Sekai Ichi Hatsukoi ~El Caso de Chiaki Yoshino Vol. 3~

¿Qué debería hacer mañana? Es bueno limpiar bien la casa de vez en cuando. Tengo mucha ropa que lavar, pero también quiero ir de compras…
Mientras se emocionaba haciendo sus planes, Hatori salió del baño usando solo unos pantalones deportivos.
- El baño está libre –Le dijo a Yoshino mientras se secaba el cabello con la toalla que llevaba en los hombros.
- Hmm… Iré luego.
Yoshino le respondió débilmente y se sumergió entre las sábanas desordenadas para luego girarse hacia Hatori. Cuando Yoshino levantó la mirada, vio el dorso fuerte de Hatori, el cual era completamente diferente al suyo y se veía muy bien cuando pasaba su mano en la cabeza para quitarse el exceso de agua en el cabello.
¿Por qué nos vemos tan diferentes si crecimos comiendo lo mismo…?
Abrumado por su complejo secreto, Yoshino enterró la cara entre las sábanas.
Yoshiyuki Hatori, ocupación: Editor de manga.
Es el editor de Yoshino, su amigo de la infancia y ahora, su pareja. Pasaron muchas cosas antes de llegar a este punto pero no tiene caso recordarlas.
- No te duermas así. Estás cubierto de sudor y te vas a resfriar.
A pesar de que le agradaba el aroma fresco, Yoshino empujó con impaciencia la mano de Hatori que no lo estaba dejando dormir.
- Ya lo sé, maldita sea ¿de quién es la culpa?
- Bueno, es mitad mi culpa. Así que, ¿Debería asumir la responsabilidad y llevarte al baño?
- ¡Oye! ¡Eso no es asunto tuyo!
Lo que Hatori dijo en tono serio había hecho que el rostro de Yoshino se sonrojara. No podía negar que él mismo había sido proactivo al provocarlo pero tampoco estaba de acuerdo con lo que Hatori había dicho.
- Qué molesto eres. Ya te dije que iré más tarde. Estamos en verano, así que es mejor si el agua está fría… ¿Qué haces? ¿Por qué te estás cambiando de ropa?
- No puedo salir a la calle con solo los pantalones.
- ¿Qué? ¿No vas a quedarte hoy?
- Mañana temprano debo ir a recoger un manuscrito.
- ¿Por qué no te vas desde aquí? La distancia a la estación es casi la misma.
Las casas de Yoshino y Hatori están a menos de diez minutos de distancia caminando. Incluso, la estación queda más cerca desde la casa de Yoshino.
También tiene una muda de ropa que incluye un cepillo de dientes especial y ropa interior y, en caso de necesitar algo más, simplemente, podría prestárselo. Si aun así, tuviera que recoger algo a su casa, podría hacerlo temprano.
- No, me iré a casa. Si me quedo aquí, no me darán ganas de irme temprano.
- ¿Eh? ¿Por qué?
Yoshino preguntó al no saber el significado detrás de las palabras de Hatori pero éste solo frunció el ceño y suspiró profundamente.
- Ah…
- ¿Qu-? ¿A qué viene ese suspiro? Además, aún es muy temprano, ¿por qué no te quedas un poco más?
Para la mayoría de la gente, las diez de la noche no es temprano, pero para Hatori, quien normalmente llega a casa en la madrugada, probablemente sí lo sea. Siempre está ocupado, ¿por qué no puede olvidarse del trabajo y descansar un poco de vez en cuando?
Luego de lo que dijo, Hatori se quedó mirándolo por alguna razón.
- …
- ¿Qu-qué?
La mirada en sus ojos era desconcertante y Yoshino empezó a ponerse nervioso.
(Me pregunto por qué… tengo un mal presentimiento de esto)
Yoshino intentó fingir una sonrisa pero Hatori le preguntó con el rostro serio:
- ¿Es tu manera de pedirme que no me vaya?
- ¿Q-qué? Ah, no. No es eso lo que quería decir…
Mientras negaba lo que Hatori acababa de decir, se sonrojó al recordar sus propias palabras. Aunque no había ningún otro significado detrás de ellas, sonaba como si dijera “No te vayas porque me siento solo”.
(¡¿Cómo puedo justificar eso…?!)
Incluso, si quisiera que entendiera que no era eso lo que quería decir, sería terrible decirle ahora que sí podía irse. Mientras Yoshino seguía divagando, Hatori colocó un dedo en el nudo de la corbata que acababa de ajustar y la aflojó.
- Bueno, ya que insistes, lo haré. Voy a estar a la altura de tus expectativas.
- ¿Ah? ¡No tengo expectativas de nada!
Luego de aflojarse la corbata, fue desabrochando uno a uno los botones de la camisa, haciendo que fuera inevitable mirar su cuello gradualmente expuesto.
Con tal de que Hatori no notara que sus latidos estaban acelerándose, Yoshino intentó decir una serie de excusas sin sentido.
- ¿En serio? ¿Entonces, me estás invitando inconscientemente? Eso es todavía más pecaminoso.
- ¿Eh? ¿Quién te está invitando? ¿Yo? ¡Ah, eso! ¡No, no, no! ¡No era eso lo que quería decir! … ¡Oh!
En la comisura de los labios de Hatori se dibujó una sonrisa y sostuvo a Yoshino de los hombros presionándolo cuando éste intentaba escapar de la cama y le susurró al oído:
- No estás satisfecho, ¿cierto?
- No, no, no, Tori. ¡Cálmate, ¿quieres?! ¡Cálmate!
- Estoy bastante calmado, pero si te refieres a lo racional, tendré que negarme.
El tono de voz de Hatori era amenazante; tal parece que Yoshino había vuelto a cavar su propia tumba.
- En serio, ¡ya no me queda energía para nada! ¡Estoy muy cansado!
El cosquilleo del aliento de Hatori y el olor a jabón erizaron la piel de Yoshino y la sonrisa de Hatori se intensificó ante esta reacción.
- ¿Por qué no simplemente lo admites?
- ¿Quién va a…?
- Bueno, siempre eres así.
- ¡No saques conclusiones sin permiso! Yo… bueno… espera… hoy ya… Mmmm…
En vez de continuar atacándolo con cuestionamientos, los labios de Hatori se posaron sobre su piel. Yoshino intentó detenerlo pero los labios de Hatori bloquearon los suyos con un beso.
- Mmmm… Mmm…
Sus ganas de resistirse comenzaron a desvanecerse cuando la lengua de Hatori se introdujo en su boca.
(De todas formas, no me iba a hacer caso si le decía que se detuviera)
Mientras pensaba que era inútil poner excusas, su débil cuerpo comenzó a relajarse. Esa noche Yoshino se hundió en la cama una vez más.

Cuando despertó, Hatori ya se había ido. Por supuesto, ya era de tarde. Había planeado levantarse temprano y hacer algunas cosas que se habían acumulado en la casa; pero luego de cierto incidente, se había dormido más tarde de lo previsto por lo que se había quedado dormido. A esa hora solo podría limpiar la habitación en el mejor de los casos.
Desanimado, Yoshino estaba a punto de volverse a dormir cuando vio una nota en el buró.
“Aprovecha tus días libres.”
El contenido de la nota, escrito con el tono serio típico de su personalidad, le hizo exasperar.
(¿De quién crees que es la culpa de que no pueda sacarle provecho a mis días libres?)
Yoshino arrugó la nota y la arrojó hacia el bote de basura pero golpeó el borde y cayó a un lado.
No tuvo más remedio que levantarse de la cama para recoger el papel que se había caído. Luego de depositarlo en el bote de basura, salió de la habitación revolviéndose el cabello alborotado para disimular su irritación.
Con cada paso que daba, le dolía cuerpo. Probablemente porque, al no estar acostumbrado a hacer ejercicio, se había sobre esforzado.
- En serio, lo de ayer fue demasiado.
Sobre la mesa había bolas de arroz y los habituales rollitos de huevo, si recalentaba las guarniciones que estaban en el refrigerador sería suficiente para el almuerzo.
(Es por estas cosas que no puedo permanecer enojado con él)
Dijo que iría a su casa pero ¿a qué hora se fue? Si dejó preparado todo eso, era probable que no haya dormido mucho.
- Piensa un poco en tu edad.
Aunque era bueno que cuidara de su aspecto físico, sería bueno que también cuidara de su propia salud. No se estaba haciendo más joven, por lo que debería aprovechar a descansar cuando pudiera. Si sigue excediéndose, podría llegar el día en el que se enferme.
(Pero él no odia su trabajo en lo absoluto… Si fuera yo, no querría ir a trabajar nunca)
El trabajo de editor puede ser muy gratificante, pero si le tocara trabajar con puros escritores problemáticos como él, querría que todo fuera más fácil. ¿Habrá algún día en el que al despertar tenga ganas de ignorar todo? Si fuera él, no lo soportaría y llegaría el día en el que perdería la paciencia.
- … Oh.
En ese momento, Yoshino recordó lo que Hatori le había dicho la noche anterior.
(Acaso cuando dijo que no le daría ganas de irse, ¡¿lo decía por mí?!)
Llegó a esa conclusión luego de analizar el comportamiento que Hatori ha tenido últimamente.
- ¡Vaya que no conoces la vergüenza!
Yoshino comenzó a molestarse por apenas haberse dado cuenta.
(Me molesta mucho darme cuenta hasta ahora, aunque creo que es mejor que no lo notara antes. No sé con qué cara podría mirarlo).
Aunque quería detenerlo, si lo hubiera hecho, Hatori se habría puesto de mal humor.
- … oh, bueno. Como sea.
No tenía caso pensar en algo que ya había pasado, así que se sentó en una de las sillas del comedor, sujetando una de sus rodillas. Mientras comía una de las bolas de arroz que Hatori había preparado, encendió la televisión. En el programa de la tarde, los conductores platicaban de los temas que están ocupando los titulares de los periódicos últimamente. Hacía mucho tiempo que no podía ver televisión de manera tan relajada como ahora.
Había logrado tener más días de descanso de lo normal debido a que en la edición de este mes se publicaría el capítulo final de su manga serializado. Aunque ya ha preparado una nueva historia, el que llegue a ser de corta o larga duración dependerá de la acogida que tenga entre los lectores.
La historia comenzará a publicarse en la próxima edición, por lo que tiene un mes para relajarse. Por supuesto, tiene que trabajar la trama de la historia, pero no tendrá que correr con el manuscrito.
En ese tiempo quería ver los DVD que no había podido ver, leer los libros que se le habían acumulado durante mucho tiempo, jugar los videojuegos que acababan de lanzarse en la primavera y quería acudir a alguna de las exhibiciones de arte de la temporada.
Quería hacer cosas que no hacía muy a menudo y así recuperar su creatividad. Pero hacía tanto tiempo que no tenía días libres que quería hacer tantas cosas y no sabía por dónde empezar.
- ¡Eso es! ¡Llamaré a Yu!
Sería aburrido salir solo, por lo que pensó que tal vez Yanase podría estar disponible. Así que tomó el teléfono que tenía conectado al cargador.
- Ah, hola, ¿Yu?
La llamada se conectó a las pocas veces que había sonado.
- Chiaki ¿Pasa algo?
- ¡Hola, Yu! ¿Estás libre hoy?
- ¿Por qué?
- Por nada, solo me preguntaba si estabas libre para que fuéramos a alguna parte.
Pensaba que podrían ir de compras o al cine, pero entonces, Yu habló con tono decepcionado.
- Lo siento. Me alegra que quieras que tengamos una cita, pero tengo que trabajar. Es una pena, tal vez la próxima vez.
- Oh, es verdad... Entiendo... disculpa que te haya preguntado de repente.
Incluso Yanase no puede estar libre todo el tiempo para invitarle a salir de manera repentina.
- Como sea, ¿cuándo iremos al lugar que dijiste que querías ir?
- ¿Que yo dije?
La pregunta retórica de Yanase lo tomó por sorpresa. ¿Había acordado algo con él?
- Prometiste que iríamos juntos a Yufuin.
- Ah... ¿yo prometí eso?
Aunque habían hablado de viajar para compensar el que Yoshino se hubiera regresado antes en el viaje anterior, no habían acordado nada.
- Lo siento, Chiaki. Tengo que salir, hablaremos del viaje en otra ocasión.
- Oh, sí. Lamento retrasarte. Nos vemos luego.
(… es verdad, Yu me confesó sus sentimientos...)
Sin embargo, no podía decir si Yu hablaba en serio debido a que cuando le dijo que le gustaba y que quería acostarse con él, sonó como una broma.
- Pero él no es de hacer ese tipo de bromas...
Como resultado, pensaba que era algo que nunca pasó.
Hablando de eso, recordó que hace poco una de sus asistentes comentó que tenía problemas debido a estar envuelta en un triángulo amoroso.
Al parecer, a su amiga le gustaba el chico que se le había confesado y estaba resentida con ella por habérselo robado. Dijo que la chica era una buena amiga y le agradaba, por lo que la tensión actual le resultaba dolorosa.
En ese momento, sin querer, dijo algo como “¿Por qué no se llevan bien los tres?” y entonces, su asistente le regañó... “¡Por favor, no diga algo así solo porque sea el problema de alguien más!” “¡¿Acaso lo dice porque usted es hombre?!”
Eso había sido un error.
Aunque pensaba que él estaba en una situación similar, era imposible decir que se trataba de un triángulo amoroso entre hombres, por lo que permaneció en silencio.
(Supongo que cuando hay amor de por medio, la amistad ya no es posible...)
Para empezar, era un misterio si había amistad entre Hatori y Yanase. Puede sonar infantil, pero Yoshino consideraba que sería mejor si los tres pudieran llevarse bien como antes. Sería más divertido que tres personas fueran a las aguas termales o a cualquier otro lugar en lugar de solo dos. Pero estaba seguro de que Hatori y Yanase no estarían de acuerdo con eso.
- Es realmente incómodo.
Mientras recogía los periódicos y folletos acumulados, hubo uno que llamó su atención.
- Así que es esa época del año otra vez...
Yoshino murmuró para sí mismo y recogió un folleto que anunciaba el espectáculo de fuegos artificiales. Fue durante los fuegos artificiales del festival del año pasado que Hatori le confesó sus sentimientos.
De la nada, le dijo que lo amaba y había decidido dejarlo como algo unilateral. Fue entonces que, sin pensarlo, Yoshino lo detuvo.
(Ya llevamos casi un año saliendo...)
Le costaba trabajo creerlo. Le sorprendía lo rápido que había pasado el tiempo, pero le sorprendía más que siguieran juntos. Podría ser porque todavía no estaba consciente de ello. A pesar de las veces que se habían acostado, no había habido un cambio drástico en su relación, por lo que no se sentía como si estuviera en una relación amorosa.
A decir verdad, no se había acostumbrado por completo a ser quien recibiera, pero una parte de él le decía que estaba bien con Hatori. A pesar de lo inexpresivo que Hatori es la mayor parte del tiempo, cada vez que se tocan, expresa emociones intensas que normalmente mantiene escondidas. En especial cuando trata de contenerse, la expresión de su rostro es más notoria que en cualquier otra ocasión.
Te quiero.
Cada vez que escucha esa frase, se avergüenza tanto que trata de pretender no escucharla, pero cuando la susurra en su oído a una distancia tan corta, no tiene ninguna escapatoria.
- … Bien.
No pudo evitar recordar el susurro de Hatori con tanto realismo que un escalofrío recorrió su cuello. Tal vez solo era el detonante, pero recordó la sensación de las manos de Hatori tocándolo y su calor corporal empezó a elevarse.
(¡Oye, ya tuviste suficiente ayer!)
Debía reconocer que era bastante indiferente en esas cuestiones, pero últimamente le hacía sentir extraño. Ese cosquilleo en su interior, sin duda, indicaba que estaba teniendo ese tipo de pensamientos.
Cuando viene a darse cuenta, está pensando en las veces que Hatori y él se besan o tienen sexo y su corazón se acelera.
- ¿Acaso soy un adolescente calenturiento?
Durante sus días de secundaria y preparatoria, los mangas eran más importantes para él que las chicas. Tal vez estaba viviendo su pubertad atrasada. De cualquier forma, ya era muy tarde para eso.
Aun así, no le desagrada el deseo que Hatori tiene por él. Aunque aún hay veces en las que se siente confundido, es en momentos como esos que puede captar los verdaderos sentimientos de Hatori y eso le hace feliz.
Aunque le avergüenza ese tipo de comportamiento, no es algo que le desagrade. No se había acostado con otro hombre aparte de Hatori, por lo que no podía compararlo; pero exceptuando la primera vez, nunca había sentido dolor debido a que Hatori siempre ha sido gentil.
(Bueno, en realidad no es como que quiera compararlo...)
Sin embargo, Yoshino es el primero en perder el control. ¿Acaso Hatori le gusta más de lo que cree?
- ¿Es porque es Tori...?
No importa cuántas veces lo piense, siempre llega a la misma conclusión. Porque se trata de Hatori es que puede besarlo y tener sexo con él sin problema.
(¿Pero por qué se siente bien que sea con él?)
Si aplicara el sentido común, diría “es porque lo quiero”.
Te quiero.
- No, no. Sí lo quiero pero ¿es de la misma manera?
La conclusión a la que llegó lo dejó más confundido.
Me gusta Hatori.
Eso es un hecho. Es decir, están saliendo juntos y han pasado cosas entre ellos. Sin embargo, seguía sin entender qué tipo de “me gusta” es.
Tal vez realmente quiere a Hatori más de lo que cree.
¡¡RIIIIIIIIIIIIING!!
- ¡Ooh!
Justo cuando su corazón se estaba acelerando, sonó su celular. Se levantó tambaleándose y rápidamente miró su teléfono. La pantalla indicaba que era Hatori quien llamaba.
(Este tipo no está mirándome desde alguna parte, ¿o sí?)
Aunque estaba asombrado por la extraña sincronización, contestó el teléfono con calma.
- Estás despierto. ¿Ya comiste?
- Justo estoy comiendo.
- Acerca de pasado mañana, creo que a como van las cosas, no habrá problema. Hoy y mañana estaré muy ocupado y podría no tener tiempo de llamarte, así que, si te parece bien, me gustaría preguntarte dónde nos veríamos.
- Bien. ¿A qué hora deberíamos vernos?
Había planeado salir con Hatori este sábado luego de mucho tiempo sin salir juntos. Debido a que ya habrían terminado las revisiones, Hatori estaría disponible. Había visto en la televisión el anuncio de una película que le interesó mucho y cuando se lo platicó, Hatori le preguntó si le gustaría ir a verla con él.
- Creo que será bueno que comamos algo ligero antes, ¿qué te parece a las diez en la estación?
- A las diez está bien.
En caso de que pudiera olvidársele la hora, lo anotaría en el calendario.
- No llegues más de diez minutos tarde.
- ¡No lo haré! ¡Más bien, tú no llegues tarde!
- ¿De quién hablas? ¿Alguna vez he llegado tarde a una cita?
- … No.
Hatori siempre llega antes que él, cuando Yoshino ha llegado cinco minutos antes y piensa que esta vez sí será el primero, vuelve a encontrarse con la misma situación.
- Bueno, debo entrar a una reunión. Si necesitas algo, escríbeme.
- Umm… no creo. Te veo pasado mañana.
Después de mucho tiempo, había acordado una cita con Hatori, por lo que emocionado, colgó el teléfono.
Era solo una ida al cine, pero si lo pensaba con detenimiento, sería su primera cita oficial con Hatori.
- ¿Qué debería ponerm-…? ¿Por qué estoy tan emocionado?
- ¡Voy a llegar tarde!
Yoshino se levantó asustado y volteó a ver el reloj despertador. Todavía faltaba una hora para que sonara. Se preguntaba si acaso se había desconfigurado, pero el reloj de la pared marcaba la misma hora.
- ............... ¿qué?
Al parecer, se había despertado inusualmente temprano, por lo que volvió a la cama pensando que podría dormir unos treinta minutos más.
- No puedo dormir.
Normalmente, logra dormirse en cuanto se coloca las sábanas pero esta vez no podía volver a conciliar el sueño.
No le quedó más remedio que levantarse y comenzar a alistarse, pero debido a que había dejado lista la ropa desde la noche anterior, no tardó mucho en terminar de vestirse.
- Todavía tengo tiempo así que haré algo de comer.
Abrió el refrigerador y vio todos los ingredientes que Hatori había comprado. Estaba lleno de cosas que no sabía cocinar.
- Bueno, por lo menos creo que puedo hacer huevo frito.
Sacó las salchichas y unos huevos, logró encontrar un sartén pero seguía dando vueltas buscando el aceite. Si lo pensaba bien, era como ver a su padre cuando su madre se va de vacaciones.
- ¡¿En dónde demonios lo dejaste, Tori?!
Buscó debajo del fregadero y en los estantes; mientras seguía buscando por toda la cocina, sonó el teléfono.
- ¡Ya voy, ya voy! ¡Hola, habla Yoshino!
- Soy yo.
- ¿Qué? ¡Tori! ¿Qué pasa? ¿Por qué llamas a esta hora?
- Lo siento, Yoshino pero tengo que cancelar lo que prometí.
- ¿Eh?
Por un momento, no entendió de qué estaba hablando.
- Parece que hubo un error en la imprenta y tengo que ir a revisarlo personalmente.
- Solo es una revisión, será rápido ¿no? Te espero si quieres.
Hay muchas personas involucradas en la elaboración de un manga, por lo que no es de sorprender que ocurra un error en alguna parte del proceso.
- Me dijeron que, al parecer, se equivocaron en el orden de las páginas. Si eso es cierto, tomará algo de tiempo. Takano-san está ocupado con otros asuntos, por lo que tengo que ir yo. Podría hacerte esperar mucho tiempo, así que mejor pospongámoslo.
- … Si ese es el caso, no hay nada que se pueda hacer.
Hatori como subjefe de edición tiene una gran responsabilidad y es un momento crítico para la revista que publica su obra. Era imposible decirle “que vaya otro editor, así podemos continuar con nuestra cita”.
- Lo siento mucho…
Al escuchar la voz de Hatori inusualmente deprimida, era imposible culparlo.
- ¡Oh, vamos! Es tu trabajo. Podemos dejarlo para otro día.
- Está bien. Entonces, te llamaré en cuanto termine.
- Ah, sí.
Colgó el teléfono fingiendo que no le importaba pero en realidad, estaba un poco decepcionado ya que ese era el último día que se exhibiría la película que quería ver. Se sentía estúpido por haberse levantado tan temprano y ya estar vestido.
Entre más grande es la expectativa, más grande es la decepción. Yoshino no podía evitar que la sensación de incomodidad fuera aumentando.
“¿Qué es más importante, el trabajo o yo?” Pensaba que era infantil y egoísta decirlo pero no podía evitar tener ese tipo de pensamientos.
- ¡Al demonio con Tori! ¡Debo comer!
No podía permitirse estar deprimido por eso todo el día. De cualquier forma, un buen día debe comenzar con el desayuno. Reanudó la búsqueda del aceite y comenzó a cocinar. No sería algo tan bueno como lo que prepara Hatori, pero mientras fuera comestible estaría bien.
- Bueno.
Mientras picaba las salchichas, accidentalmente se lastimó la yema de los dedos debido a que había pasado mucho tiempo desde la última vez que había agarrado un cuchillo.
- ¡Duele! … ¿En dónde está el botiquín?
Se metió a la boca el dedo ensangrentado y comenzó a buscar una bandita. Mientras buscaba el botiquín, recordó el día que se había cortado el dedo de la misma manera con un cúter. En ese entonces, cuando estaba entrando en pánico con el dedo ensangrentado, Hatori apareció con un botiquín que no sabe de dónde sacó.
- Hay un botiquín de repuesto en la segunda fila del cajón de arriba. Voy a vendarte, solo siéntate.
Aunque le hartaba esa sensación de no saber quién de los dos era el dueño de esa casa, no le quedó más opción que quedarse quieto.
- ¡Todo es por tu culpa!
En su frustración, maldijo a Hatori, quien ni siquiera estaba ahí.
- ¡Olvídalo! ¡Ya basta! En estos casos es mejor dormir. Así que, ¡primero voy a dormir y después, volveré a dormir!
Al ver que su mal humor solo estaba empeorando, decidió recostarse para dormir pero debido a que la noche anterior se había dormido temprano, no tenía sueño. Si se quedaba en casa solo iba a irritarse más; así que, viendo que hacía buen clima, decidió salir de compras y pasar a la librería que está cerca de la estación.
- ¡Qué suerte!
Tuvo suerte de encontrar la reedición de un libro que había olvidado comprar antes de que volviera a agotarse y también logró conseguir el nuevo número del manga que quería. Además de la librería, fue a una tienda especializada y compró algunos materiales para dibujar y luego almorzó temprano… debido a esto, se dio cuenta de que el tiempo se había ido bastante rápido.
- Bueno, creo que ya es hora de ir a casa.
Hacía mucho tiempo que no estaba entre tanta gente, por lo que estaba agotado y los pies le dolían de tanto caminar.
Yoshino regresó a la estación y luego de revisar en el tablero electrónico los horarios de los trenes, se dirigió a la máquina expendedora de boletos. Si no se daba prisa, se vería envuelto en la multitud de la hora pico vespertina.
- ¿Ah?
Compró un boleto y se dirigió a la puerta de entrada evitando la multitud de gente. En ese momento vio a Hatori en el pilar que está justo delante de la puerta de entrada. Pensó que tal vez ya había terminado su trabajo, por lo que intentó hablar con él pero notó que estaba hablando con alguien y decidió esconderse.
(¿Por qué me estoy escondiendo?)
Mientras cuestionaba su comportamiento, volvió a asomarse para espiar a Hatori.
(No, si resulta que es una autora de la misma revista, de ninguna manera puede enterarse que soy Chiharu Yoshikawa)
Mientras seguía poniendo excusas en su cabeza, siguió observando a la mujer.
La persona que hablaba con Hatori vestía de manera profesional. Llevaba zapatos de tacón y tenía el cabello corto.
Se preguntaba si se trataba de alguna de las autoras que vio en la fiesta de año nuevo pero no se parecía a ninguna.
(Aunque creo que ya la he visto antes…)
Movía la cabeza tratando de recordar hasta que de repente se sobresaltó.
- ¡Oh! Es ella…
Era la chica con la que Hatori salió por más tiempo durante la preparatoria. Al parecer, había sido miembro del consejo estudiantil de la clase de al lado. A pesar de que podía recordar todo esto, no lograba recordar su nombre.
(¿Para qué tendrías que verte con tu exnovia de hace diez años?)
El enojo por reflejo le hizo temblar.
Tal vez no se trataba de un encuentro especial, sino que pudieron haberse visto por casualidad. Justo cuando Yoshino pensaba esto, la mujer acomodó el flequillo alborotado de Hatori como si fuera algo natural y éste no se negó ante el gesto.
- …
Ver tal escena le hizo enojar.
(¿Realmente fuiste a trabajar hoy?)
Sus sospechas aumentaron. A simple vista, se veían bien juntos. Aunque ella ya era linda desde la preparatoria, se había vuelto bastante atractiva y el maquillaje le hacía lucir aún más hermosa.
Tenía un cuerpo bien proporcionado, con un rostro pequeño y una buena figura cuya estatura lucía bien junto a la altura de Hatori. Además, ella es inteligente y tiene una personalidad agradable. Sin duda, es más adecuada para ser la pareja de Hatori que él.
Ese pensamiento hizo que su corazón se agitara.
Incapaz de seguir mirando, Yoshino giró hacia la otra puerta que estaba un poco más lejos.
(Debo irme a casa rápido)
Sin darse cuenta, había apretado tanto las manos que el vendaje de la herida en su mano ya se había mojado de sangre. Mientras se dirigía de prisa hacia su casa, sonó el teléfono que tenía guardado en el bolsillo. Lo sacó y miró el nombre que se mostraba en la pantalla.
- … Tori…
Aunque no sabía qué hacer, presionó el botón para contestar la llamada y se colocó el teléfono en la oreja.
- Diga.
- Soy yo. Lamento mucho lo de hoy, ya terminé de trabajar y voy hacia tu casa. Prepararé la cena, así que no comas bocadillos.
Aunque el tono de voz de Hatori era el de siempre, en ese momento le fastidiaba.
(Es obvio que ya tiene rato que terminaste de trabajar)
Pensar en eso hacía que su corazón ardiera de coraje.
- Ah, ¿sí fuiste a trabajar hoy?
En respuesta a la pregunta sarcástica de Yoshino, Hatori respondió en tono serio.
- ¿Qué quieres decir? Te dije que debía ir a la imprenta. ¿O estás molesto porque cancelé nuestra cita?
- ¿Quién haría tal cosa? Ya cené afuera, así que no vengas… ¡Nunca!
- ¡Yoshino!
Colgó la llamada por impulso.
(¡¡Tu trabajo era verte con tu exnovia!!)
Se quedó molesto parado en el mismo lugar. En ese momento, su teléfono volvió a sonar.
- ¡No me molestes!
Contestó la llamada gritando pero una risilla burlona se escuchó del otro lado.
- Soy yo. ¿Otra vez peleando con Hatori?
- ¡Yuu! Perdón, pensé que eras Tori.
Esta vez no era Hatori, sino Yanase. Era una situación incómoda, por lo que trató de explicar vagamente.
- ¿Y ahora cuál es el problema?
- Lo siento, no es gran cosa.
- ¿En serio? Bueno, como sea, lamento no haber podido acompañarte la otra vez que me llamaste. Hoy terminé temprano mi trabajo, así que ¿puedo ir a verte?
- Ummm, sí… No, no creo que sea bueno.
Aunque le haya dicho que no fuera, se trataba de Hatori; seguramente, insistiría en ir y sería difícil dejarlo afuera, sabiendo que tiene una copia de la llave.
- ¿Por qué?
- Nada. Como sea, ¿Puedo ir a tu casa? Llevaré algo de comer.
Si Yanase se rehusaba, no tendría a donde ir.
- Está bien, pero no funciona mi aire acondicionado. Solo tengo un ventilador.
- No hay problema. Será suficiente para que pueda pasar la noche.
- Muy bien. Te estaré esperando.
- Bien. Te veo en un momento.
Yoshino regresó a la estación y abordó el tren que acababa de llegar al andén. Llegó rápido a la casa de Yanase la cual está ubicada en una zona privilegiada del centro de la ciudad.
Es una casa antigua de madera situada una calle detrás de la glamurosa calle principal. Ha sobrevivido el paso del tiempo y el desarrollo de la urbanización, conservando su apariencia original. Es tan pintoresca que, en su momento, la utilizaron como modelo para la casa del protagonista de un manga.
Tocó el timbre y esperó frente a la puerta hasta que Yanase salió.
- Bienvenido… Sí que compraste muchas cosas.
Yanase se asombró por la gran cantidad de alcohol que Yoshino compró. Era tan pesado que casi se arrepentía a mitad del camino por lo que pensaba que, ya que le había costado tanto trabajo llevarlo, lo disfrutaría al máximo.
- ¡También traje para ti!
Luego de decir eso, entró a la casa de Yanase. Se sentía extraño estar ahí después de mucho tiempo, ya que últimamente se ven, la mayoría de las veces, en la casa de Yoshino.
- Ah, huele a curry.
- No puedes quejarte.
- Bueno, gracias. Me gusta el curry que preparas.
Parece que lo preparó tomando en cuenta la diferencia en sus gustos, ya que Yanase no utiliza el preparado que venden en los supermercados, sino que él amasa las especias para preparar el curry. Es realmente extraño.
- ¿Quieres comer ahora? Todavía no está listo pero ya se puede comer. Si no tienes hambre, podemos comer más tarde.
- Acabo de comer afuera. Así que lo comeré cuando vuelva a darme hambre.
- Bueno, comamos la ensalada primero.
- Gracias.
Se sirvió un poco de ensalada y comenzó a comerla como aperitivo mientras bebía. También había otros aperitivos que Yanase había preparado.
- ¿No estás tomando demasiado rápido?
- ¡No pasa nada! Es solo que hoy tengo ganas de beber.
Debido a que estaba bebiendo muy rápido, empezó a sentirse mareado en poco tiempo. Gracias al alcohol ahora su estómago se sentía más ligero. La sensación de ligereza y esponjosidad hicieron que le dieran ganas de rodar sobre el tatami.
- ¿Qué tienes? Soy todo oídos si quieres hablar.
Mientras hablaba, Yanase sacó su cuaderno de dibujos.
- … ¿Vas a dibujar otra vez?
- Sí. Puedes quedarte así acostado.
- Bueno, está bien. Sigues teniendo ese extraño pasatiempo.
Había levantado la cabeza, por lo que volvió a bajarla y relajó su cuerpo. Es mejor no moverse si alguien está intentando dibujar.
- Así que, ¿qué te pasa?
Yanase preguntó mientras comenzó a deslizar el lápiz. La pregunta hizo que Yoshino recordara la escena que acababa de presenciar.
- ¿Recuerdas a la novia que Tori tuvo en la preparatoria?
- ¿En la preparatoria? Parece que salió con varias, ¿no? No sé mucho de ese tipo.
- Ella iba en la clase de al lado y era parte del consejo estudiantil…
- Ah, ¿Qué no se llamaba Hoshino? Parece que ella estuvo saliendo con Hatori.
- ¡Sí, sí! ¡Ella!
Golpeó sus rodillas en cuanto escuchó el nombre que Yanase había mencionado.
(Así que su nombre era Hoshino. Sanae Hoshino)
Finalmente, lo recordó.
- Esa chica era realmente hermosa. Tenía una silueta bastante linda, lo cual es muy raro de ver en chicas de esta época. ¿Qué no los eligieron como la mejor pareja durante el festival escolar?
- Ah, ¿eso pasó?
A pesar de eso, terminaron dos semanas después del festival.
Anteriormente, Hatori siempre le platicaba a Yoshino cada vez que iniciaba y terminaba una relación. En ese entonces, no sabía que Hatori lo quería más que como un amigo, por lo que recuerda que cuando terminaron, le dijo algo como “¡Qué lástima! ¿Por qué terminaron? Ella es linda, tiene una buena personalidad y es una buena chica. ¿No se llevaban bien?”.
Pero ¿qué expresión hizo Hatori en ese entonces? Por más que intentaba, no lograba recordarlo.
- Bueno, a todo esto, ¿qué hay con ella?
- Hoy la vi.
- ¿Y aún la recuerdas después de diez años?... Ah, ¿Es posible que la hayas visto con Hatori?
- …
La pregunta de Yanase le tomó por sorpresa. Ante la reacción de Yoshino, a Yanase no le quedaron dudas.
- Me pregunto si habrán regresado.
- ¿Qué?
Lo que dijo Yanase le hizo estremecer.
- El trabajo de un editor es agotador, así que debe necesitar a alguien que le ayude a sentirse mejor.
- ¿Eh?
- Parece que la pasaba bien con ella en la preparatoria y creo que ahora pueden tener una relación más madura.
- ¡Tori no haría eso!
Yanase se sorprendió cuando Yoshino levantó la voz.
- ¿Por qué gritas de repente?
- Oh, no.
Inconscientemente había refutado lo que Yanase había dicho pero éste no sabía de su relación con Hatori, por lo que era normal que le pareciera extraño.
(Por si fuera poco, si realmente necesitara encontrar a alguien que le hiciera sentir mejor, no creo que yo sea la persona adecuada)
Lejos de aliviarlo, le causa más estrés. ¿Es posible que un amigo se pueda convertir en amante? O ¿Acaso su situación es difícil por ser editor y mangaka? ¿Será posible que Hatori se haya cansado de su forma de ser tan descuidada? Su corazón comenzaba a llenarse de ansiedad.
Mientras seguía recostado, comiendo algunos frutos secos para disimular su ansiedad, sonó el celular de Yanase. Yanase tomó el teléfono y lo contestó con una expresión de desagrado.
- ¿Qué quieres?... Sí, está aquí… ¿Por qué tendría que pasártelo?
Al escuchar el tono provocativo con el que Yanase contestó la llamada, intuyó que se trataba de Hatori. Parece que finalmente, le había seguido el rastro.
Abrió otra lata de cerveza intentando aparentar que no estaba preocupado y bebió un sorbo.
- ¿Sabes? Ya le dije a Chiaki que me gusta, así que he decidido hacerlo mío.
- Cof, cof, cof, ¡oh, por Dios! Cof cof cof…
Las palabras de Yanase provocaron que escupiera la cerveza.
- No voy a dejártelo.
Yoshino se limpió la cerveza de los labios con la mano y corrió hacia Yanase justo cuando había colgado.
- ¡Oye, Yuu! ¡¿Qué acabas de decir?!
- Obviamente, estoy bromeando. Ese tipo estaba muy enfadado.
- Ah, jeje. Es verdad, una broma… jajajaja…
No le había causado ninguna gracia pero sentía que debía reírse, por lo que soltó una carcajada.
- No te muevas que todavía estoy dibujando.
- D-disculpa.
El ambiente entre los dos se volvió incómodo.
(… Qué pesado…)
El ambiente se sentía más pesado que la vez en las aguas termales y sentía que se estaba sofocando. Mientras miraba nervioso la expresión de Yanase, éste comenzó a hablar.
- Eso sí que fue una broma.
- ¿Qué?
Respondió vagamente al no entender a qué se refería Yanase con lo que acababa de decir.
- Estaba bromeando cuando dije que era una broma. Lo que le dije a Hatori es en serio. Me gustas, ya te lo había dicho, ¿no?
- ¡Jajaja! ¿De qué hablas?
Intentó sonreír y disimular su incomodidad pero Yanase lo sujetó mientras intentaba levantarse. Yanase es delgado pero tiene más fuerza de la que pensaba.
- Vamos, Yuu. No me gusta este tipo de bromas…
- A mí tampoco me gustan, por eso estoy hablando en serio.
Cuando levantó la mirada, notó que los ojos de Yuu realmente mostraban seriedad.
- Creo que soy más adecuado para ti que Hatori.
Yanase dijo eso y de repente besó a Yoshino quien, debido a que ya estaba ebrio, por un momento no logró procesar lo que estaba pasando pero en cuanto volvió en sí, lo rechazó.
- ¡Detente! ¡No puedo hacer esto contigo!
- Eso no lo sabrás hasta que lo intentes.
La palabra “intentar” le recordó el inicio de su relación con Hatori. En ese entonces, fue Yoshino quien dijo que lo intentaría, para tratar que Hatori dejara de sacar conclusiones y evitar que se fuera.
Sin embargo, con Yanase no quería ni siquiera intentarlo. Por más que tratara, no podía ver a Yanase como interés amoroso.
- Yuu, yo…
Quería dejarle claro que lo estaba rechazando, pero en ese momento, Yanase habló.
- Siempre te he querido.
- … ¿Siempre, dijiste…?
Las palabras de Yanase hicieron que su corazón se estremeciera.
- Desde que estábamos en secundaria, cuando me senté a tu lado y me mostraste tu libro de texto.
A Yanase lo transfirieron a la escuela de Yoshino durante el segundo semestre del primer año pero Yoshino no se había dado cuenta de que le gustaba desde entonces.
- Al principio, fueron tus manos las que llamaron mi atención. La proporción de tus huesos era lo que yo consideraba como ideal. Además, me gustaba verte cuando dibujabas en el cuaderno de anotaciones ya que era la primera vez que conocía a alguien con el mismo pasatiempo que yo. En la otra escuela no tenía con quién hablar de esas cosas. Por eso, desde entonces, solo he tenido ojos para ti.
- Yuu…
El que Yanase le expresara sus sentimientos por primera vez le dejó sin palabras.
- Me hacía feliz el que a pesar de lo alegre que eras y que tuvieras tantos amigos, decidieras venir a verme durante los descansos y después de clases, en lugar de a otros chicos.
- E-eso era porque eras mi amigo y podíamos hablar de muchas cosas.
- Lo único que me molestaba era que ese tipo siempre estuviera pegado a ti.
- ¿Con “ese tipo” te refieres a Tori…?
- Sí. Lo he odiado desde entonces. Nunca lo consideré un amigo. Estoy seguro de que es totalmente recíproco.
- …
Le sorprendió escuchar las palabras que Yanase escupía. Realmente pensaba que ellos dos habían sido amigos todo ese tiempo pero estaba equivocado.
- ¿Tanto te sorprende saber que no somos amigos? Hatori y yo fingíamos serlo porque eso es lo que dijiste que querías. Tal vez fue lo único en lo que llegamos a estar de acuerdo.
- ¡¿Cómo es posible?!
- Pero ya fue suficiente, ¿no? Llevamos más de diez años con esta farsa.
Yoshino permaneció en silencio porque no sabía qué decir.
- Ya no necesitas a Hatori, yo puedo entender mejor tus sentimientos.
Abrumado por la confesión de Yanase, Yoshino estaba perplejo pero el sonido del timbre lo regresó a la realidad.
- Oye, creo que llegó alguien.
- Descuida. No es nadie.
El timbre sonó varias veces pero Yanase siguió ignorándolo.
- Sé que es imposible pedirte que seas mi novio en este momento, pero al menos, déjame intentarlo.
- ¡Espera, espera! Es que no puedo. Realmente no quiero hacer esto contigo…
- Si tienes miedo, solo cierra los ojos. Te haré sentir bien de inmediato.
Yanase deslizó sus labios por el cuello de Yoshino mientras lo sujetaba. Yoshino trataba de pensar en una forma de detenerlo pero no se le ocurría nada que le pudiera convencer.
Las manos de Yanase sobre su piel le provocaron escalofríos y cerró los ojos con fuerza. Sin darse cuenta, había comenzado a compararlo con Hatori.
- Chiaki…
- ¡Detente…!
- ¡…!
Cuando Yanase volvió a besarlo, Yoshino levantó el puño por reflejo y golpeó a Yanase en la mejilla, haciendo que su cuerpo tambaleara. Yoshino se sorprendió ante lo que acababa de hacer.
- ¡Ah, lo siento…!
- …
Estando aun a ahorcadas sobre Yoshino, Yanase sujetó su mejilla en silencio. Yoshino volvió a disculparse con él, tanto por el golpe como por no poder corresponderle.
- … Lo siento, Yuu.
- ¡Tsk! ¡¿Por qué no puedo ser yo?!… No salgas con que Hatori es el único para ti…
- …
El rostro de Yoshino se enrojeció ante las palabras de Yanase. Al notar esta expresión, el rostro de Yanase también cambió.
- ¡¿Qué demonios fue eso?! ¡¿Por qué tiene que ser Hatori?!
Yanase debió haberse dado cuenta de que él ya tenía una relación con Hatori. Su voz sonaba molesta y en su rostro se notaba que quería llorar. Ya no era algo que pudiera tomarse a la ligera por lo que, decidido a hablar con claridad, buscó en lo profundo de su corazón las palabras que le permitieran transmitir sus verdaderos sentimientos.
- … Aun no entiendo muy bien, pero parece que solo puede ser Tori.
Al final, Yoshino solo pudo decir palabras vagas, a lo que Yanase no tuvo más que mostrar una sonrisa llena de amargura.
- ¿Cómo que no lo entiendes? Si siempre has estado pegado a él.
Yanase bajó la mirada y apretó los labios. Aunque su flequillo ocultaba sus ojos, parecía que estaba llorando.
- … Lo siento…

- No te disculpes o me sentiré más miserable.
- Yuu...
Mientras Yoshino miraba el rostro de Yanase, pensando que en cualquier momento comenzaría a derramar lágrimas, Hatori entró desde el corredor.
- ¡Chiaki! … Yanase, ¡tú...!
Hatori sujetó a Yanase quien seguía encima de Yoshino.
(¡Oh no! Así como estamos, va a malinterpretar las cosas. Aunque no estaría del todo equivocado, ¡esto no es bueno!)
Yoshino se apresuró a detener a Hatori, quien estaba a punto de golpear a Yanase.
- ¡E-espera un momento!
- ¡Suéltame, Chiaki! ¡¿O estás del lado de este tipo?!
- ¡Solo estoy en contra de la violencia! Aunque, en realidad... yo ya lo golpeé...
Fue bajando la voz en cuanto se dio cuenta de que sus palabras no eran convincentes.
- ¿Tú? ¡¿Qué demonios te hizo?!
- ¡Oh, no...! No me había hecho nada. ¡Todo está bien!
Mientras Yoshino intentaba desesperadamente de calmar al furioso Hatori, Yanase se sacudió bruscamente la mano que le sujetaba del pecho.
- Chiaki, llévate a este tipo de inmediato.
- Yu-Yuu...
- Está bien, solo date prisa... Necesito estar solo.
- ¡¿Cómo te atreves?!
- Ven, Tori. Vamos a casa, ¿sí?
Yoshino intentaba alejar a Hatori quien, aun molesto, seguía sujetando a Yanase. Mientras jalaba del brazo a Hatori hacia la entrada principal, se giró hacia Yanase.
- ¡Yuu! Te llamaré luego.
- … Bueno.
Yanase sin voltear a verlo, le dio una respuesta breve.
Hatori caminaba hacia la casa de Yoshino como si fuera algo natural y Yoshino le seguía unos pasos atrás.
Durante el camino a casa no hablaron en lo absoluto ya que Yoshino no sabía qué decir y sentía que si hablaba por hablar, solo empeoraría las cosas. Sin embargo, se quejó instintivamente cuando Hatori intentó sacar sin permiso su copia de la llave para abrir el apartamento de Yoshino, aun cuando él mismo estaba detrás.
- ¡Oye, esta no es tu casa!
Pero a Hatori no pareció importarle y luego de abrir, se dirigió a la sala de estar.
- ¡¿Me estás escuchando?!
Yoshino lo siguió y cuando lo tomó del hombro, Hatori volteó a verlo con una expresión aterradora.
- ¿Fuiste a la casa de Yanase sabiendo lo que iba a pasar?
- Lo que iba a pasar… ¡¿Cómo iba a saberlo?!
Estaba seguro de que se refería al hecho de que Yanase estuviera encima de él, pero ¿cómo iba a esperar que algo como eso sucediera? Sin embargo, cuando respondió con molestia en su rostro, Hatori levantó aún más la voz.
- ¡¿No lo entiendes?! ¡Si yo no hubiera ido, Yanase te habría jodido!
- B-bueno, eso… pero no creo que Yuu fuera en serio, además, Yuu es mi amigo.
Respondió tajantemente. Sabía que Yanase no lo había hecho de broma, pero temía que si lo admitía frente a Hatori, la situación se volviera irremediable.
Como si pudiera ver a través de los sentimientos de Yoshino, Hatori siguió preguntando para sacarle la verdad.
- ¿Sigues diciendo eso? Eres el único que piensa así. Él ya te confesó sus sentimientos, ¿no?
- …
Tal parece que, después de todo, Hatori lo conoce completamente.
Aunque muchas veces agradece que pueda ver a través de sus pensamientos, en otras le causa mucha frustración. Si tanto lo conoce, debería ser más considerado con sus sentimientos.
- Lo rechazaste, ¿verdad?
- Eso no es asunto tuyo.
- ¿Cómo que no? ¿Con quién estás saliendo? Sabías lo que siente por ti y aun así fuiste a su casa. Fuiste demasiado imprudente.
- ¡Cállate, cállate, cállate! Para empezar, todo esto es tu culpa.
Molesto por ser el único al que se le culpara, Yoshino finalmente dejó salir lo que había estado conteniendo.
- ¿Sigues molesto porque cancelé nuestra cita?
- Tú sigues con lo mismo. Dijiste que irías a trabajar cuando en realidad fuiste a verte con tu exnovia.
- ¿Ah?
En palabras de Yoshino, Hatori parecía sospechoso y le hacía enojar más que siguiera tratando de engañarle.
- ¡Te vi! Los vi juntos frente a la puerta de la estación y cómo dejaste que ella te acomodara el cabello, ¡¿Vas a decir que no pasó nada?!
- Ah, viste eso en la estación y llegaste a una conclusión extraña. Como siempre, te hiciste un montón de ideas locas.
Hatori suspiró profundamente y Yoshino se enojó aún más. No podía permitirle que le tratara tan a la ligera.
- ¡¿Q-Qué demonios fue eso?! Sigues tratando de engañarme.
Hatori sostuvo a Yoshino quien estaba tan enojado que no podía hablar bien y le dijo claramente.
- Ella trabaja en la oficina de la imprenta y nos encontramos por casualidad. Estábamos en la estación porque tomamos la misma ruta para ir a casa. Aquí tienes su tarjeta de presentación. Si no me crees, llama a la imprenta y pregunta.
- Qué casualidad tan conveniente…… ¿Eh? El nombre es diferente.
Pensó que le había dado la tarjeta de otra persona, pero el nombre de pila que mostraba era el mismo.
- Parece que se casó poco después de graduarse de la universidad y tiene un hijo de cinco años.
- Un hijo…
Tal vez sí era cierto que solo habían coincidido por casualidad. Luego de que le explicara con calma, su mente se fue aclarando poco a poco.
- Está bien que tengas mucha imaginación, pero debes analizar las cosas con calma antes de tener ideas descabelladas. ¿Crees que soy el tipo de persona que mentiría sobre mi trabajo para tener una aventura?
Al ver su mirada consternada, Yoshino recordó algo básico. Hatori es un hombre serio y testarudo y no del tipo que tendría una aventura a sus espaldas. Si por alguna razón, sus sentimientos cambiaran, sería el primero en decírselo.
- … No lo eres.
- Si estuviera interesado en alguien más, no te habría confesado mis sentimientos en primer lugar. ¿Acaso ya olvidaste lo que siento por ti?
- No lo he olvidado, es solo que me enojé y…
Así fue. Ver a Hatori con alguien tan atractivo y más apropiado para él le hizo enfadar.
- … ¿Podría ser que…?
- ¡Sí, así fue! ¡Verte con ella me hizo enojar!
Confesó voluntariamente, avergonzado de sus propias emociones y cuando terminó de hablar, Hatori lo miró.
- ¿Y por eso fuiste a la casa de Yanase?
- ¡Ya deja de interrogarme!
- …
- ¿Qu-Qué pasa? ¡No te quedes callado de repente!
Su voz sonaba inquieta debido a la incomodidad que le causaban sus sentimientos. Sabía que se estaba contradiciendo luego de decirle a Hatori que dejara de preguntar, pero se estaba desesperando en su intento por ocultar su vergüenza. Simplemente, quería que la tierra lo tragara en ese momento.
- Nada. Solo me sorprendió que lo admitieras porque era algo que no esperaba que hicieras.
- Lo siento. No soy muy bueno en esto.
No sabía con qué cara ver a Hatori por lo que se giró de inmediato. Sus mejillas estaban tan rojas que seguramente hasta le salía humo de la cabeza.
(¡Maldita sea! Muero de vergüenza...)
Aunque dibuja mangas románticos, nunca se le ha dado bien estar en situaciones como esta.
- No estoy diciendo que sea malo. Más bien, admito que me hace muy feliz.
El tono serio de su voz le desconcertó. No era necesario que dijera nada más pero volvió a hablar para tratar de disimular su inquietud.
- No-… quiero decir, ¡es en serio! Yuu y yo solo somos amigos. Aunque me haya dicho que le gusto, no puedo verlo de manera romántica. Más bien, si he de besar a alguien y hacer ese tipo de cosas, solo quiero hacerlas contigo... ah, jaja, ¿qué es esto? Ya no sé qué estoy diciendo.

No es que haya sentido asco o incomodidad cuando Yanase lo tocó, sino que fue algo tan molesto que no pudo soportarlo. Esto, probablemente, debido al hecho de que estuviera muy consciente de que Yanase es solo su amigo. Y por otro lado, no podía dejar de pensar en Hatori.
- ¿Sabes? Viéndolo de esa forma, significa que te quiero más de lo que creía, ¿verdad?
- ¿Por qué me preguntas?
La pregunta de Hatori hizo que entrara en pánico. Era algo que tenía que ver con sus propios sentimientos, debería pensar por sí mismo, pero ya no tenía idea de lo que estaba haciendo.
- Porque... bueno, yo... creo que dije algo extraño. Lo siento.
- No, no lo es. Me alegra saber que eso es lo que piensas.
- ¿Qué?
Hatori extendió sus brazos de repente y abrazó fuertemente a Yoshino. Al sentir ese familiar calor corporal, Yoshino finalmente pudo relajarse.
Tal vez estaba más nervioso de lo que pensaba.
- De alguna forma, sabía que sentías algo por mí. Pero no pensaba en qué era lo que sentías exactamente... porque creía que preferías no pensar en ello.
- P-pero ¿qué con eso?
Hatori dejó de hablar de repente y eso hizo que su corazón se acelerara.
- Que me alegra que hayas dicho que me quieres.
Los brazos que lo rodeaban le abrazaron con más fuerza y Yoshino pudo captar los sentimientos de Hatori de forma más clara de lo que hacía con sus palabras. De pronto, se llenó de un sentimiento de culpa que hizo que se mordiera los labios.
No podía creer que había pensado que Hatori lo engañaba, ¿de dónde sacaría tiempo para tal cosa, si está totalmente dedicado a él?
- … Lo siento.
Se disculpó con una voz suave.
- ¿Mm? ¿Qué dijiste?
- Nada. Solo suéltame, está empezando a volverse incómodo.
No podía evitarlo. Esta parte de su personalidad siempre terminaba por arruinar el ambiente, ya que no era bueno cuando las cosas se ponían serias.
- No seas egoísta.
- ¡¿Cómo que egoísta?!
- Es peligroso que vea tu cara en este momento porque no creo que pueda contenerme, así que tenme paciencia.
Parpadeó ante la sinceridad de Hatori. Luego de apartar la mirada, aclaró su mente y se animó a hacerle una propuesta.
- N-no tengo inconveniente con que me beses.
- Creo que besarte no será suficiente.
- … También puedes tocarme un poco.
Trató de tomar un poco de iniciativa, pero todo lo que generó en Hatori fue un suspiro profundo.
- ¿Cuántas veces tengo que decirte que decir las cosas de manera inconsciente es un pecado?
- ¡Cállate! Lo estoy intentan-… hmmm mmmm….
Tan pronto lo soltó del abrazo, asaltó sus labios y sintió como una lengua se introdujo en su boca.
- Mmmm….
Por un momento, quiso alejarse debido a la intensidad del beso, pero Hatori lo abrazó con más fuerza evitando que escapara. Aprovechando el titubeo, Hatori envolvió la lengua de Yoshino con la suya, succionándola y mordiéndola despacio.
Mientras lo atacaba, comenzó a sentir una sensación que no supo definir si era de dolor o entumecimiento. Entre más profundo era el beso, más le invadía un impulso frenético y justo cuando empezaba a pensar que en cualquier momento iba a derretirse, Hatori soltó sus labios.
- … Espera, ve más despacio.
Miró intensamente a Hatori mientras respiraba agitado sobre su hombro, pero el entumecimiento de sus labios y lengua le impidieron hablar bien.
- Tonto… ¿cómo podría ir más despacio?
- ¿Q-qué quieres decir…?
Sus dulces susurros no dejaban ese tono de seriedad. Hatori finalmente preguntó de manera suplicante.
- Dijiste que puedo tocarte un poco, ¿cierto?
En ese punto, normalmente habría huido como siempre lo hace; sin embargo, esta vez pensaba que sería bueno ser un poco más honesto.
- Si ya estamos aquí, no importa qué tanto lo hagas.
Dijo Yoshino con los labios temblorosos sorprendiendo a Hatori quien, sonriendo respondió con voz suave.
- De acuerdo.
Hatori lo tomó de la mano y lo llevó a la habitación. La cama seguía desordenada desde la mañana y parecía como si acabara de levantarse. Viendo la situación, supo que debió haber tendido la cama.
Curioso de la cara que pudo haber puesto Hatori, volteó a verlo y descubrió que se estaba quitando la corbata y al ver que poco a poco iba desabotonándose la camisa, tragó saliva.
- Yoshino.
- ¿Q-qué?
- ¿Cuánto tiempo piensas quedarte ahí parado?
- Ah, sí.
Mientras se acercaba lentamente a Hatori, éste volvió a tomar su mano y lo llevó despacio haciendo que se sentara en el borde de la cama. Lo siguiente que vio fue el techo de la habitación que de inmediato se cubrió con la imagen del rostro de Hatori.
El ruido de la cama en la oscuridad provocó que fuera inevitable volver a ponerse nervioso. En un momento sintió el calor del aliento de Hatori y de inmediato, sus labios volvieron a unirse. Al sentir el beso, por reflejo, Yoshino cerró los ojos y abrió sus labios invitando a que entrara la lengua de Hatori, la cual se deslizó caliente y llena de lujuria dentro de su boca.
- Uhmmmm… Mmmmmm…
Aunque esta vez el beso era más lento, lo hacía con más intensidad provocando que sintiera que su cabeza empezaba a dar vueltas. El sonido húmedo de sus salivas mezclándose era algo tan sensual que fue inevitable que su piel empezara a transpirar.
Cuando sintió sus caricias por encima de la camiseta se dio cuenta de lo caliente que estaba su cuerpo y justo cuando la fina tela empezaba a resultar molesta, Hatori comenzó a quitársela.
- Ah… no… ah….
Yoshino se sacudió al sentir el contacto directamente en su piel sensible. Hatori besó su pecho desnudo mientras acariciaba su delgada cintura y un dulce cosquilleo recorrió la parte trasera de su cintura cuando succionó la pequeña protuberancia que normalmente pasaba desapercibida.
- Hmmmm, ahí no…
- Si no te gusta, demuéstralo…
- ¡Ah…! ¡Ah…!
Hatori rodeó con su lengua el pequeño pezón endurecido para luego morderlo suavemente; en respuesta, el órgano entre sus piernas se levantó.
Sin darse cuenta, el cinturón de su ropa se había aflojado y la mano que antes había estado acariciando su cintura, ahora se encontraba dentro de su ropa interior. Hatori sujetó sus caderas, levantándolas con fuerza para poder quitarle la ropa de la parte inferior de su cuerpo con un solo movimiento.
- Espera…
Su excitación caliente y palpitante tembló al entrar en contacto con el aire. Hatori le quitó los pantalones junto con la ropa interior y tomó despacio el miembro de Yoshino.
- Eres tú quien ya no puede esperar, ¿cierto?
- …
Al escuchar tal ridiculez, su rostro se encendió y permaneció en silencio al sentirse incapaz de discutir y sacó del cajón de la mesa de noche el lubricante que habían usado la noche anterior.
Hatori volteó el recipiente de plástico y vertió el líquido viscoso en la palma de su mano hasta que goteara desde sus dedos hacia el cuerpo de Yoshino, quien hizo una mueca al sentir el frío del líquido.
- Está frío.
- Se calentará pronto.
- Ah… ah, ¡Aaaah!
Tomó su miembro con la mano húmeda y comenzó a frotarlo. Deseoso de recibir más estímulo, su miembro se calentó y se endureció más. Estaba esperando a que siguiera estimulándolo hasta el límite y dejar que su deseo estallara, pero de repente, Hatori lo soltó.
- ¿P-Por qué…? Ah…
Cuando levantó la mirada con una expresión insatisfecha y deseoso de más, sintió un dedo en la entrada de su trasero. El dedo lubricado se deslizó fácilmente en su interior.
- Mmmm…
Sentir los dedos de Hatori entrando en su cuerpo le hizo estremecer.
Todavía no se acostumbraba a la sensación de un cuerpo externo entrando en el suyo. Se le dificultaba creer que en ese lugar pudieran conectarse dos cuerpos y obtener placer.
(Realmente está mal)
Sería más fácil si simplemente, lo aceptara. Tal vez así podrían comportarse cariñosamente y mimarse como cualquier pareja.

Pero eso no es posible.
Es un hombre terco y astuto pero también tiene un lado bueno. Era algo que Hatori sabía muy bien desde antes de confesarle sus sentimientos.
- ¿En qué piensas?
- ¡Ah…! Oh… nada… ah…
Parece que Hatori había notado que su mente estaba en otra parte, por lo que inclinó un poco sus dedos que no dejaban de moverse y presionó para estimular cierta zona de su estrecho interior.
Cada vez que presionaba en ese lugar, sus caderas se levantaban por sí solas. Estaba tan extasiado que no podía evitar que de su miembro empezaran a salir sus fluidos.
- No pienses en nada más y mira lo que estás haciendo en este momento.
- Ah… mmmmm…. Aaaah…
El incesante movimiento de los dedos de Hatori provocó que Yoshino presionara sus pies en la cama y se sujetara fuerte de las sábanas. Justo cuando estaba a punto de llegar a su límite, Hatori sacó sus dedos y el cuerpo de Yoshino se estremeció ante la falta de aquel estímulo.
- ¡No…!
Podía sentir cómo su interior palpitaba. No podía engañar a su cuerpo que se calentaba en anticipación ante lo que estaba por suceder.
Hatori separó sus piernas y las colocó encima de sus hombros. Luego de escuchar el sonido del cinturón aflojándose, sintió algo grande y caliente presionando la zona que acababa de ser estimulada.
- …
- No aguantes la respiración.
- Ah… no, ah…
Lentamente Hatori se introdujo en su cuerpo. Yoshino no tuvo tiempo de apartar la mirada por lo que vio cuando su imponente miembro entraba en él. Seguía sin poder creer que algo tan grande pudiera entrar ahí. Entre más lo pensaba, se hacía más consciente de que estaba dentro de él, lo que provocaba que apretara con más fuerza.
- ¿Tanto lo deseabas?
- Idiota…
Quiso fulminar a Hatori con la mirada por sus palabras burlonas pero no tenía energía suficiente para ello.
En cuanto Hatori entró completamente, comenzó a empujar con fuerza y el cuerpo de Yoshino se sacudió violentamente. Cada empujón rozaba su próstata provocándole una sensación de placer indescriptible.
- ¡¡Aaaaah, ah, aaaah!!
Gemidos salían de su boca al compás del ritmo de los empujones. No podía creer que esa voz tan aguda estuviera saliendo de su propia garganta.
El ritmo violento hizo que sintiera que su cabeza daba vueltas y empezara a perder noción de lo que estaba sucediendo. Lo único de lo que estaba seguro era del calor que sentía en el interior de su cuerpo.
El sudor acumulado hizo que sus piernas resbalaran del hombro de Hatori.
- Uff… ¡Ah! ¡Mmmm!
Su cuerpo se agitaba con locura cada vez que parecía que sus cuerpos empapados de sudor se fundirían en uno solo. Tratando de apaciguar la inquietud en su corazón, buscaba desesperadamente entre las sábanas algo de lo que pudiera sujetarse, cuando las manos de Hatori se colocaron sobre las suyas.
- ¿Tori…?
Hatori giró las manos de Yoshino y entrelazó sus dedos con los suyos. El fuerte apretón hizo que el corazón de Yoshino se acelerara.
- Te amo, Chiaki.
- Ya lo sé…
Era una frase que ya había escuchado muchas veces pero jamás se cansaba de escucharla. Por el contrario, cuanto más la escucha, más avergonzado se siente.
- Te amo.
- ¡Dije que ya lo sé!
Escuchó a Hatori soltar una pequeña risilla luego de lo que dijo para luego empezar a penetrarlo con más fuerza.
Las caderas de Hatori empujando con fuerza rozando su próstata hacía más notorio el dolor que empezaba a sentir en su cuerpo.
- Ahhh, ah, aaah…
- Te amo.
- Basta, deja de decirlo…
Parecía que solo escuchar esas palabras lo provocaba cada vez más. Los empujones cada vez más fuertes y los dulces susurros de Hatori en su oreja hacían que estuviera al borde de su límite.
- Te amo, Chiaki.
- ¡Ugh! ¡¡¡Aaahh… Aaaaaaaaaahhh...!!!
- …
El deseo acumulado de Yoshino explotó finalmente y, al mismo tiempo, el miembro de Hatori que permanecía en su interior se sacudió violentamente.
Al volver de su éxtasis, Yoshino exhaló profundamente y atrapó el cuerpo exhausto de Hatori que se había dejado caer de golpe. Era extraño que se sintiera tan cómodo aunque el peso y calor de ese cuerpo no le permitieran respirar bien. Estaba tan avergonzado que habló tratando de ocultar su vergüenza.
- Qué cansado…
- Realmente no te atraigo sexualmente.
- Lo siento.
- No pasa nada. Así te amo.
- Suficiente. Dije que ya lo sé.
No podía permitir que Hatori supiera que esas palabras podrían volver a encender su cuerpo. Por lo que hizo un gesto de fastidio y respondió sin titubear.
- No, no lo sabes. Te estoy diciendo que me gustas el doble de lo que yo te gusto.
- ¡¿Qué es eso?! ¡¿Cómo que solo la mitad?! Por lo menos di que te quiero dos tercios o tres cuartas partes de lo que tú me quieres… Oye, ¡no te rías!
- Ya, ya, lo siento.
Hatori rió a carcajadas, lo que era algo inusual en él y aunque a Yoshino le hizo enojar más, se percató de algo. Mientras miraba su rostro sonriente, Hatori dejó de reír y le preguntó secándose la lagrimilla que salía de su ojo.
- ¿Qué pasa?
- Creo que no te había visto reír así en mucho tiempo.
- ¿Ah sí?
- O sea que últimamente has estado de mal humor.
- Es por tu culpa.
- Aunque… no todo el tiempo, bueno, tal vez.
A medida que hablaba, su confianza iba disminuyendo por lo que sus últimas palabras fueron ambiguas. Hatori miró fíjamente los ojos vacilantes de Yoshino y dijo:
- Solo no olvides que solo te quiero a ti.
Mientras seguía tumbado en el sofá leyendo mangas, disfrutando sus días de descanso, Hatori se paró a un lado y le miró.
Al parecer, había terminado de preparar la comida porque se estaba acomodando las mangas de su camisa luego de tenerlas arremangadas.
- Está bien que estés leyendo, pero ¿podrías sentarte bien?
- No pasa nada, así es más cómodo.
- Si no acostumbras tener una buena postura al sentarte, tus huesos se distorsionarán.
- Sí, sí. Tendré cuidado.
Si no hacía caso a los regaños de Hatori, podría quedarse sin comer, por lo que no tuvo más remedio que levantarse y enderezar la espalda. Contento porque ya no tenía nada más de qué quejarse, bajó la mirada para continuar leyendo, pero en ese momento, Hatori le mostró un papel que contenía algo parecido a una tabla.
- Como verás, te hice un horario para los proyectos futuros. Así que revísalo.
- Está bien.
No le gusta que le recuerden cosas del trabajo en sus días libres pero siempre es bueno tener idea de cómo pintarán las cosas en el futuro.
Cuando Yoshino recibió la hoja que le dio Hatori, revisó las fechas y horarios que contenía.
- Un momento… ¡Así ya no podré seguir descansando!
- Ni modo. Tienes que trabajar en tu manga. Entre más pronto comiences a trabajar en él, mejor, ¿no crees?
- ¡Para nada! ¡Devuélveme mis vacaciones!
- Tienes días libres pero no tienes nada qué hacer. ¿No sería mejor que los aprovecharas para trabajar?
- ¡No tiene nada de malo descansar y no hacer nada!
Hatori escuchó los reclamos de Yoshino y habló calmadamente.
- Para empezar, yo te dije que no era necesario que lo hicieras porque la cantidad de páginas ya era suficiente y ¿quién se puso la soga al cuello diciendo que quería hacerlo como fanservice para agradecer a sus admiradores?
- Ugh…
- ¿Y realmente piensas hacer todas esas páginas?
- No tengo opción ya que la trama se prolongó.
Cuando un lector compra un manga, siente que está recibiendo algo especial si el número de la revista contiene un extra original recién escrito.
Es por eso que siempre procura crear aunque sea unas pocas páginas, pero esta vez el borrador que escribió, accidentalmente resultó en varias páginas. Pudo haberla cambiado por una historia más corta pero definitivamente, quería incluirla en el último volumen, ya que era un capítulo importante para él.
- A mí no me importa si es algo recién escrito o no, pero como profesional, no puedes permitir que afecte a la nueva serialización y ésta ya se anunció.
A estas alturas, no quería decirle que era algo que no podría hacer.
- ¡Ya lo sé! ¡Definitivamente, lo terminaré y haré que digas que te quedaste sin palabras!
- Sin duda, lo haré si cumples con la fecha límite.
- Ugh…
Apretó los dientes mientras miraba a Hatori quien sonreía victorioso.
(Empezaré mañana. No, empezaré hoy mismo y ¡definitivamente, te lo voy a demostrar!)
Se hizo esa promesa en lo profundo de su corazón para demostrarle a Hatori de lo que era capaz.
Fue hasta que terminó el nuevo manuscrito que se dio cuenta de que había caído en el juego de Hatori por haberse dejado llevar por sus provocaciones.

