Sekai Ichi Hatsukoi ~El Caso de Chiaki Yoshino Vol. 4~
Libro: 世界一初恋 ~吉野千秋の場合 4~
Título: 吉野千秋の場合 No. 10
Título en Español: Caso No. 10 de Chiaki Yoshino
Autora: Miyako Fujisaki
Ilustraciones: Shungiku Nakamura
Formato: Novela
Licencia: No
Traducción: yoͦshͪiͥnoͦ♡
Revisión: 鳥居さん
Palabras: 12599
Tiempo de lectura: 60 minutos

- ¡Estuvo increíble!
Exclamó Yoshino apretando los puños cuando terminaron los créditos finales. Yanase, que estaba viendo el video junto con él, también respondió emocionado.
- ¡Sí! El dibujo es hermoso y la fluidez también fue muy buena. La producción aprovechó al máximo las cualidades de la obra original, alejando todas mis preocupaciones.
- Sí, yo también me siento aliviado.
Era un video de veinte minutos que replicaba muy bien los diseños originales y tenía un buen ritmo. Como aficionados, estaban muy satisfechos con la adaptación.
Lo que ambos habían visto era el DVD de la versión anime que venía como suplemento de la edición limitada del tomo más reciente del manga “The Kan: El Cocinero Extravagante”. El cortometraje se había publicado a manera de tráiler antes de que saliera la versión película que se exhibiría en cines.
Como admirador de la obra original, estaba feliz pero preocupado por la combinación de medios utilizados, por eso ahora se sentía aliviado.
Es como si hubieran depositado un tesoro preciado en las manos de un completo desconocido. Como fan, es normal preocuparse de cómo tratarán el material.
Tenía miedo de verlo solo, pensando que podría salir algo distinto a lo que había imaginado. Así que le pidió a Yanase que fuera a su casa para que lo vieran juntos.
Sin embargo, Yoshino supo que no tenía nada de qué preocuparse. Al contrario, había quedado muy satisfecho con la calidad que era, incluso, mejor de lo que había imaginado.
- Esto hace que anhele la versión película. Espero que pronto anuncien la fecha de estreno.
- Ya que también es de Marukawa, ¿sabes si Hatori sabe algo al respecto?
- Puede que Tori sepa algo, ¡pero si lo escucho de esa forma, no me alegraré cuando se anuncie de manera oficial!
Aunque trabaja en la misma industria con un género diferente, simplemente, es un amante del manga y como tal, quiere disfrutarlo como un aficionado más.
(Por otro lado, me alegra que mi relación con Yuu vuelva a ser como antes…)
Es lo que pensaba en secreto desde el fondo de su corazón. Aun le resulta un poco incómodo que sepa de su relación con Hatori, pero Yanase fue quien dijo “podemos seguir siendo ‘amigos’, ¿no?”
El problema fue lo que dijo después.
“Renuncié a ti definitivamente, pero quiero seguir siendo tu amigo. Hatori no me agrada en lo absoluto, así que pienso seguir interponiéndome en su camino”.
No supo cómo refutarle cuando fue tan franco al hablar, por lo que en ese momento, lo único que pudo hacer fue responderle con una sonrisa ambigua.
(El verdadero problema sería si Yuu dejara de venir porque no podría terminar mi manuscrito…)
Ese fue otro punto que ayudó. Si Yanase no fuera a ayudarle, es obvio que estaría perdido en el futuro.
- Y entonces, Yuu, ¿sigues trabajando como asistente de Ijuuin-sensei?
- Me llama de vez en cuando.
- ¿Cómo es sensei? He oído rumores de que es bastante genial.
- Bueno, es un dibujante que cuando está en periodo crítico no es muy diferente a ti.
- ¡Ah…!
En otras palabras, su rostro no luce ni remotamente como lo habitual y probablemente, esté hecho un desastre. Hay quienes parecen una persona totalmente diferente. Y por supuesto, esto aplica para él mismo.
- Pero la primera vez que vi el trabajo en bruto me emocioné muchísimo. Cuando pensé en que iba a agregarle fondo a eso, me puse nervioso y me empezaron a temblar las manos como cuando era novato.
- ¡Qué maravilla! Yo también quisiera ser su asistente…
No podía evitar envidiar a Yanase que hablaba con una expresión en su rostro como si recordara la euforia que sintió en ese momento.
No mentía cuando dijo que no quería saber lo que pasaba tras bastidores, pero tampoco podía negar que quería conocer el proceso creativo del manga. La mente de un fanático es tan compleja como el corazón de una chica.

- Cuando logres cumplir con la fecha límite, pídeselo a Hatori.
- ¿Qu-? ¡A veces eres muy malo, Yuu!
Le resultaba exasperante que se lo dijera porque sabe que nunca podría hacerlo. Es consciente de que él tiene la culpa por no cumplir los plazos, pero no era necesario que se lo recordara en ese momento.
Cuando Yoshino le lanzó una mirada de resentimiento, Yanase rio alegremente.
- Tooonto, yo siempre soy malo. A diferencia del súper masoquista Hatori.
- ¡Eh! ¡Tori definitivamente es sádico!
Le refutó por reflejo, ya que siempre es quien recibe sus ataques.
- Eres el único que piensa eso, Chiaki. No conozco a alguien tan masoquista como él. Hablando de Hatori, no está en Tokio ahora, ¿verdad?
- Así es, pero ¿cómo lo sabes?
Le sorprendió más que Yanase conociera la agenda de trabajo de Hatori, que el hecho de que haya cambiado el tema de repente. Hatori no se habría tomado el tiempo de informarle esas cosas a Yanase.
Se preguntaba cómo pudo haberse enterado, por lo que le preguntó mientras le daba un bocado a uno de los bollos de crema que le habían llevado como recuerdo.
- Lo escuché de una asistente. ¿Le pediste que viajara para recolectarte material?
Yoshino parpadeó ante las palabras de Yanase. Hatori no le había dicho nada de que haría un viaje para recolectar material.
- ¿Eh? Tori dijo que iba a un viaje de negocios...
- ¿De verdad no te dijo nada?
- ¿A qué te refieres?
Respondía una pregunta con otra, por lo que era difícil ir al grano. Yoshino infló sus mejillas en frustración.
- Bueno, un viaje de negocios es un viaje de negocios.
Yanase hablaba a cuentagotas y eso exasperaba a Yoshino. Luego de meditarlo un momento, Yanase dijo dudoso:
- Lo que escuché fue que está acompañando a Erika Ichinose.
- ¿Ah? ¿Qué dices?
Era un nombre que no esperaba escuchar, por lo que levantó la voz sin darse cuenta.
- Es un viaje de investigación, me parece que a Okinawa. Escuché que Ichinose-sensei estaba muy contenta.
- …............. no sabía nada de eso.
No dudaba de las palabras de Yanase, pero no podía creerlo.
(Es que... no puede ser que haya ido sin decírmelo...)
Quería pensar que no era cierto, pero no había motivos para que Ichinose dijera semejante mentira.
- Según escuché, se fueron por tres días y dos noches. Si no me crees, llámale y compruébalo por ti mismo.
Yanase le extendió a un confundido Yoshino el auricular de un teléfono que tenía cerca.
- ¿Eh? ¡¿Yo?!
- ¿Yo qué tendría que hablar con Hatori?
- Tienes razón...
Impulsado por Yanase, Yoshino marcó de mala gana el número registrado de Hatori. El tono de llamada se escuchó repetidamente en el auricular presionado contra su oreja.
(… no contesta)
Luego de escuchar repetidamente el tono de llamada, Hatori contestó justo cuando Yoshino iba a colgar.
- ¿Yoshino?
- Ah, ¿T-Tori? ¿Tienes un momento?
A pesar de que él mismo fue quien lo llamó, entró en pánico en cuanto escuchó la voz de Hatori.
- ¿Qué pasó? Es raro que me llames. ¿Sucede algo?
Sintió pena por Hatori, quien parecía creer que se trataba de un asunto urgente. ¿Se molestaría al saber que solo era una llamada de confirmación que no tenía que ver con el trabajo?
- Bueno... hay algo que quiero confirmar...
- ¿Qué es? Dilo rápido.
- ¿Es verdad que estás con Ichinose-sensei en un viaje de investigación?
Preguntó con un tono de voz lo más casual posible, fingiendo que no estaba preocupado. Luego de un silencio, Hatori respondió con voz que denotaba un poco de confusión.
- … ¿Quién te lo dijo?
Si no lo negó es porque debe ser cierto. Eso le impactó más de lo que esperaba.
- Yuu dijo que lo escuchó en uno de sus trabajos a donde acudió como ayudante. El otro día dijiste que solo irías a un viaje de negocios.
Trataba de mantener la compostura, pero no pudo disimular el tono inquisitivo de su voz.
- No creo que tuviera por qué decírtelo. No estoy aquí por diversión y no puedo revelar a otros el plan de trabajo de una autora.
- A-aun así, es una autora de la que no estás a cargo. Entonces, ¿por qué tenías que ser tú quien fuera con ella?
Hatori tenía razón en lo que dijo. Si se hubiera tratado de un viaje de investigación de Yoshino, le habría disgustado que alguien ajeno a él se enterara de sus planes.
Eso no cambiaba el hecho de que Hatori se lo había ocultado, por lo que tenía todo el derecho de estar molesto. Después de todo... Ellos son amantes.
- No pude evitarlo. Es lo último que hago para compensarla por lo de la otra vez.
- …
Yoshino no pudo refutar las razones expuestas por Hatori.
La otra vez, una asistente que fue a ayudarle había corrido la voz de que “Chiharu Yoshikawa es hombre”. La causa principal fue su propio descuido al haber llamado a una chica, cuya identidad no conocía del todo, en ese entonces entró en pánico y no tuvo más remedio que depender de Hatori.
Cada vez que recuerda ese momento, se siente tan avergonzado que su rostro arde como si fuera a estallar en llamas.
Sin importar qué tan nervioso haya estado en ese entonces, fue demasiado grosero al haber sospechado de Hatori y Takayashiki.
A pesar de ello, Hatori estuvo dando vueltas buscando la forma de solucionar la situación. Al final, el alboroto se solucionó cuando Ichinose, siendo una autora de renombre, le llamó la atención a la asistente habladora.
Según lo que le ha comentado Yanase, no se ha vuelto a saber nada de ese rumor desde entonces. Yoshino estaba impresionado por lo influyente que Ichinose puede llegar a ser, sintiéndose avergonzado de que haya actuado a favor de él, quien no tiene nada que ver con ella.
En otras palabras, este viaje era, en parte, por haber limpiado el desastre de Yoshino. Aunque le había enviado un regalo de disculpas por medio de Hatori, sabía que no había sido suficiente, teniendo en cuenta que había sido descortés de su parte no haberle agradecido en persona.
Si en ese entonces hubiera cumplido con la fecha límite o hubiera tenido más cuidado al elegir a la asistente que le ayudaría, nada de esto habría ocurrido.
Recordando todo aquello, se dio cuenta de que no estaba en posición de quejarse. Yoshino apretó los labios y guardó silencio.
- Normalmente, el Sr. Takano, quien está a cargo, debió habernos acompañado, pero tuvo que ir a otro viaje de negocios. Por eso yo como subjefe, no tuve más opción que venir.
- ...
Entendía lo que Hatori le estaba diciendo y él mismo estaba agradecido con Ichinose-sensei. Pero esa era otra historia. La idea de que Hatori se fuera a un viaje de tres días y dos noches con Ichinose, quien tiene una fascinación por él, le inquietaba.
(… ¿Podría ser...?)
Se preguntaba si así era como se sentía Hatori antes. Cada vez que le decía que se había ido de viaje con Yanase sin haberle avisado, Hatori se ponía de mal humor.
Yoshino lo hacía con la intención de no interferir en su trabajo, pero Hatori pudo haberse sentido irrespetado.
Sabe perfectamente lo mucho que le gusta a Hatori y, tomando en cuenta su forma de ser, no hay manera de que haga algo como engañarlo. Por lo que ese malestar indescriptible que siente podría tratarse sólo de celos.
- Lo siento, ya regresó Ichinose-sensei, tengo que colgar. Si necesitas algo, envíame un mensaje al móvil. Y no olvides que la trama se entrega el lunes.
Hatori no esperó la respuesta de Yoshino y colgó la llamada de manera unilateral.
- Esp-… ¡¡Tori!!
Del otro lado de la línea solo había quedado un sonido interminable. Aunque sabía que él sólo estaba haciendo su trabajo, aun le afectaba la actitud indiferente de Hatori.
- ¿Qué pasó?
- Dijo que Ichinose-sensei había regresado y colgó.
Yanase aprovechó la oportunidad para hablar mal de Hatori.
- ¿Ves? Al final del día, el trabajo es más importante para él. Por mucho que a ella le guste, no hay necesidad de que viajen juntos.
En cuanto soltó el primer señalamiento, sintió que debía explicarle un poco más.
- P-pero es que este viaje es en agradecimiento por lo que hizo la otra vez. Cuando circularon los rumores acerca de mí, fue Ichinose-sensei quien se encargó de usar su influencia...
- Ah, así que por eso te hizo a un lado. Qué patético. Al final de cuentas, es lo mínimo que un buen editor debe hacer, ¿no crees?
- …
No estaba de acuerdo con las acusaciones de Yanase, sólo le preocupaba que Hatori e Ichinose estuvieran viajando solos. Sentía que no podía hacer nada con sus sentimientos confusos.
- Bueno, no puedo decirte nada. Al final, fuiste tú el culpable de todo, ¿no?
- …
Yanase continuó sin piedad, acorralando al mismo Yoshino.
- En cuanto a mí, creo que las cosas se pondrían más interesantes si yo fuera quien cometiera un error.
- ¡No digas cosas de mal gusto!
Yoshino se quejó, haciendo una mueca de disgusto y Yanase le dijo riéndose que estaba bromeando.
(Lo siento, pero para mí no es gracioso...)
Exasperado, Yoshino terminó comiéndose de un bocado el bollo de crema.
- Bien, por hoy es suficiente.
Había estado revisando uno de los manuscritos que ya se había publicado en la revista. Limpió la punta del bolígrafo con un pañuelo y lo dejó sobre el escritorio.
Cuando los capítulos que se publican en las revistas se acumulan, se recopilan en un tomo. Es entonces cuando se retocan los errores que se hayan detectado después de la publicación.
Yoshino tiene como política personal que el manuscrito esté perfecto al momento de publicarse en la revista, pero a veces es inevitable que encuentre detalles que deba arreglar. En ocasiones es difícil que tenga tiempo de revisarlo antes de su publicación, por lo que trabaja en ello cuando tiene tiempo.
Algunas personas prefieren no hacer nada mientras piensan en la trama, pero a Yoshino le resulta más fácil acomodar sus ideas mientras trabaja con las manos. Es inquieto por naturaleza, por lo que no se le da bien estar callado y tranquilo.
(… Más bien, si no estoy haciendo algo, me distraigo pensando en cosas innecesarias)
Si se descuida, probablemente se imagine cosas malas. Aunque confía en Hatori, en momentos como este, su imaginación de artista es traicionera.
- ¡No, no, no! ¡Sal de mi cabeza!
Como si estuviera conjurando un hechizo, intentaba desesperadamente despejar su mente. Apartó el manuscrito para dejar que la tinta se secara y en una hoja suelta comenzó a escribir la trama que había estado planteando en su cabeza.
Desde hace mucho tiempo, se le han ocurrido historias para su manga estando en clases o en conferencias. Para no olvidar esa sensación, intenta en la medida de lo posible seguir utilizando una hoja blanca cada vez que tiene que anotar una idea para su historia.
- ¡Oh, maldición!
Recordó que dejó en casa de Hatori el material que había preparado para usar en su siguiente historia.
No era tan necesario tenerlo en ese momento, pero quería revisarlo nuevamente antes de comenzar a hacer el guión gráfico. Podría pedirle a Hatori que se lo llevara en cuanto regresara de su viaje, pero de alguna forma, parece que no quiere verlo durante un tiempo.
- … Iré a buscarlo…
Yoshino suspiró pesadamente y se levantó de su silla.
───── ⋆⋅☆⋅⋆ ─────
- Con permiso.
Buscó a tientas en el pasillo poco iluminado de la entrada hasta que encontró el interruptor y encendió la luz. Es normal que llegue a la casa de Hatori cuando éste no está pero esta vez la habitación se sentía más grande que de costumbre.
No hay platos sin lavar en el fregadero, ni siquiera una pieza de ropa sucia amontonada. Aunque, así es la vida cotidiana de Hatori, al ver todo tan vacío se sintió un poco solo porque parecía como si no hubiera quedado ningún rastro de él.
- Viaje de negocios.
Dijo que serían tres días y dos noches, por lo que Hatori no volvería hasta mañana.
¿Qué estará haciendo Hatori en ese momento? Ya era casi la hora de la cena, así que podría estar cenando con Ichinose.
(¡Ya te dije que no pienses en nada de eso!)
Hatori está acompañando a Ichinose por motivos laborales. Así que, por mucho que a Ichinose le guste Hatori, no harán nada más que trabajar.
Se dijo a sí mismo y metió en la bolsa los materiales que había ido a buscar.
- … Bien, me voy a casa.
La razón por la que puede dormir tranquilamente en la habitación de Hatori es porque sabe que en algún momento él volverá a casa. Al saber que hoy no llegará, no quiere quedarse más tiempo ahí.
Cuando Yoshino salía a toda prisa del departamento de Hatori, estuvo a punto de chocar con alguien en la puerta.
- ¡Wah!
- Lo siento, me equivoqué de departamento… oh, Yoshino-san.
- …Takayashiki-san.
La persona con la que chocó es el amigo de Hatori, Takayashiki. Sin darse cuenta se sobresaltó ya que es consciente de que no se lleva bien con él.
Takayashiki es creador de videojuegos y actualmente está trabajando en la adaptación a juego de la obra de Yoshino. Sin embargo, como no sabe que él es Chiharu Yoshikawa, solo lo conoce como “el amigo de la infancia de Hatori”.
(Como siempre, se ve bien…)
Alto y con un rostro atractivo, parece más una celebridad que un creador de videojuegos. Lleva unos jeans con agujeros aunque afuera hace frío.
- ¿Qué? Entonces no me equivoqué de departamento. Ah, ¿está Hatori aquí? Pensé que podríamos ir a cenar juntos.
La sonrisa en su rostro pulcro es tan perfecta como siempre.
El hecho de que pregunte si Hatori está en casa indica que había llegado sin avisar. ¿Acaso suele venir a invitarlo a comer así?
- Bueno… Hatori está en un viaje de negocios…
Respondió despreocupadamente mientras cerraba la puerta con su copia de la llave.
- Ah, es verdad, ahora que recuerdo, me dijo algo de eso. Lo olvidé por completo, fue a un viaje de negocios, ¿verdad?
- ¿Eh?
Se preguntaba cómo era posible que Takayashiki conociera los planes de Hatori, pero recordó que han estado en contacto debido al juego que está desarrollando.
No es extraño ni inusual que los trabajadores avisen a sus socios cuando estarán fuera de la oficina. Yoshino se dio cuenta de que últimamente sus reacciones han sido algo exageradas.
- Regresará hasta el lunes, pero ¿qué hacen los editores en este tipo de viajes?
- Al parecer, está acompañando a una autora en su viaje de investigación.
- Oh, ya veo. Ni cómo hacerle si no está aquí. Pero bueno, ¿qué te parece si mejor salimos nosotros dos?
- Eh, ¡¿yo?!
Estaba realmente sorprendido porque jamás se le habría ocurrido que llegara a invitarlo a salir.
- La otra vez Hatori me llevó a un restaurante muy bueno. Tenían varios licores poco conocidos y bebí demasiado. ¿Ya has ido ahí, Yoshino-san? Parece un izakaya de estilo antiguo.
- No, pero...
- Entonces, vamos.
- Ah, pero, no traje mi billetera...
- Yo invito. ¡Está decidido!
- Eh, esp-... ¡Espera...!
Aunque, por una parte, se había rendido ante la insistencia de Takayashiki, también sentía un poco de curiosidad de conocer a qué tipo de restaurantes suele ir Hatori.
Esa curiosidad pudo más que la incomodidad de estar a solas con Takayashiki.
(Bueno, si solo es comida... puedo pagárselo más tarde, ¿no?)
Yoshino se dijo a sí mismo y entró al elevador junto con Takayashiki.
Llegaron a un izakaya anticuado que tenía farolillos rojos colgando.
(Me pregunto si Tori acostumbra a venir a este tipo de lugares...)
Ahora que lo pensaba, no suele salir a comer con Hatori. A veces van a cafés o restaurantes familiares para sus reuniones de trabajo, pero no acostumbran salir con fines de entretenimiento.
Esto es porque le incomoda un poco beber en sitios públicos, y más que nada, porque la comida de Hatori sabe mucho mejor.
- Puede que no tenga buen aspecto, pero la comida es buena. Tiene un sabor casero y el ambiente es agradable, creo que te gustará.
Cuando abrieron la puerta corrediza, el empleado del lugar se dio la vuelta vigorosamente.
- ¡Bienvenidos! Dos personas, ¿verdad? ¿Les parece bien sentarse en la parte de atrás?
- Sí, sin problema.
- Muy bien. Entonces, por aquí, por favor.
El camarero, que vestía solo una camiseta a pesar de que es invierno, camina alegremente entre los clientes tomando sus pedidos. Su sonrisa amable es la esencia misma del ambiente alegre del local.
Tal vez por ser domingo, la mayoría de los clientes es gente mayor que viste con sandalias, pero seguramente la mayor parte del tiempo está lleno de oficinistas. Takayashiki, que se había sentado en una silla al fondo del restaurante, le dijo a Yoshino mientras se limpiaba las manos con una toalla húmeda:
- ¿No te gusta?
- No precisamente.
Si pudiera, preferiría decir que le gusta más la comida que cocina Hatori.
- Entonces, ordenemos algo. ¡Disculpe!
- Sí, tomaré su pedido.
- De momento, tráiganos dos cervezas frías. Tofu frito y sashimi, y después…
Mientras Takayashiki miraba el menú y pedía esto y aquello, el teléfono de Yoshino vibró en su bolsillo.
Las únicas personas que le llaman a Yoshino son Hatori, Yanase o su madre. Cuando revisó el teléfono, efectivamente, era Hatori quien llamaba.
(¡¿Por qué me llama en un momento como este?!)
Después de todo, parece como si siempre estuviera vigilándolo. Era demasiada coincidencia que llamara justo en ese momento, que Yoshino no pudo evitar mirar a su alrededor.
Dudó en contestar el teléfono, pero como estaban sentados hasta el fondo del local, le dio la espalda a Takayashiki y discretamente presionó el botón para contestar la llamada.
Si no contestara en ese momento, volvería a llamar y probablemente solo quiera comprobar el avance del trabajo, por lo que podría ser una llamada breve.
- Sí, habla Yoshino.
- Yoshino, soy yo. ¿En dónde estás?
- Salí un momento a comer…
Seguramente Hatori podía escuchar los murmullos a su alrededor, por lo que no tenía caso inventar alguna excusa.
(De todas formas, no estoy haciendo nada malo…)
Es parte de la vida laboral sentirte mal si sales cuando no has terminado tu trabajo.
- ¿Y la trama?
- Ya la tengo organizada en mi cabeza. Había olvidado los materiales en tu casa, así que fui a buscarlos.
- Bien. Tengo pensado estar de regreso en la oficina mañana por la tarde. Envíame la trama por fax o por correo electrónico, me comunicaré contigo en cuanto la haya revisado.
- Entendido.
Respondía con la mayor calma posible, pero de pronto, escuchó del otro lado de la línea la voz de una mujer, probablemente, de Ichinose y eso hizo que su corazón se estremeciera.
No pudo evitar enfadarse con Hatori, quien sostenía el teléfono mientras le contestaba a Ichinose. Yoshino intentaba encontrar una forma de calmarse, cuando sintió que le arrebataron el teléfono.
- ¿Eh?
En su lugar, ahora tenía el vaso de cerveza que había pedido. Takayashiki colocó en su oreja el teléfono que le había quitado a Yoshino y habló con Hatori mientras Yoshino continuaba perplejo ante la sensación fría del vaso.
- Hola, Hatori. ¿Estás en el hotel de tu viaje de negocios?
- O-oye, disculpa…
Intentó pedirle que le devolviera el teléfono, pero si lo hiciera, no sabría cómo explicarle a Hatori lo que estaba sucediendo. En ese caso, era mejor dejarle la parte problemática a Takayashiki.
- ¿Cómo? Me lo encontré por casualidad afuera de tu casa, así que lo invité. ¿Y qué tal el viaje de investigación? ¿Con quién estás viajando? ¿Con Yoshikawa-sensei?
- …
Yoshino casi se sobresaltó cuando escuchó su seudónimo.
(Esa persona está justo frente a ti)
Al pensar eso, se sintió secretamente aliviado porque eso significaba que no conocía la verdadera identidad de Chiharu Yoshikawa.
- ¿Recibes alguna compensación si viajas por trabajo en fin de semana? ¿Eh? ¡¿No?! Pero es normal que te paguen los viáticos, no es como si te dieran un subsidio por vacaciones… Eres un maldito adicto al trabajo.
Yoshino sentía que ya se había acostumbrado a la manera informal en la que Takayashiki hablaba. Por la forma en la que trata a Yoshino a quien acaba de conocer, pareciera que Takayashiki siempre hablara como intentando tomar la iniciativa.
(Ni siquiera Tori puede contestarle)
Aunque no le agradaba la idea de que fuera tan encimoso con Hatori, entendía que hay personas que son demasiado efusivas y eso no significa que sienta algo especial por él. O eso era lo que quería pensar.
- Pero o sea, las autoras son todas mujeres, ¿no es así? Tú eres poco sociable y aun así, eres popular con las mujeres, así que ten cuidado. ¿Eh? Ah, sí, sí, ya te lo paso. Disculpa, tomé el teléfono sin permiso y Hatori se enojó conmigo.
- N-no hay problema…
Le devolvió el teléfono y al parecer, la llamada seguía activa.
(Debiste haber colgado…)
Le estremeció pensar en lo que podría decirle Hatori.
- ¿Hola…?
- ¿Por qué estás con Takayashiki?
Tal como esperaba, en cuanto contestó el teléfono, escuchó una voz malhumorada.
- Porque, simplemente pasó…
No podía decirle que era porque quería saber las cosas que desconocía de él.
- En cuanto termines de comer, vuelve a tu casa.
- ¿Por qué? ¿A caso hay algo que no quieres que yo sepa?
- Solo te estoy diciendo que regreses a trabajar. ¿Tienes algo que preguntarle a Takayashiki?
- N-no es así.
- Entonces, haz tu trabajo. Y ten cuidado de no beber demasiado o te dará sueño.
- Eso no es asunto tuyo.
- Di esas cosas cuando aprendas a manejarte por ti mismo. ¿Cómo va la trama? Aunque no la hayas terminado, envíamela por fax antes de que yo regrese.
- ¡Dije que ya entendí! ¡Comeré y me iré a casa!

Respondió enojado y colgó la llamada. Takayashiki rio entre dientes mientras veía a Yoshino que había cerrado bruscamente la tapa del teléfono.
- Como siempre, Hatori se preocupa demasiado.
- Ah, d-disculpa. Solo estoy frustrado porque tengo mucho trabajo acumulado.
Había olvidado que Takayashiki estaba al lado. Y se lamentaba porque esa no es una actitud que quiera mostrar a los demás.
- Bueno, no es fácil cuando te incitan a hacer algo, pero me pregunto si Hatori está bien.
- ¿A qué te refieres?
- Ese tipo es bastante fácil de convencer. Cuando estábamos en la universidad, si tuvo novias fue porque ellas le pidieron que saliera con ellas. Hubo momentos en los que pareció dejarse llevar muy fácilmente o, incluso, parecía caer en un estado de confusión. Tal vez por eso no duraba mucho con ellas. En ese tiempo fueron, ¿qué? ¿Tres chicas?
- ¿Cómo? ¿Que no fueron dos?
- Fueron tres.
Le reafirmó. En otras palabras, había una persona que Yoshino desconocía.
- Durante el primer y segundo año estuvo saliendo con una chica que era mayor que él, ¿cierto? Luego, en tercer año salió con alguien con quien nunca definió una relación. Y, finalmente, en cuarto año se apresuró a salir con una chica que se le insinuó, pero debido a su actitud desinteresada, eventualmente, terminaron.
- Eeh…
Yoshino desconocía a la tercera persona porque sucedió después de que él dejara la universidad. En ese entonces, en lo único que pensaba era en su manga y en la oportunidad que por fin había conseguido. Por ello, las únicas personas con quienes mantenía comunicación era su familia y su editor.
¿En qué cosas pensaba Hatori en esos días?
- Siempre salía con mujeres inteligentes. Supongo que, al ser él mismo alguien inteligente, quería estar con alguien con quien pudiera hablar al mismo nivel, pero desde mi punto de vista, todas parecían una verdadera molestia.
- …
Yoshino se conmocionaba al escuchar los recuerdos de Takayashiki.
Sabe que el pasado es pasado pero aun así, no lograba mantener la calma. En ese tiempo, cuando se enteraba que Hatori tenía novia, decía “me alegro mucho por ti” pero ahora que lo pensaba, era como si su antiguo yo se estuviera autoengañando.
Además de sus anécdotas, el Hatori universitario del que hablaba Takayashiki era desconocido para él. Yoshino solía pensar que él era la persona más cercana a Hatori en todo el mundo, pero le estaba demostrando que no era así.
(Tal vez me sobrestimé demasiado…)
Hatori es quien mejor conoce a Yoshino. Y tal vez por eso fue que Yoshino dio por hecho que él era quien más conocía a Hatori.
Takayashiki preguntó justo cuando Yoshino sintió que sus ánimos decaían.
- Oye, ¿sabes con qué autora se fue de viaje Hatori?
- ¿Qué? Ah, uhm… Es Ichinose-sensei, una autora veterana…
Yoshino respondió, aunque se preguntaba a qué venía que Takayashiki preguntara tal cosa.
- Veterana suena a que es bastante mayor.
- No. Solo es tres años mayor que nosotros. Solo que debutó muy joven.
- ¿Es atractiva?
- Sí. Es una mujer muy hermosa.
Aunque la única vez que la ha visto en persona fue en la fiesta de fin de año de la editorial Marukawa, sabe cómo es porque a menudo la entrevistan en persona.
- Umm, entonces, como Hatori está a cargo de ella es que la está acompañando en su viaje.
- No, quien está a cargo de Ichinose-sensei es el jefe de edición. Pero parece que él tiene otros asuntos que atender. Tori ha sido el favorito de Ichinose-sensei, así que supongo que por eso lo eligió.
Le hizo varias preguntas seguidas y respondió sin pensar, pero, ¿estuvo bien que lo haya hecho? Parecía que el alcohol estaba haciendo efecto muy rápido.
La expresión de Takayashiki se ensombreció en cuanto le dijo que Ichinose llevaba tiempo obsesionada con Hatori.
- ¿No es peligroso eso? Es evidente que esa autora está detrás de Hatori. Los autores de manga son muy caprichosos, ¿no crees?
- ¿Eh?
Yoshino se paralizó al escuchar las palabras que había dicho con indiferencia.
(No está hablando de mí, ¿verdad?)
Nunca le ha dicho que es mangaka, así que no sabía cómo reaccionar y mientras intentaba pensar en qué gesto hacer, Takayashiki le miró con el rostro serio preguntándole si estaba de acuerdo.
- Es que, ¿no te parece extraño? ¿Por qué no va sola a su viaje de investigación?! ¡Que vaya sola! Y si no quiere ir sola, que se consiga un asistente o algo así. Pero ¿por qué hace que Hatori la acompañe cuando él no está a cargo? Se está volviendo algo demasiado personal. Ya la han mimado demasiado. Y Hatori también, no entiendo cómo es que no se queja.
- Ah, sí, tienes razón…
Se sintió aliviado de que fuera de Ichinose de quien estaba hablando, pero las palabras que Takayashiki había dicho se habían quedado grabadas en su corazón.
- No es posible que los editores trabajen hasta en sus días libres, aun cuando saben que no recibirán una remuneración por ello.
- Uh… ciertamente…
- Los independientes como nosotros no tenemos fines de semana, pero tenemos más libertad de lunes a viernes; así que deberíamos pensar en las otras personas y actuar acorde a ello. Él a menudo llega tarde a casa, ¿no? ¿En qué momento descansa este tipo?
Las palabras de Takayashiki taladraban sus oídos. Incluso, Yoshino tiene fama de no cumplir con las fechas límite y hacerlo trabajar hasta en sus ratos libres es cosa de todos los días. Así que no estaba en posición de ser arrogante y mofarse de Ichinose.
En cambio, Ichinose es mucho mejor porque nunca rompe los plazos. Yoshino comenzó a sentirse herido por unas palabras que no iban dirigidas a él y le sorprendió darse cuenta de que se sentía desprotegido y deprimido.
- Oye, me dijiste que eres diseñador, ¿acaso era mentira?
- ¿Eh? ¿Qué dijiste?
- Nadie usa tinta en estos días. Si no sabes usar una computadora, no puedes conseguir trabajo.
Al señalarle las manchas de tinta en sus dedos, se sobresaltó.
Había salido de casa a mitad del trabajo que olvidó por completo lavarse las manos y las manchas impregnadas en sus manos no podían quitarse con solo frotar una toalla húmeda.
- Si eres diseñador, ¿qué software de dibujo usas? ¿Qué sistema operativo tiene tu computadora?
- Emm…
Incapaz de responder a las preguntas técnicas, Yoshino no podía emitir una sola palabra.
En algún momento había pensado en cambiar su dibujo a digital, pero no ha tenido tiempo de prepararse para ello y, debido a que sigue haciendo su trabajo de manera manual, no tiene mucho conocimiento de esas cosas, así que no podía continuar aparentando como quisiera.
- ¿Acaso eres mangaka o algo por el estilo?
- ¿Qu--…?
El punto débil de Yoshino es que se pone nervioso cuando debería disimular con naturalidad. Pero tal vez debido a estar mucho tiempo encerrado, es que no pudo reaccionar adecuadamente al instante.
- Ahora que lo pienso, hay una autora con un nombre similar al tuyo.
- Bueno, es que…
Aunque él mismo había iniciado la conversación, Takayashiki no volvió a preguntar nada más. Fue un verdadero alivio que a tiempo llegara la comida que habían ordenado.
- Aquí tienen, plato de sashimi y tofu frito.
- Oh, aquí viene. Yoshino-san, ¿no te importa que compartamos plato?
- Ah, para nada.
Takayashiki partió el tofu a la mitad. Yoshino dudoso se llevó el tofu a la boca donde pudo sentir su suavidad y sabor casero.
(Es parecido a la comida que cocina Tori…)
La sazón de Hatori es un poco más dulce para adaptarse al paladar de Yoshino, pero es probable que haya probado los platillos de ese lugar y luego haya decidido aprender a prepararlos.
- Yoshino-san, tú conoces a Hatori desde hace tiempo, ¿no es así?
- Eh, sí.
- ¿Hatori tiene novia actualmente?
- Wah… ¡¡cof, cof, cof!!!
La pregunta tan repentina hizo que Yoshino comenzara a ahogarse. Sentía como si la cerveza se le hubiera ido por el lado equivocado de su garganta.
- ¿Estás bien?
- E-estoy bien, estoy bien…
En realidad quería decir que esto había sido culpa suya pero en ese momento, todo lo que podía hacer era tratar de calmar su respiración.
- Dicen que a medida que uno envejece, tiende a consumir las cosas en exceso. Así que ten cuidado.
Frunció el ceño al escuchar esas palabras que no sabía si las había dicho con sarcasmo o de forma sincera.
- … Tendré más cuidado.
- Entonces, ¿sí tiene o no?
- Creo que está saliendo con alguien.
Le molestó la manera en la que le preguntó y terminó por dar esa respuesta.
- ¿Tiene novia? ¿Qué tipo de persona es?
- ¿Qué tipo, dices…?
Le cuestionó de manera enérgica y Yoshino se echó para atrás involuntariamente.
(Maldición, esto podría ser peligroso…)
Con tal de demostrar su exclusividad, había dicho algo demasiado problemático.
De pronto, Takayashiki parece interesado e intenta indagar más. Yoshino no puede decirle que es él quien está saliendo con Hatori, por lo que solo sonríe vagamente y disimula.
- Bueno, no conozco los detalles. Solo he escuchado algunas cosas…
- Ya veo. Qué lástima.
- L-lo siento.
- Lo sabía, tiene novia. No me sorprende, no hay manera que un hombre tan apuesto se quede solo.
Takayashiki murmuraba entre dientes mientras parecía estar sumergido en sus pensamientos.
(Pero ¿por qué te importa tanto…?)
De repente un mal pensamiento le rondó por la cabeza, pero intentó deshacerse de él, diciéndose que no había manera de que fuera posible. Al lado del conflictuado Yoshino, Takayashiki murmuró casi en un susurro, unas palabras inquietantes.
- … En ese caso, supongo que tendré que quitárselo.
- ¿Perdón?
No podía creer lo que acaba de escuchar y cuando le pidió que repitiera, Takayashiki solo lo evadió con una sonrisa.
- No, es de otra cosa.
Resistiendo las ganas que tenía de querer indagar más, Yoshino sonrió de igual manera. Si insistía en preguntar, podría meterse en un verdadero lío.
- Hacía mucho tiempo que no veía a Hatori. Luego de trabajar con él confirmé que, definitivamente, es un buen tipo.
- ¿Ah?
No sabía lo que estaba intentando decir y cuando le preguntó, Takayashiki comenzó a divagar por su cuenta.
- Mi novia me dejó hace un tiempo. Dijo que no entendía lo que pasaba por mi cabeza, que yo podía estar con cualquier persona que me dijera que le gusto.
- Oh…
Yoshino parecía tener una idea de lo que quería decir. Siempre habla de manera tan alegre y llamativa, por lo que es difícil ver sus verdaderas intenciones. Como su pareja, esa actitud de Takayashiki podría resultar incómoda. Sin embargo, no entendía hacia dónde quería llevar la conversación.
- Si tuviera que salir con alguien, preferiría que fuera Hatori. Cocina bien, limpia la casa y lava la ropa. Así podría hacer mi trabajo y si me sintiera perezoso, él me daría una nalgada. Sería genial.
- Ehmm . . .
- Ah, disculpa, ¿no lo dije antes? Estoy bien con hombres o mujeres porque soy bisexual.
De la nada, hizo una declaración explosiva y se quedó en silencio. Probablemente confundió la expresión de sorpresa de Yoshino con disgusto, por lo que continuó de manera agresiva.
- Pero no te preocupes, no eres para nada mi tipo.
- Ya veo.
Fue lo único que pudo decir. Takayashiki se terminó su cerveza y luego de pedir otra, comenzó a hablar de su pasado.
- Nunca me habían interesado los hombres hasta que fui a la universidad. Cuando un chico que era más hermoso que la mayoría de las mujeres me pidió que saliéramos, le di una oportunidad y descubrí que me sentía más cómodo de lo que esperaba. Entendí que la vida es corta y que es mejor disfrutarla sin pensar tanto las cosas.
- Oh…
Takayashiki podría ser un hedonista. Y por si fuera poco, no discrimina entre sexos, lo cual es raro en estos días.
(… A mí me basta con sólo una persona)
Cuando realmente amas a alguien, no tienes tiempo de fijarte en otras personas. El sólo pensar en esa persona puede llegar a ser muy desgastante; así que, si fueran varias, se volvería difícil hasta respirar.
- Cuando veas a Hatori, dile que regresaré para invitarlo a salir otra vez.
Takayashiki le dijo esto a Yoshino con una sonrisa pero sus ojos no parecían estar sonriendo.
Hacía mucho tiempo que la atmósfera entre ellos no era tan incómoda.
- Toma, te traje un recuerdo.
- … Gracias, déjalo ahí.
Yoshino estaba en el sofá sosteniendo sus rodillas mientras leía un manga y obstinadamente, decidió no mirar a Hatori.
El lunes había llegado, Hatori había regresado de su viaje de investigación y fue a verlo cuando iba camino a casa después del trabajo para llevarle un recuerdo. Normalmente habría saltado emocionado por el regalo, pero esta vez no podía alegrarse sinceramente.
No estaba enfadado con Hatori. El que fuera a un viaje de trabajo había sido algo inevitable, como lo era el que Takayashiki conociera aspectos de su vida que él no.
Sin embargo, aunque en teoría lo entendía, no podía seguir el ritmo de sus sentimientos. Estaba tan abrumado por sus emociones incontrolables que solo podía enfurruñarse como si fuera un niño.
- ¿Vas a comerlo ahora? Para que prepare un poco de té.
- Lo comeré luego.
- … Entonces, hablemos de trabajo.
Hatori parece haber renunciado a la idea de contentar a Yoshino, por lo que cambia de tema.
- Leí la trama. Parece que el progreso va rápido esta vez.
- Algo así.
Las palabras de Takayashiki se habían quedado grabadas en lo profundo de su corazón, lo que hizo que se enfocara en su trabajo más de lo acostumbrado. Fue demasiado frustrante que alguien como él lo menospreciara.
- Creo que la fluidez es bastante buena. No me esperaba que lo desarrollaras de esta manera, así que es diferente en el buen sentido. Asegúrate de continuar con el guion gráfico así como está.
- Está bien.
Hatori suspira y le pregunta a Yoshino que continúa dándole la espalda.
- … ¿Sigues enojado conmigo?
- No tengo por qué estarlo.
- Fue insensible de mi parte no haberte dicho lo del viaje, así que discúlpame por eso.
- …
Sabía que había sido algo que no pudo evitar. Desearía poder sonreír y decirle que era algo que no importaba, pero su lado infantil se lo impedía.
Aunque es algo que odia de sí mismo, sus celos y complejos debido a su baja autoestima, hicieron que Yoshino se volviera obstinado. Aun así, intentó disimularlo actuando de manera inocente.
- Ah, discúlpame. Estoy un poco irritado porque tengo hambre. ¿Qué es lo que trajiste? ¡Genial, es chinsukou! ¡Me gusta mucho! Pero ¿cuál es ese sabor de melón amargo salteado-…?
- Lo siento.
- …
Mientras decía cualquier cosa para tratar de ocultar las emociones complicadas que estaba sintiendo, Hatori le abrazó por la espalda. Nunca había estado consciente de ello, pero últimamente, cuando percibe el aroma de Hatori, su corazón se acelera.
Sin embargo, lo que era diferente esta vez es que sentía como si hubiera un peso frío atorado detrás de su garganta.
- No quería que te preocuparas demasiado. Pensé que si te decía que iba con Ichinose-sensei, te sentirías como la otra vez.
- … Entiendo tu preocupación, Tori, así que no te estoy culpando. Solo estoy deprimido por mí mismo, no hay necesidad de que te disculpes.
Sabía que ser testarudo solo empeoraría las cosas, por lo que reveló los sentimientos que en un principio había intentado ocultar. Aunque habría preferido no tener que decir algo tan desagradable.
- Yoshino…
- … ¡Te dije que no lo hagas!
Por reflejo, apartó el rostro de Hatori que se estaba acercando.
- … Oh…

De inmediato notó la expresión de dolor en el rostro de Hatori, lo que le hizo sentirse mal. Pero simplemente, hoy no se atrevía a hacerlo.
No podía soportar la mirada que se clavaba en él intentando entender. Yoshino se dio la vuelta y mirando el piso de madera, le dijo en voz baja.
- Lo siento, vete a casa hoy.
- Al parecer, sí te importa. Dime claramente qué es lo que te molesta.
- No estoy molesto ni nada por el estilo. Es mi problema, nada que te incumba, Tori.
- ¿Qué quieres decir con que no me incumbe?
- ¡Es un decir!
Se dio cuenta de que se había equivocado con su elección de palabras pero ya no podía corregirlo.
- Si sigues pensando de esa forma, no obtendrás ninguna respuesta. ¿Acaso Takayashiki te dijo algo?
- No. Nada.
- Entonces, ¿por qué miras hacia otro lado?
- ¡Cállate! ¡Ya te dije que no es asunto tuyo!
Al final, terminó enfadándose y se fue corriendo a su habitación. No estaba haciendo ningún progreso, pero por el momento, era la única salida que tenía.
- Ni siquiera puedo entender los sentimientos de las personas…
Cerró con seguro la puerta de la habitación y un momento después pudo escuchar la voz de Hatori.
- … Yoshino, ya me voy a casa.
- …
Yoshino permaneció en silencio y pudo escuchar la puerta principal cerrándose. Se acurrucó en el silencio de su habitación abrazando sus rodillas.
Hatori no había hecho nada malo. Solo eran sus inseguridades sacando lo peor de él.
Está demasiado mimado, por lo que, aunque sea egoísta y se desquite con él, Hatori lo aceptará así. Pensar de esa manera hace que sea difícil contenerse.
… No creía que estuviera bien ser tan berrinchudo. Y, además, ¿por qué Hatori lo permite?
De repente, las palabras de Takayashiki cruzaron por su mente y se sintió mal.
(¿Y si Tori deja de quererme?)
Impulsado por la ansiedad, Yoshino salió corriendo de la habitación en busca de Hatori a quien acababa de correr de su casa. Pensando que podía alcanzarlo, bajó corriendo las escaleras del edificio pero Hatori ya no estaba.
- … No está…
Tal vez se confió demasiado cuando Hatori le dijo que lo ama y que porque lo ama es que no pueden ser solamente amigos. Fue él mismo quien detuvo a Hatori cuando éste intentó alejarse luego de decirle esas palabras.
(¿Qué demonios le gusta a Tori de mí…?)
Es algo que se sigue preguntando. Por más que lo piensa, no hay nada bueno en él.
Es demasiado descuidado y no cumple con los plazos. Es presuntuoso y ni siquiera es atento.
Lo único bueno son sus logros como mangaka, pero incluso ahí es donde más problemas le da. Ha hecho tantas cosas que ameritarían que lo dejara pero ¿el hecho de que sigan juntos es porque realmente lo quiere?
Hatori le dijo a Yoshino que siempre le había gustado. Y sin darse cuenta, Yoshino había dado por hecho la amabilidad de Hatori. Fue un amor no correspondido por tanto tiempo que tal vez, una parte de él se mantiene ensimismado.
Hatori quien ha estado enamorado por tanto tiempo, podría solo estar siendo terco. Es posible que sea solo la costumbre de pensar que le gusta Yoshino. Cuanto más pensaba en esto, más deprimido se sentía. Ha pasado más de un año desde que comenzaron a salir, por lo que no sabe si le sigue gustando como cuando se le confesó.
Los sentimientos de las personas cambian con el tiempo. Para muestra, los sentimientos de Yoshino han cambiado de manera radical. Al principio pensaba que era imposible enamorarse de su amigo de la infancia. Pero ahora su corazón duele. Su corazón está sufriendo de verdad.
Con el manga shoujo aprendió que el amor no siempre es bonito. Pero es algo que nunca había experimentado hasta ahora.
- … duele.
Miró al cielo con ganas de llorar y notó que no se asomaba ninguna estrella.
Desde el día de la llamada, la relación entre Hatori y él había sido rara. Los correos electrónicos que se escribían solo eran para asuntos de trabajo. Si se metía en problemas esta vez, sería difícil salir de ahí. Por ello, trabajó molesto todo este tiempo. Gracias a ello, el progreso había sido más rápido que nunca.
¿Alguna vez había hecho un guion gráfico tan rápido como ahora? No. Nunca.
- ¡Jajaja! ¡Yo también puedo hacerlo!
Luego de reírse a carcajadas él solo, agachó la cabeza. Presumir sin tener con quién hacerlo, se siente demasiado vacío.
- … ¿Y si le envío un fax?
Era cerca de medianoche, pero decidió enviar el guion gráfico a la redacción y a la casa de Hatori.
No importa qué tan tarde sea. Suele llegar a casa a esta hora y aun es temprano para que se vaya a la cama. Tendrá que trabajar tiempo extra pero la fecha límite es mañana, así que no lo estará enviando tan antes de tiempo.
- ¿Y si mejor le llamo…?
Probablemente, debería avisarle. Parte de ello sólo era una excusa pero esta pelea había sido diferente a lo habitual y el 99% de ella había sido su culpa.
Si Yoshino no tomaba la iniciativa, sería difícil que su relación volviera a la normalidad.
Luego de respirar profundo varias veces hasta calmarse, tomó el teléfono. Buscó el número de Hatori y presionó el botón de llamada con los dedos temblorosos.
Sin embargo, la tensión que era más palpable que nunca se apagó en cuanto escuchó la voz inorgánica con el mensaje “el número que usted marcó está apagado o fuera de zona de cobertura”.
(¿Por qué no logra conectar la llamada?)
Ni siquiera daba tono y de inmediato entraba el mensaje del contestador. Era inconcebible que Hatori se atreviera a apagar el teléfono.
Se preguntaba si podría estar en el metro pero, de alguna manera, tenía un mal presentimiento. A menudo le dicen que es ingenuo y que no puede leer el ambiente, pero suele acertar cuando tiene este tipo de presentimientos.
- …
Luego de dudarlo un rato, Yoshino tomó su copia de la llave y se dirigió a la casa de Hatori.
Corrió con todas sus fuerzas que cuando llegó al departamento de Hatori, estaba sin aliento. Hacía años que no corría tan rápido como podía, que sus rodillas se doblaban debido a la falta de ejercicio.
Aun así, no pudo esperar al elevador y subió corriendo las escaleras. Las piernas que se elevaban de manera alternativa le pesaban horriblemente, pero no podía permitirse hacer algún ruido.
Cuando intentó abrir la puerta con el duplicado de la llave, se percató que no tenía seguro.
(¿Está abierto…?)
Sintiéndose aún más inquieto, fue hacia la parte de atrás y vio a Takayashiki acercándose a Hatori. La escena hizo que a Yoshino le hirviera la sangre y en un impulso, le arrojó a Takayashiki la llave que sostenía en la mano.
- ¿Qué demonios estás…?
- Yoshino…
Hatori lo miró como si acabara de ver un fantasma. La llave cayó al suelo sin golpear a nadie y Takayashiki se agachó para recogerla.
- Eso fue peligroso. ¿Qué habrías hecho si al lanzar esto, hubieras golpeado a alguien?
- ¡Lo hice con esa intención!
- Estamos en medio de algo importante aquí, así que lee el ambiente. No importa qué tan amigo de la infancia seas, debes ser más considerado.
- Ninguna cosa importante está pasando.
Hatori replicó con calma, a diferencia de Yoshino, que mostraba el enojo en su rostro.
- ¡Aléjate de él!
Yoshino jaló con fuerza a Hatori, apartándolo de Takayashiki.
- ¿Por qué dices esas cosas? ¿Acaso los amigos de la infancia se entrometen en situaciones como esta?
- Porque…
Hatori intentó decir algo, pero en cuanto vio el rostro de Yoshino, cerró la boca. Probablemente, haya decidido que no era buena idea hablar de su relación.
Si hubiera sido el Yoshino de siempre, habría disimulado con una mentira pobre. Sin embargo, no estaba en una situación de la que pudiera zafarse con una simple mentira. Y francamente, esta vez no tenía la intención de hacerlo.
- Si ya lo entendiste, ¿podrías irte a tu casa? No es momento para lidiar contigo.
- Eres tú quien debe irse a casa. Tori y yo tenemos algo importante qué discutir.
- Yo estaba aquí primero, ¿no es así? No tienes ningún derecho de decir semejante cosa.
- Lo tengo.
- ¿Eh? ¿Cómo? No es porque sea su responsabilidad, pero parece que has estado bajo el cuidado de Hatori por demasiado tiempo. ¿No estás siendo demasiado exigente? Ni siquiera sus familiares suelen ser tan descarados. ¿Quién demonios te crees que eres?
- Oye, Yoshino. Tú…
- Soy quien está saliendo con él. ¿Algún problema?
Dijo decididamente, ignorando el intento de Hatori de detenerle.
Finalmente lo había dicho. Aunque por dentro seguía nervioso y avergonzado, intensificó la mirada que tenía clavada en Takayashiki, quien se había quedado en silencio.
Fue Hatori quien rompió el silencio que pareció durar una eternidad.
- Lo siento, Takayashiki. Pero sí, debes irte a casa.
Ante las palabras de Hatori, Takayashiki intentó decir algo, pero al final, se quedó en silencio. Luego de soltar un gran suspiro, dijo.
- … ¡Tsk! No me queda de otra. El mal tercio debe irse a casa.
Aunque intentaba ser fuerte, el color en sus ojos reflejaba su agitación.
- Sí, iremos a comer en otra ocasión.
- Definitivamente. Aah… ¿Qué pasa con esa cara sonriente? ¿Eres el tipo de persona que sonríe en un momento así? Estoy un poco decepcionado.
Takayashiki le lanzó algo mientras recogía sus cosas. Hatori, quien lo recibió, murmuró sorprendido.
- ¿Mi teléfono?
- Lo apagué para que no nos molestaran, pero al final, nos interrumpieron.
La razón por la que la que las llamadas no entraban era porque Takayashiki había apagado el teléfono de Hatori.
- Oh, ¡maldición…!
Miró hacia arriba y levantó las manos como diciendo “me rindo”.
- Sabes, no soy bueno para pelear. Básicamente, solo me involucro en situaciones en las que sé que puedo ganar. Y sería terrible terminar con una cicatriz en la cara ¿no crees?
Mientras Takayashiki decía cosas a la ligera, Hatori volvió a instarle a que se fuera a casa.
- Takayashiki, te acompaño a la puerta.
- Quieres que me vaya rápido, ¿no es así? Está bien.
- Yoshino, yo también necesito hablar contigo, así que espérame un momento.
En cuanto los dos salieron de la sala de estar, el sudor comenzó a brotar por todo su cuerpo y su corazón latía a un ritmo desmedido.
(Ah, qué vergüenza…)
Se había dejado llevar y terminó diciendo algo comprometedor.
Buscó un lugar para esconderse antes de que Hatori regresara. No sabía con qué cara mirarlo ahora. Se cubrió con las cortinas y abrazó sus rodillas.
- … ¿Qué estás haciendo?
- ¿Que no ves? ¡Me estoy escondiendo!
- No pareces estar escondido en lo absoluto.
- ¡Cállate! No vine aquí con la intención de decir lo que dije.
Le sorprendió la rapidez con la que admitió lo que había dicho. Parece que Hatori pensaba lo mismo, por lo que se podía escuchar que sonreía mientras hablaba.
- Lo sé. Sal de ahí.
- No quiero. Me verás raro.
- Está bien, apagaré las luces.
Antes de que pudiera decirle que no se refería a eso, las luces del departamento se apagaron. Parpadeó repetidamente intentando acostumbrar su visión a la oscuridad repentina. De pronto, sintió la espalda de Hatori tocando la suya a través de las cortinas.
- ¿De qué querías hablar?
Le preguntó en voz baja. Esta vez la voz de Hatori era más suave y apacible que de costumbre.
- … Terminé el guion gráfico.
- Lo sé. Aunque todavía no lo he revisado.
- Te marqué pero no conectó la llamada.
- Debió ser porque Takayashiki apagó mi teléfono.
Ahora que lo pensaba, al no poder contactarlo en su teléfono móvil, pudo haber intentado llamar al teléfono de su casa.
- Me preocupé.
- ¿Y por eso viniste corriendo?
- ¡Mis malos presentimientos casi siempre son acertados! ¡No es algo que suceda todo el tiempo!
- Gracias. Fuiste de gran ayuda.
- Mentira. Pudiste habértelas arreglado solo de todas formas.
Hatori no parecía estar en pánico al estar acorralado por Takayashiki. Si Yoshino no hubiera llegado, habría podido manejar la situación y el asunto se habría resuelto de forma pacífica.
- Bueno, tal vez habría sido así. Pero lo importante es que viniste, ¿no lo crees? No esperaba que dijeras esas cosas, así que me alegra que lo hayas hecho.
Cuando se lo mencionó otra vez, su rostro se enrojeció aún más. Para tratar de calmarse, Yoshino le preguntó tímidamente a Hatori, que seguía sentado con su espalda apoyando la suya.
- … ¿Qué te gusta de mí, Tori? Mi vida es descuidada, no cumplo con los plazos, soy un simplón indeciso, no hay nada bueno en mí.
- Bueno… ¿no es lo bonito de ser honesto y de mente abierta?
- ¡Basta!
- La verdad, yo tampoco lo sé. Me gustas desde que tengo uso de razón. ¿Eso es malo? ¿Qué es lo que te preocupa?
- ¿Sigo siendo la persona de la que te enamoraste? No creo que ahora haya una razón para que te siga gustando…
En cuanto lo dijo, comenzó a sentir pena por él mismo.
- No pensé que estas cosas te preocuparían.
- ¡Eso es…!
Sintió como si estuviera minimizando sus problemas y se enfadó, pero Hatori le dijo que lo escuchara, así que guardó silencio.
- Claro que me molesta cuando encuentro tus calcetines regados por todas partes y me enfado cada vez que rompes los plazos. Cuando estoy fuera de casa y te llamo, en cuanto entra el contestador, me dan ganas de agarrarte del cuello y llevarte a rastras.
- L-lo siento.
- Aun así, quiero estar contigo por el resto de mi vida.
Su corazón se estremeció ante la confesión que acababa de salir desde lo profundo de su ser. Esas palabras simples resonaban en ese corazón que no dejaba de latir con fuerza.
- Tú eres con quien quiero enfadarme y con quien quiero ser feliz. Solo quiero que sea contigo.
- …
Normalmente, habría huido avergonzado. Pero si no lo afrontaba ahora, probablemente huiría de ello por el resto de su vida.
Con su rostro aun hirviendo de vergüenza, Yoshino se esforzó en girar su cabeza para responder las palabras de Hatori.
- Yo… sueño con comprar una casa de un piso, construir una enorme biblioteca llena de mangas. Leer mangas mientras tomo un té y descanso en el porche… Si Tori pudiera estar a mi lado, sería perfecto… eso es lo que creo.
Su voz fue disminuyendo al pronunciar las últimas palabras. Cuando se sintió inquieto, las cortinas se levantaron y Hatori le abrazó por la espalda como había hecho la última vez.
- …
- Parece una propuesta de matrimonio.
- ¡¿Q-qué cosas dices?! … Aunque… puede que tengas razón…
Cuando una pareja de amantes se promete compartir su vida con el otro, por lo regular, se considera una propuesta de matrimonio. Reflexionó en las palabras que acababan de intercambiar y reconsideró su significado.
- ¿Verdad?
Hatori vacilantemente juntó sus labios. Con el suave contacto podía sentir que se estaba conteniendo. Cuando lo aceptó en silencio, Hatori le preguntó dudoso.
- … ¿Hoy está bien?
Quería decirle que no se molestara en preguntarle esas cosas, pero fue él mismo quien se negó la última vez. Al haberlo rechazado de esa manera, era normal que ahora se sintiera inseguro.
Estaba demasiado avergonzado para expresarlo con palabras, así que se giró para colocar su cuerpo frente al de Hatori y le devolvió el beso.
- Mm…
Sus labios se separaron y la punta de su lengua se coló en su boca. En el momento en el que se estremeció, Hatori atrapó su lengua con su boca.
- Nn… Uhm… Mmm…
Pese a sus intentos, la iniciativa le fue arrebatada con facilidad. Su espalda se presionaba contra el cristal de la ventana mientras el interior de su boca era devorado sin piedad.
Yoshino, que es torpe en todo menos en dibujar manga, ni siquiera sabe besar bien. Sin embargo, Hatori también podría ser culpable de ello.
Cada vez que lo toca, pierde la noción de lo que está haciendo. Y su experiencia haciéndolo no mejora debido a la forma unilateral en la que juega con él.
- Mmm… Mm.. ah…
Los dedos de Hatori que se deslizaban por debajo de su camisa, se sentían más calientes de lo habitual y la palma de su mano transmitía su excitación. Cada lugar que rozaba se calentaba haciéndolo sudar, provocando que un cosquilleo comenzara a circular por todo su cuerpo.
- Aah… ah… Nn… Mm…
Hatori separó sus piernas, colocándolo entre sus caderas. Pudo sentir el frío del vidrio de la ventana en su espalda y el escalofrío le hizo darse cuenta de la situación.

- Mm… maldición… siento… como si mi mente se derritiera…
- Eso debería decirlo yo.
Yoshino se encendió más al escuchar esa voz ligeramente ronca. Recientemente había descubierto su debilidad por la voz de Hatori. Especialmente cuando lo llama por su nombre como en los viejos tiempos, el calor que siente en su cuerpo es irresistible.
- Chiaki.
- …
Susurró su nombre en el momento justo, como si pudiera ver los pensamientos de Yoshino. El sonido de su voz le hizo empujar su tembloroso cuerpo más profundamente, provocando que un grito se escapara de su garganta.
Parecía que sus nervios agudizados se quemarían en cualquier momento.
- Ah… no... no…
- ¿Puedes aguantar un poco más?
- Solo un poco…
Al querer correrse al mismo tiempo, reprimió el impulso de su deseo que parecía que explotaría en cualquier momento. Hatori levantó la parte superior de su cuerpo usando únicamente sus músculos abdominales y tomó la cintura de Yoshino.
Luego le penetró profundamente como si quisiera enterrarse en su interior. Cada empujón era tan intenso que parecía que sus extremidades se desprenderían. El placer excesivo hizo que su conciencia comenzara a nublarse.
- Aaah, ah, ah… ¡Aaaah!
El cuerpo de Yoshino se estremeció violentamente cuando sintió sus caderas estrellándose contra él con más intensidad. Como siguiendo el clímax de Yoshino, el deseo de Hatori finalmente estalló en lo profundo de su interior.
Su cuerpo acalorado finalmente colapsó. Hatori lo sostuvo suavemente entre sus brazos y Yoshino soltó un dulce suspiro de desenfreno inducido por el placer.
- … Pensé que iba a morir.
- ¿De qué hablas? Aún falta mucho para la vejez y ni siquiera has comprado la casa todavía.
Hatori respondió sacando a colación sus planes a futuro para burlarse.
- No tardará mucho si estoy contigo.
Este año había pasado en un instante. De ahora en adelante, diez años o incluso, veinte años pasarán en un abrir y cerrar de ojos.
Hatori pareció sorprendido por un momento, luego encogió los hombros y finalmente, dijo con una sonrisa.

- … Oye… a-aquí…
Sabía que era muy tarde para decirlo después de tantos besos, pero probablemente no había sido buena idea empezar algo en un lugar como ese donde podrían ver todo desde el exterior. Aunque las cortinas y ventanas están cerradas, no deja de sentirse incómodo.
- No pueden vernos desde afuera, así que está bien. Este es el edificio más alto de por aquí.
- Ese… no es… el problema… ah… ¡oye!
Como dijo Hatori, cuando Yoshino giró su rostro, se encontró con el cielo nocturno y algunas estrellas que se asomaban.
Desabotonó sus jeans y le bajó a cremallera. En cuanto bajó su ajustada ropa interior, su tenso miembro quedó al descubierto.
- Ah… Nn… Espera… aquí me da vergüenza…
- Al rato no serás consciente de lo que haces de todas formas.
- ¡Tú…! Maldita sea, eres demasiado astuto.
En venganza, puso su mano en la cintura de Hatori. Desabrochó su cinturón y comenzó a aflojar la parte delantera. Sin embargo, la actitud tranquila de Hatori hizo que Yoshino se sintiera avergonzado.
- ¿Qué pasa? ¿Tienes miedo?
- ¡Claro que no!
Sabía que lo estaba provocando pero ya no podía echarse para atrás. Le bajó la cremallera y metió la mano dentro de su ropa interior.
- …
La excitación febril de Hatori palpitaba en la mano de Yoshino como si tuviera vida propia. No podía creer que ya estuviera así, aunque no lo había tocado.
Lo sacó tímidamente y el miembro se curveó hacia atrás totalmente erecto.
- Tus manos se detuvieron.
- Ah, eh… aaah… wah…
Justo cuando pensaba que Hatori se estaba inclinando hacia él, los dedos de éste rodearon su endurecido miembro. Luego su mano comenzó a moverse con fuerza.
- Ah… Nn… ah… Mm…
Estaba a merced de sentir a Hatori frotándose contra él y el movimiento imprevisible de sus manos hizo que de inmediato comenzara a jadear mientras sus hombros subían y bajaban.
- Tori… tengo mucho calor… quiero… quitarme esto…
La mezclilla de sus pantalones se sentía demasiado pesada debido a su piel sudorosa. Luego de quejarse, empujó hacia abajo los pantalones que se pegaban a sus piernas. Con ayuda de Hatori logró sacar una pierna, lo que le hizo sentir un poco mejor.
- Qué sexy te ves.
- Cállate. Eres el único que se excita con alguien como yo.
Para ocultar su vergüenza, tomó el miembro erecto de Hatori con fuerza.
- Ugh… eres un…
Se sintió mejor al ver a Hatori conteniendo su respiración. Los latidos de su corazón transmitidos en la palma de su mano eran potentes, pero la venganza llegó de inmediato.
- Ah… espera… No…
- No quiero. ¿Con quién crees que estás hablando, mm?
Le miró con molestia en los ojos e hizo que se quedara callado.
(¿Este tipo qué tiene de masoquista…?)
De la nada recordó la conversación que había tenido con Yanase hace un tiempo. No importaba cómo lo mirara, era Yoshino quien estaba siendo atacado. Hatori tocaba con precisión sus zonas más sensibles y con mucha facilidad lo estaba llevando al límite.
- Déjalo salir.
- Dije que no quiero… ah… Uh… Mm…
Rápidamente se vio acorralado por la habilidad de sus dedos. Apretó los dientes e intentó soportarlo pero Hatori era demasiado superior.
- Mie-… Aah… Aaaah… Ah…
Estimuló dolorosamente su punta humedecida y su deseo explotó. Se sintió frustrado por haber llegado primero, cuando debieron haberlo hecho al mismo tiempo.
- Tori, idiota… Te dije que no.
- Es mejor que te hayas corrido para que no sea doloroso después, ¿no crees?
Cuando se quejó entre jadeos, le respondieron con un tono de voz indiferente. Entonces, Hatori con el rostro serio comenzó a palpar entre sus piernas con los dedos húmedos.
- Ah, esp-… Tori, ya no más… Nn…
Empujó un dedo, el cual entró con facilidad. Pronto, los dedos en su interior comenzaron a moverse con fuerza. Los movimientos de Hatori no mostraban que se estuviera conteniendo como normalmente hace.
- Ah… ah... ahhh…
Pareciera que el objetivo de sus movimientos era expandir la zona y no que lo sintiera, sin embargo, Yoshino no podía evitar sentirlo.
- Lo siento. Hoy estoy un poco impaciente.
- ¿Eh…? Ah… no… ¡Ya…!
- Lo siento de verdad. Enójate conmigo todo lo que quieras después.
Sintió un bulto caliente presionando donde antes habían estado sus dedos. Estaba tan tenso que parecía que estallaría en cualquier momento y sin titubear, intentó entrar en el cuerpo de Yoshino.
- Ugh…
- ¿Puedes aguantar?
- Lo intento, pero…
Aún no está lo suficientemente acostumbrado a este punto en el que su cuerpo se acalambra torpemente. Es difícil para Yoshino quien recibe, pero también debe ser complicado para Hatori.
Profundizando las arrugas en su entrecejo, abrazó a Hatori que intentaba zafarse y lo insultó al oído.
- Idiota… no te detengas aquí…
- Yoshino.
- ¡Por cosas como esta es que estuviste enamorado sin ser correspondido durante 28 años!
Yoshino empujó el cuerpo de Hatori haciéndole caer sobre su trasero, se sentó a ahorcadas sobre él y se dejó caer sobre su cuerpo.
- Yoshino-…
- Cállate. Me asustarás si dices algo malo.
Luego de evitar que Hatori dijera algo más, trató de no pensar en cosas innecesarias.
Siendo honesto, no tenía idea de lo que estaba haciendo, pero si retrocedía ahora, su orgullo de hombre quedaría afectado. Decidido, tomó la excitación de Hatori y la colocó en su trasero.
- Ugh…
Su cuerpo estaba a punto de tensarse pero intentó desesperadamente de distraerse para poder introducir la punta.
Mentiría si no dijera que tenía miedo, pero en este momento lo único que quería era que sus cuerpos se unieran lo antes posible.
- Con calma. No te fuerces.
- Idiota… yo… estoy decidido… ah…
Poco a poco la conexión era cada vez más profunda. La sensación del cuerpo extraño entrando en su interior era tan intensa que su sangre parecía hervir por el calor.
(Solo un poco más…)
No podía avanzar más, dejando sus caderas flotando a la mitad. Sus terminaciones nerviosas convertían todas las sensaciones en placer, provocando un dulce entumecimiento hasta la punta de sus dedos, haciéndole perder el control de su cuerpo.
- ¿Estás bien?
- Estoy… bi-… ¡ah…!
Cuando le acarició suavemente sus muslos, un dulce escalofrío le recorrió desde el coxis, haciendo que sus caderas bajaran, tragándose por completo el imponente miembro de Hatori.
- …
La sensación le ahogaba, sentía como si lo empujaran hacia arriba desde lo más profundo de su cuerpo. Era como si cada célula de su cuerpo se hubiera paralizado y sentía que no podría moverse por pura fuerza de voluntad.
- Maldición, no puedo moverme…
Las extremidades inferiores de su cuerpo se habían quedado sin fuerzas y se sentía incapaz de poder moverse.
Colocó sus manos sobre las caderas de Hatori para sostenerse, pero sentía que con el más mínimo movimiento, su cuerpo se derretiría empapándolos a los dos.
- Lo hiciste bien.
La mirada en el rostro de Hatori con los ojos entrecerrados, hizo que su corazón se estremeciera. Al momento siguiente, su cuerpo fue empujado con fuerza desde abajo.
- ¡Aaah…!
Su espalda se arqueó con la primera sacudida que llegó desde su interior. Algo parecido a una corriente eléctrica recorrió su espina dorsal provocando que su voz se escapara en un gemido.
Jadeaba sin parar como si se estuviera ahogando. Hatori sujetó con fuerza sus caderas balanceándolas con tanta fuerza que sus dedos parecían clavarse en ellas mientras le sacudía violentamente.
- Ah… Aaah… Aaaah…
Se sentía diferente a lo habitual y se preguntaba a qué se debía esa diferencia del roce en su interior. Pronto se daría cuenta que era debido a que la membrana de su cuerpo estaba en total contacto con el otro. El ritmo se hizo cada vez más violento y tanto el interior de su cuerpo, como lo que sea que había en su cabeza se volvieron un desastre.

- Mm… maldición… siento… como si mi mente se derritiera…
- Eso debería decirlo yo.
Yoshino se encendió más al escuchar esa voz ligeramente ronca. Recientemente había descubierto su debilidad por la voz de Hatori. Especialmente cuando lo llama por su nombre como en los viejos tiempos, el calor que siente en su cuerpo es irresistible.
- Chiaki.
- …
Susurró su nombre en el momento justo, como si pudiera ver los pensamientos de Yoshino. El sonido de su voz le hizo empujar su tembloroso cuerpo más profundamente, provocando que un grito se escapara de su garganta.
Parecía que sus nervios agudizados se quemarían en cualquier momento.
- Ah… no... no…
- ¿Puedes aguantar un poco más?
- Solo un poco…
Al querer correrse al mismo tiempo, reprimió el impulso de su deseo que parecía que explotaría en cualquier momento. Hatori levantó la parte superior de su cuerpo usando únicamente sus músculos abdominales y tomó la cintura de Yoshino.
Luego le penetró profundamente como si quisiera enterrarse en su interior. Cada empujón era tan intenso que parecía que sus extremidades se desprenderían. El placer excesivo hizo que su conciencia comenzara a nublarse.
- Aaah, ah, ah… ¡Aaaah!
El cuerpo de Yoshino se estremeció violentamente cuando sintió sus caderas estrellándose contra él con más intensidad. Como siguiendo el clímax de Yoshino, el deseo de Hatori finalmente estalló en lo profundo de su interior.
Su cuerpo acalorado finalmente colapsó. Hatori lo sostuvo suavemente entre sus brazos y Yoshino soltó un dulce suspiro de desenfreno inducido por el placer.
- … Pensé que iba a morir.
- ¿De qué hablas? Aún falta mucho para la vejez y ni siquiera has comprado la casa todavía.
Hatori respondió sacando a colación sus planes a futuro para burlarse.
- No tardará mucho si estoy contigo.
Este año había pasado en un instante. De ahora en adelante, diez años o incluso, veinte años pasarán en un abrir y cerrar de ojos.
Hatori pareció sorprendido por un momento, luego encogió los hombros y finalmente, dijo con una sonrisa.
- Sí.
- Te dije que no quería venir aquí…
Yoshino murmuró mientras entraba a la editorial Marukawa. Acompañado de Hatori, pasó frente a la hermosa recepcionista y entró en el ascensor.
- No había otra opción, es por trabajo. Si hubieras podido abrir el demo en tu ordenador, no habrías tenido que venir hasta aquí.
- ¡Ya ni modo! No sé nada de computadoras.
La razón por la que no ha pasado al coloreo digital es porque es particularmente malo con las máquinas. Aunque puede usar el correo electrónico e internet en general, así que está bien por el momento.
Debido a eso, había acudido a la editorial para ver en las pantallas una demostración del juego de su obra.
Yoshino recibió un CD con la información grabada pero no pudo abrirlo correctamente en su computadora, por lo que no pudo ver el contenido.
Pudo haberle pedido a Hatori que le ayudara a configurarla para poder verlo, pero era más rápido que fuera a la oficina y por eso tuvo que ir una vez que pasó la fecha límite.
Por supuesto, ya había terminado el manuscrito. Aunque se pasó un poco de la fecha límite, lo terminó antes de lo habitual.
(No quiero sonar arrogante)
Pero eso era mejor a no haber tenido ningún progreso. Yoshino se elogió internamente.
- Bueno, ya que estás aquí, dale un vistazo a la paleta de colores.
- Sí, sí. Haré cualquier cosa en este momento.
- ¿Ah sí? Entonces, ¿puedo pedirte un dibujo a color con tu autógrafo para las librerías? Hay personas que quieren que se haga una feria para coincidir con la promoción del nuevo manga.
- ¿Qué? Bueno, dibujaré unos diez o veinte.
Ya que no puede aparecer en público, sólo le queda ayudar tras bastidores. Pero si es este tipo de trabajo, hará todo lo que sea posible.
- Te agradezco. Eso seguro impulsará las ventas.
- Entonces, ¿dónde veremos la demostración?
- Está todo preparado en la sala de conferencias. Parece que se podrá probar en una consola, así que pruébalo.
- ¿De verdad? ¡Genial! Podré jugarlo.
Yoshino, que se estaba emocionando, notó algo en la forma de hablar de Hatori. Entró en la sala de conferencias sin tener idea de lo que le podría estar preocupando, pero se sobresaltó al ver la persona que estaba allí.
- ¡¡¡¿Q-q-qué coño hace este tipo aquí?!!!
Fue tan inesperado que no tuvo tiempo de preocuparse por el lenguaje.
Sentado en el suelo con sus largas piernas extendidas estaba Takayashiki, con quien había tenido un enfrentamiento recientemente. Al ser el responsable de desarrollar el juego, no era raro que estuviera ahí, el problema era que Yoshino no le había revelado su identidad.
Al ver que Yoshino estaba molesto, Hatori lo miró desconcertado.
- Espera un momento, Takayashiki me dijo que querías reunirte con él de manera apropiada…
- ¡No dije nada de eso!
Yoshino empalideció de confusión y Takayashiki divertido soltó una carcajada.
- ¿Por qué te paniqueas? No es como si Hatori me haya dicho algo.
- Entonces, ¿cómo?
- Me di cuenta la vez que comimos juntos. Cualquiera que viera cómo cambiaban tus expresiones, se habría dado cuenta. Además, no sabrías tanto de Ichinose-sensei, si no estuvieras en la misma industria.
- Uh…
Yoshino se quedó sin palabras ante el doloroso comentario.
- Tu nombre es muy similar y tu rostro se asemeja al de tus personajes. Lo confirmé cuando vi las manchas de bolígrafo y tinta en tus dedos. Es decir, ¿crees que podrías ocultarlo con una excusa? Yoshino-san, definitivamente, no podrías tener una aventura a escondidas de tu pareja. Y por eso no te das cuenta cuando alguien te está tendiendo una trampa.
Yoshino no podía refutar nada de lo que estaba diciendo. Todo lo que decía Takayashiki era justificado. No daba espacio para una conversación ya que hablaba con fluidez.
- Ay, pero no te preocupes. No se lo voy a decir a nadie. No hay nadie a mi alrededor que le interese conocer la verdadera identidad de un autor de manga shoujo, así que no tienes de qué preocuparte.
Aunque cada palabra que decía era alarmante, no parecía ser alguien que mentiría.
- ¿Qué pasa? Pareciera que estoy hablando solo. Aún estoy un poco molesto pero trabajo es trabajo. Una vez que aceptas un trabajo, debes comportarte como un adulto y dar lo mejor de ti sin dejar que tus sentimientos personales interfieran.
- Ah…
- Ah, pero siempre te estaré esperando.
Esta vez le sonrió a Hatori. Era una sonrisa perfecta desde todos los ángulos.
(¿Qué le pasa…?)
Takayashiki está tan lleno de sí mismo que le arrancó una sonrisa involuntaria a Yoshino. Nunca había conocido a una persona como él, así que, lejos de enojarse, solo le impresionaba. Si lo que Takayashiki dijo, lo hubiera dicho antes, se habría sentido incómodo. Pero ahora había aceptado sus propios sentimientos y había podido confirmar los sentimientos de Hatori. Esta vez confía desde el fondo de su corazón que estarán bien.
- Tienes razón. De verdad, muchas gracias.
Hizo su mayor esfuerzo para responder con madurez. Hatori estaba francamente sorprendido por la respuesta de Yoshino. En su cara parecía estar escrito con letras grandes: “¿Qué te pasa hoy?”.
- Y bien, ¿quieres sentarte? Por el momento te enseñaré la apertura y una demostración de la pantalla del juego.
- Está bien.
Sentado en la mesa redonda de la sala de conferencias, Yoshino le envió un mensaje de texto a Hatori usando su teléfono por debajo de la mesa. Hizo todo lo posible para comportarse y quedar bien, pero en realidad era algo que tenía muchas ganas de decir.
- Ah, disculpa, creo que me llegó un mensaje…
Después de leer el mensaje, los ojos de Hatori se abrieron un momento y luego sonrió inusualmente feliz.
- ¿Pasó algo?
- No. Nada.
Hatori apartó la mirada del inquisitivo Takayashiki y se llevó el puño a su cara para intentar reprimir su sonrisa. Tal vez Yoshino debió elegir mejor sus palabras.
<<¡No me engañes!>>
Como era de esperar, lamentó que el mensaje fuera demasiado directo. Sin embargo, no pudo pensar en una mejor forma de decirlo, así que no tuvo otra opción.
- ¿Qué pasa?
- Nada.
Avergonzado por la mirada elocuente de Hatori, Yoshino desvió la mirada hacia el cielo azul que se apreciaba desde la ventana, tratando de evadirlo.
CASO 10 DE CHIAKI YOSHINO – FIN.
¡No puedo creer que hemos terminado con las novelas de Yoshino! Bueno, todavía falta el comic side de este volumen + una historia extra que viene en el omnibus recopilatorio de los volúmenes 3 y 4 y ahora sí habremos terminado con las historias de Yoshino. Si pudiera, lo pondría en mi CV 😆 pero no se puede jaja! No crean que ya no tendremos qué traducir, si revisan la guía de lectura, aun nos queda algo de camino por traducir y, sinceramente, será todo un placer hacerlo porque con cada traducción amamos más y más a estos dos.
En fin, nos leemos en el mes de Hatori con sorprecitas ♥

