarse los ojos, Yoshino enderezó su espalda y dijo:
- ¡Hoy haré cualquier cosa! ¡Ese será tu regalo de cumpleaños!
Era bueno que estuviera entusiasmado, pero prefería que canalizara ese entusiasmo hacia su trabajo.
(… ¿Qué le digo?)
No quería desanimar su determinación, así que decidió decirle a Yoshino lo que podía hacer.
- Bueno, ¿podrías lavar el baño? He notado algo de moho en las esquinas.
- Seguro, ¡déjamelo a mí!
Recuperando su buen humor, Yoshino respondió emocionado mientras se arremangaba su camiseta.
- … y al final, terminó así.
Hatori susurró mientras empujaba el cuerpo de Yoshino quien, al quedarse sin energía, se había quedado dormido en su cama.
- Mmmm….ya…
Yoshino siguió durmiendo, incluso después de hacerle rodar para conseguir un poco de espacio.
Pensó que habría sido un desperdicio desaprovechar su motivación, por lo que le puso a hacer cosas como limpiar el baño, lavar los trastes, planchar la ropa y otras tareas en las que ayudan los niños de primaria cuando están de vacaciones. Pero tal vez, debido a que no es algo que Yoshino acostumbre hacer, comenzó a darle sueño en las primeras horas de la noche y terminó quedándose dormido. Aun así, su rostro dormitado estaba lleno de satisfacción.
- ¿No se supone que me vigilarías para que no trabaje?
Al haberse dormido antes, no podría vigilarlo.
Su rostro reflejaba estar tan cómodo, que le hurgó la nariz para molestarlo pero ni con eso mostró signos de que fuera a despertar.
- Buenas noches.
Hatori susurró y apagó la luz.
Hatori susurró mientras empujaba el cuerpo de Yoshino quien, al quedarse sin energía, se había quedado dormido en su cama.
- Mmmm….ya…
Yoshino siguió durmiendo, incluso después de hacerle rodar para conseguir un poco de espacio.
Pensó que habría sido un desperdicio desaprovechar su motivación, por lo que le puso a hacer cosas como limpiar el baño, lavar los trastes, planchar la ropa y otras tareas en las que ayudan los niños de primaria cuando están de vacaciones. Pero tal vez, debido a que no es algo que Yoshino acostumbre hacer, comenzó a darle sueño en las primeras horas de la noche y terminó quedándose dormido. Aun así, su rostro dormitado estaba lleno de satisfacción.
- ¿No se supone que me vigilarías para que no trabaje?
Al haberse dormido antes, no podría vigilarlo.
Su rostro reflejaba estar tan cómodo, que le hurgó la nariz para molestarlo pero ni con eso mostró signos de que fuera a despertar.
- Buenas noches.
Hatori susurró y apagó la luz.
Caso 2 de Yoshiyuki Hatori, FIN.
¡Nuestro Hatori llegó a los 29 años, señoras y señores! 💜
Un cumpleaños bastante curioso donde se nos confirma que Hatori es de septiembre y, tomando en cuenta que menciona que están a finales del verano, podríamos decir que es entre el 15 y 22 de septiembre (el otoño inicia el 22 o 23, dependiendo el año).
Algo que comentábamos mientras revisábamos la traducción es que este pequeño capítulo rompe con la idea de "Hatori perfecto y súper ordenado" y "Yoshino bien inútil para todo". Nos muestran cómo es Hatori al final del ciclo... ese que ni siquiera tiene tiempo para hacer las compras ni limpiar su casa, que incluso puede llegar a tener una vida descuidada por enfocarse demasiado en el trabajo y a un Yoshino dispuesto a hacer lo que sea para enmendar el haber llevado a Hatori a trabajar al punto del desmayo.
Capítulo súper cortito pero con información muy linda y nueva para este fandom que no conocía mucho de estos dos. En lo personal, me encanta que no hayan sexualizado el "¡hoy haré cualquier cosa!"... porque no todo es sexo en esta vida~ y esta pareja con sus pláticas mientras comen o antes de dormir de aquello que les preocupa (sea lo que sea, como hemos visto en capítulos anteriores), con Hatori observando las expresiones de Yoshino en todo momento, molestándolo pero también halagando sus esfuerzos nos muestra que esta pareja avanza... ¡y muy bien! Simplemente, nos hemos enamorado aún más de estos dos.
Déjanos tus impresiones aquí abajito y nos leemos en la próxima actualización😉 que probablemente, sea para el cumple de Hatori porque el próximo capítulo está muy muy muuuuy largo jajajajajafdkjkblbvxj

