Sekai Ichi Hatsukoi ~El Caso de Chiaki Yoshino Vol. 3~
Libro: 世界一初恋 ~吉野千秋の場合 3~
Título: 羽鳥芳雪の場合 No. 1
Título en Español: Caso No. 1 de Yoshiyuki Hatori
Autora: Miyako Fujisaki
Ilustraciones: Shungiku Nakamura
Formato: Novela
Licencia: No
Traducción: yoͦshͪiͥnoͦ♡
Revisión: 鳥居さん
Palabras: 7865
Tiempo de lectura: 35 minutos

Luego de escuchar la puerta del taxi cerrarse detrás de él, Hatori se dirigió a su edificio. Pasó por la oficina vacía del conserje y entró en el elevador que también estaba vacío. Levantó su mano izquierda y miró la hora en su reloj para descubrir que ya eran las dos de la mañana. Ahora entendía por qué le dolía tanto la cabeza y continuó caminando con pesadez hacia su departamento.
No había tenido más opción que tomar un taxi para volver a casa, debido a que el último tren ya había salido. Aunque pensaba que tal vez, habría sido mejor quedarse en la oficina hasta que saliera el primer tren.
Yoshiyuki Hatori, veintinueve años. Trabaja como editor en el Departamento Emerald de la editorial Marukawa, el departamento que se encarga de publicar revistas y mangas para chicas. A pesar de ser joven, le dieron el puesto de subdirector editorial, lo que le hace recordarse constantemente que debe realizar un trabajo que esté a la altura de esa responsabilidad, pero trabajar horas extras todos los días es bastante agotador. Hoy en particular, ha tenido que esperar por una reunión que no estaba programada, lo que hizo que se sintiera más cansado de lo normal.
Había terminado de trabajar inusualmente temprano, aunque ya eran más de las nueve de la noche, y justo cuando estaba por irse a casa, recibió una llamada de una de las autoras a su cargo diciéndole que iba a enviarle el manuscrito.
Si lo recibía en ese momento, podría responderle en los primeros días de la semana siguiente. Con eso en mente siguió esperando, pero al final del día, solo recibió la mitad y una hoja con una disculpa.
Sabía que las cosas no estaban progresando tan bien como esperaba, pero si su autora estaba teniendo un bloqueo, no debió haber dudado en decírselo y habrían podido platicarlo para poder ayudarla; sin embargo, cuando le preguntó al respecto, ella solo se limitó a decir “todo está bien”. Le hacía preguntarse si acaso era demasiado tímida, ya que no tenía mucho tiempo de que había comenzado a trabajar como su editor.
Como siempre, es difícil establecer una relación de confianza con un artista nuevo, por lo que seguía siendo un proceso de prueba y error.
Mientras pensaba en ello, Hatori abrió la puerta de su departamento y justo cuando intentó quitarse los zapatos, sintió que algo golpeó su pie. Al bajar la mirada, encontró un conocido par de zapatos deportivos tirados en el piso.
- …
Al parecer, se trataba de un invitado inesperado. Al estar todo tan tranquilo, probablemente, ya estaba dormido. Anteriormente le había dicho que su cama le resultaba más cómoda para dormir que la suya propia, por lo que siempre usaba su copia de la llave para entrar a su casa a dormir sin pedirle permiso.
Luego de acomodar los zapatos, Hatori fue a revisar su habitación y se encontró a ese chico durmiendo profundamente en su cama mientras abrazaba su almohada. Sin darse cuenta, frunció profundamente el entrecejo al verlo dormir con el rostro tan relajado que parecía estar sonriendo.
Chiaki Yoshino ha sido su amigo de la infancia durante 29 años, un mangaka de quien está a cargo como editor y actualmente, su pareja con quien ha estado saliendo durante casi un año.
Aunque son pareja, nunca ha habido un ambiente particularmente romántico entre ellos, por lo que Hatori llega a sentir que parece más su madre que su novio. No es que se queje, ya que le gusta cuidarlo, pero estaba tan cansado que verlo dormir tan despreocupado le hacía enojar.
Yoshino no solo estaba durmiendo sobre su almohada, sino que estaba abrazando la almohada especial que finalmente había comprado hace unos días y que colocó en su cama sin avisarle. Cuando Hatori intentó guardarla porque solo le estorbaría, le dijo “no sé cuándo volveré a dormir aquí, así que no la quites” por si fuera poco, agregó “¡Y no tienes permitido usarla!”.
(Aunque seas mi amigo de la infancia, eres muy descarado)
Sin embargo, sabía que era su culpa que Yoshino fuera caprichoso con él. Nunca le había visto tener ese tipo de comportamiento con Yanase y con las demás personas suele procurar actuar con madurez.
Tomando eso en cuenta, podría decirse que es alguien “especial” para Yoshino y aunque es algo que le hace feliz, en ocasiones como esta no puede evitar que le moleste. Y es que la expresión despreocupada de su cara mientras duerme demuestra que no tiene ninguna otra intención.
- … Es una pérdida de tiempo.
Entre más lo miraba, más frustrado se sentía, por lo que sacó bruscamente la almohada de los brazos de Yoshino, la acomodó en su lugar y salió de la habitación.
El hecho de que Yoshino estuviera ahí significaba que iba a tener que preparar un buen desayuno temprano en la mañana. Si él estuviera solo, sería suficiente con comer cualquier cosa que tuviera en la nevera.
Al dirigirse a la cocina para limpiar el arroz y ponerlo en la arrocera, vio que sobre la mesa había un plato desconocido. Cuando bajó la mirada, encontró que en el plato había algo cubierto con plástico.
- ¿Se supone que estos son onigiris…?
Hatori murmuró frunciendo el ceño. Parecían cualquier otra cosa, menos bolas de arroz.
(¿Yoshino los preparó? Bueno, no es como que haya otra persona aquí)
Ninguno tenía forma triangular y tampoco eran del mismo tamaño. No entendía cómo alguien que es tan bueno dibujando podía hacerlos tan mal pero el que Yoshino, quien no cocina en absoluto, se haya tomado la molestia de hacerlos, era un avance.
Pero en ese momento estaba tan cansado que no tenía apetito, pensó que sería bueno que los desayunaran juntos y luego pensó en que por lo menos, debía probarlos.
- Debió esforzarse en hacer esto.
Hatori tomó una bola de arroz y la probó, masticó unas veces, luego se detuvo con un gesto de amargura en su rostro. De alguna forma, era algo que esperaba, pero realmente sabía muy mal. El arroz seguía duro y estaba muy salado, además de que tenía un sabor raro.
El onigiri no tenía relleno y ni siquiera estaba envuelto en alga nori, pero aun así, no sabía a qué se debía que tuviera ese sabor.
Se preguntaba cómo Yoshino había cocinado ese arroz. Para la casa de Yoshino, Hatori elige un arroz que no requiere lavarse, pero el que compra para su casa es arroz normal.
- …
Volvió a colocar la envoltura de plástico sobre el plato tratando de no pensar más en ello.
Normalmente, continúa trabajando al llegar a casa, pero esta vez no tenía energía para nada más. Y ya que era una noche de fin de semana, tomó un baño y se fue a la cama.
- Por favor, ten un poco de consideración.
Empujó a Yoshino quien estaba en medio de la cama hacia el lado que da hacia la pared y logró conseguir algo de espacio para dormir. La cama es de buen tamaño, pero no lo suficientemente grande para que dos hombres puedan dormir cómodamente.
- ¿Mm…?
Sin despertarse, Yoshino se giró con cara de fastidio al sentir la presencia del intruso que le estaba molestando.
(… ¿De quién crees que es esta cama?)
Frustrado, apagó el aire acondicionado ya que la habitación estaba demasiado fría y cubrió a Yoshino hasta los hombros con una sábana ligera. A pesar de que no se ejercita, Yoshino siempre tiene mucho calor y es por eso por lo que se resfría cada verano, aunque al parecer, es algo que no logra entender.
Hatori rodeó con su brazo los delicados hombros de Yoshino y lo acercó para abrazarlo. Al seguir sintiendo frío, éste se acercó un poco más. Verlo así hizo que fuera inevitable pensar que se veía lindo. Y es que al final, el primero en enamorarse es quien pierde.
- Buenas noches – Dijo Hatori en voz baja y se quedó dormido con Yoshino entre sus brazos.
. . . . . . . . .﹝✰﹞. . . . . . . . .
Luego de casi siete años trabajando en la editorial, Hatori se acostumbró a levantarse una hora antes de ir a trabajar, sin importar qué tanto haya dormido. Algo que sucede también los fines de semana.
Definitivamente, es un hábito horrible.
Además de que considera que no es muy productivo volver a dormir después de despertarse. La gente suele decir que es alguien demasiado serio pero al final, solo es alguien con poco dinero.
Cuando regresó a la habitación luego de lavarse la cara en el baño, encontró a Yoshino en la cama con la mirada un poco confundida. Él evidentemente, se había dormido más temprano pero no dejaba de costarle trabajo despertar. Aunque no es alguien que tenga la presión baja, a Yoshino siempre le ha sido difícil despertarse.
- Buenos días. Si ya despertaste, ve a lavarte la cara y a cepillarte los dientes. Prepararé algo de café.
- Siento que soñé que me aplastaba una enorme piedra de moler…
Yoshino murmuró con cara de disgusto y Hatori frunció el ceño al escucharlo.
(¿Acaso soy una enorme piedra de moler?)
La cama es tan pequeña que durmió abrazando a Yoshino, pero al final, terminó casi aplastándolo, por lo que resistió sus ganas de quejarse y solo respondió:
- ¿No es mejor decir que no duermes bien porque tienes un estilo de vida desordenado?
- Pero anoche me dormí temprano. De cualquier forma, tu vida también es desordenada, ¿no crees?
Era algo que no podía discutir pero le molestaba el hecho de que Yoshino, quien es una de las razones por las que su vida es desordenada, dijera eso. Decidió ignorar sus palabras y prefirió preguntarle otra cosa.
- Por cierto, ¿cómo vas con la creación de personajes para tu nueva historia?
- … No me hables de trabajo tan temprano.
Eso hizo que Yoshino se irritara más. Hatori no quería hablar de trabajo en casa pero sabía que si no se apresuraba, sería un desastre después.
- Sabes que tú solo te pones la soga al cuello por tomarte las cosas con calma.
- ¡Ya lo sé! Solo me preocupa que deba diseñar un personaje que no se parezca a ninguno de los que ya he dibujado.
- ¿Qué pasó con el que estabas dibujando el otro día?
Le había mostrado unos diseños de personajes que había hecho y le preguntó cuál de ellos le parecía mejor.
- ¿Ah? No termina de convencerme su diseño.
- ¿Y cuándo piensas terminar de diseñarlo?
- No lo sé… Podría ser hoy o mañana o pasado mañana o después de pasado mañana… ¿cómo se le dice al día después de pasado mañana?
Miró a Yoshino quien había empezado a decir tonterías luego de su pregunta; éste notó de inmediato la mirada de Hatori e incómodo, comenzó a hablar vagamente.
- Oh, vamos… de verdad estoy preocupado… ¡Oh! ¡Eso es!
De repente, comenzó a dibujar en una hoja como si acabara de tener una idea.
(Parece que por fin, encontraste inspiración)
Sintiéndose un poco aliviado, Hatori lo dejó solo en la habitación y se dirigió a la cocina para preparar el desayuno de Yoshino quien siempre suele tener hambre al poco tiempo de despertarse.
Mientras miraba lo que había en el refrigerador pensando en el menú para el desayuno, Yoshino salió de su habitación aun con la ropa de dormir, despeinado y sin lavarse la cara y le mostró el boceto del personaje que acababa de dibujar.
- Oye, ¿qué te parece este diseño para el personaje?
- No está mal pero ¿no crees que es un poco simple?
Su diseño era algo ordinario pero no estaba mal, ya que era algo que no se había visto en los personajes de las obras de Yoshino. Tal vez si le cambiara un poco el peinado, se vería menos sobrio. Justo cuando estaba pensando en esto, Yoshino dijo:
- No puedo cambiarle nada ya que tú eres el modelo.
- ¿Ah?

- Quería que fuera algo diferente y coincidió con que estuvieras aquí. Sí se parece a ti, ¿verdad?
- ¿Es en serio?
Hatori no lograba entenderlo, pero no se sentía mal ya que lo había dibujado para ser un personaje genial de manga.
- Bueno, de cualquier forma, le pediré a Takano-san que me dé su opinión cuando regrese al trabajo, así que si haces una lista de personajes, envíala por fax.
- ¡Entendido!
Yoshino se puso de mejor humor una vez que pudo definir a su nuevo personaje.
- ¡Ahora iré a lavarme la cara!
- Y también lávate los dientes.
- ¡Ya lo sé! ¡¿Acaso eres mi madre?!
Justo cuando Yoshino estaba gritando, su celular comenzó a sonar en alguna parte del departamento.
- ¿Quién será a esta hora? ¿Podría ser Yuu?
- …
Las arrugas en medio de sus cejas se profundizaron ante el comentario descuidado de Yoshino. Sabía que estaba siendo intolerante pero simplemente, no podía llevarse bien con Yanase. Si no hubiera sido por Yoshino, jamás le habría vuelto a dirigir la palabra. Y al parecer, el sentimiento es mutuo, por lo que son fundamentalmente incompatibles.
Yoshino sacó el teléfono del bolso que había dejado tirado en el sofá y murmuró con disgusto.
- Ugh… es mi madre.
Después de decir eso, dudó en contestar mientras el teléfono seguía sonando. No quería contestar la llamada porque sabía que recibiría un sermón.
- ¿No vas a contestar?
- ¿Acaso tengo otra opción?
- Si no le respondes, tu madre volverá a llamar hasta que contestes.
- Cierto…
Yoshino presionó el botón para contestar la llamada, rogando para que no le dijera algo molesto y con cara de fastidio se colocó la bocina en la oreja.
- H-hola...
De inmediato se escuchó una voz fuerte del otro lado y Yoshino se sintió tan abrumado que no pudo contestar bien.
- Te digo que estoy en casa de Tori-… todo está bien. No, no lo estoy molestando...
Seguramente su madre le dijo que no le causara molestias.
(Yo diría que sí y mucho)
Por lo que se podía escuchar, sus familiares le habían enviado algunas verduras, así que debía ir a casa de sus padres a recogerlas.
- Ugh, es mucho problema, así que solo envíalas... quiero decir, ni siquiera puedo cocinar aunque tenga verduras frescas.
Yoshino parecía molesto pero al final Hatori logró escuchar una voz que decía “ven de vez en cuando aunque sea para que pueda ver tu cara”.
Al parecer, su madre colgó la llamada después de eso y Yoshino se quedó sosteniendo el teléfono visiblemente molesto.
- ¡No cuelgues la llamada así nada más! Voy a ir cuando quiera hacerlo, ¡¿por qué siempre tienes que ser tan insistente?!
- Es porque casi no vas a tu casa. Tu madre se preocupa por ti.
Para el resto del mundo, Yoshino es un superexitoso autor de manga shoujo, pero para su madre, sigue siendo un niño que le causa preocupaciones.
- Aun así, ¡¿no tengo ya veintinueve años?! De cualquier forma, ¿Qué hay de ti, Tori?
- Yo voy de vez en cuando.
Una vez al mes, antes de ir a trabajar, va a ver a su madre quien ya está un poco débil. Sabe que le preocupan sus horarios irregulares como editor pero a estas alturas ya es casi imposible cambiar su estilo de vida. Por lo que, en cambio, procura mostrarle que se encuentra bien.
- … Supongo que soy como el hijo pródigo...
- Si ya lo sabes, deberías procurar al menos, llamarle de vez en cuando.
- Lo haré cuando me dé la gana. Por cierto, Tori, todas esas verduras se van a pudrir en mi casa, ¿puedo traerlas aquí?
- Está bien. Tráelas, solo que yo también iré a casa de mis padres, así que no estaré aquí en la noche.
- ¿Eh? ¿Por qué?
- Mis padres salieron de viaje y me pidieron que fuera a cuidar a sus peces, así que esta noche me quedaré allá.
Desde ayer sus padres se fueron a un centro de veraneo, por lo que le pidieron que se hiciera cargo de la correspondencia y cuidara a los peces tropicales. Sería muy problemático tener que ir y regresar los dos días, así que simplemente, decidió que era mejor pasar la noche allá.
- ¿Qué? ¿Entonces vendrás conmigo? Eso me tranquiliza. Si estás ahí, no me regañarán tanto. También debería quedarme en tu casa, mi mamá y mi hermana hacen mucho escándalo cuando voy.
- No tengo problema con eso pero...
- Ah, me siento tan aliviado que ya me dio hambre. ¿Qué vamos a desayunar hoy?
Tal como pensó, Yoshino pidió de desayunar.
- Las bolas de arroz que hiciste.
- ¡Ugh!
Yoshino no disimuló su cara de asco al escuchar lo que dijo Hatori.
- ¿Pretendías que comiera algo que ni siquiera tú quisiste?
- ¡Me comí la mitad! Lo que quedó era tu parte.
- …
Suspiró sintiéndose como si fuera una madre lidiando con un niño en edad escolar al ver la gran porción que Yoshino le había dejado.
(No voy a regañarte)
Exhausto, Hatori le dio la espalda a un desconcertado Yoshino y comenzó a preparar el desayuno.
- ¿Cómo puedes comer algo que sabe tan mal?
- No se puede ser tan descuidado con la comida.
Hatori deshizo las bolas de arroz e hizo un risotto sencillo con salsa de tomate espesa para ocultar un poco el extraño sabor, al agregarle vegetales y cocinarlo a fuego lento, quedaría casi listo.
Al principio, Yoshino dijo que no quería comerlo pero el olor a tomate le abrió el apetito y terminó comiéndose casi toda la olla.
- ¿Pero por qué sabía tan mal? No recuerdo haber hecho algo malo.
- ¿Limpiaste el arroz antes de cocinarlo?
- No, lo puse como estaba. Aunque creo que me faltó un poco de agua.
- ¿Cuánta sal le pusiste?
- Lo que distribuí en mis manos, así no se desperdicia.
- … Lo sabía.
Lo que causaba el mal sabor era justo lo que Hatori sospechaba. Solo pensar que le haya echado dos puñados de sal era aterrador. Eso fue demasiado.
- ¡Oye, no sabía que se tenía que lavar el arroz!
- Aprecio tu motivación pero si vas a practicar, hazlo en tu casa.
A Hatori no le importaba donde fuera, solo quería que no tocara su cocina.
- No te preocupes. No volveré a hacerlo. Así que no hay problema.
- ¿Ah?
- Por un momento, creí que podría hacer aunque fuera eso. Así que quise intentarlo, pero no importa lo mucho que me esfuerce, el arroz que preparas sabe mucho mejor. Así que he estado reflexionando en que mejor me voy a dedicar a simplemente, comer tu comida.
- ¿A eso le llamas reflexionar?
- ¿Acaso importa? De todas formas, siempre vamos a estar juntos.
- ¿Qué?
Al parecer, acababa de decir algo muy serio pero a diferencia del nervioso Hatori, Yoshino no mostraba ninguna señal de estar avergonzado, por lo que seguramente no había pensado lo que acababa de decir.
(Realmente estás cometiendo un pecado...)
Era su culpa por darle tanta importancia a sus palabras inconscientes, pero ¿cómo no habría de darle importancia a lo que dice la persona que le gusta?
- Bueno, dejando de lado el sabor, te agradezco que lo hayas hecho. En serio, muchas gracias.
- ¡¿Qué diablos fue eso otra vez?!
Las palabras de agradecimiento de Hatori tomaron por sorpresa a Yoshino.
- Solo te estaba agradeciendo, ¿tiene algo de malo?
- No en realidad pero...
En lo que Yoshino pensaba qué decir, ya habían llegado a la casa de sus padres. Estando de frente, la casa de los Hatori está a la izquierda y la de los Yoshino, a la derecha.
- Oye, Tori, ¿podemos ir primero a tu casa?
- ¿Qué dices? Para empezar, viniste porque tu mamá te pidió que vinieras a recoger las verduras y además, no pienso ir contigo.
- Ay, ¡Por lo menos acompáñame! Mi mamá se pondrá feliz si vienes.
Aunque pensaba que sería bueno dejar a Yoshino solo de vez en cuando, no pudo resistirse a su mirada suplicante.
- Ya entendí.
- Bien. Hagamos esto rápido.
Yoshino empujó con pocas ganas la puerta de la casa de sus padres y Hatori le siguió a regañadientes.
- Y-ya llegué.
Aunque abrió la puerta con cuidado, una voz se escuchó de repente desde el interior de la casa.
- Bienvenido. ¡Hasta que te dignas a venir, hijo ingrato!
Al final de los escalones estaba de pie esperándoles Yoriko, la madre de Yoshino.
- ¡¿P-por qué estás esperándome ahí?!
- ¡Te escuché!
- ¡¿Qué...?!
En otras palabras, había escuchado la conversación que acababa de tener con Hatori. Yoshino sin ganas de intentar disimular, prefirió permanecer en silencio. Yoriko, por su parte, decidió ignorar a Yoshino y se dirigió a Hatori.
- Hace tiempo que no te veo, ¡pero cada vez luces mejor!
- Gracias. Sí, ha pasado un tiempo.
Aunque suele visitar a sus padres, tiende a regresarse en poco tiempo, por lo que no había visto a Yoriko desde el año nuevo.
Sigue siendo esa persona alegre, enérgica y platicadora. Es tan sociable que cuesta trabajo creer que sea la madre del tímido y retraído Yoshino. Además, luce más joven de lo que es, por lo menos, unos 10 años más joven de su edad real.
La casa de Hatori está justo a un lado y como lo ha visto desde que nació, no es de extrañar que lo considere como parte de la familia.
- Tu madre estaba preocupada por todo el trabajo que has tenido últimamente. Chiaki no te está dando problemas, ¿o sí?
Hatori resistió el impulso profundo de decir que sí y solo sonrió amablemente.
- Para nada. Ha estado esforzándose mucho. Hoy por hoy es el autor con mejores ventas de la compañía.
- ¿Ah sí? Me alegra escuchar eso de ti. Pero no nos quedemos hablando aquí, así que suban, ¡tengo una sandía para que comamos!
- No... yo solo...
- ¡No seas tímido! Ya que estás aquí, ¿por qué no te llevas unas verduras? Y tú, Chiaki, ¡no te atrevas a huir!
- Ugh...
Al parecer, Yoshino quería usar a Hatori como distractor para escaparse, pero al final, los dos fueron arrastrados hacia adentro de la casa.
(Esto será demasiado problemático...)
Hatori ha entrado y salido de esa casa tantas veces que podría decirse que es como su segunda casa; así que no es que se sienta incómodo, sino que Yoriko habla demasiado. Hoy en particular, había ido con la idea de limpiar el refrigerador de la casa de sus padres pero probablemente, tenga que quedarse hasta la hora de la cena. Justo cuando pensó que había encontrado el momento perfecto para zafarse, escuchó que alguien bajaba de las escaleras.
- Ah, Chinatsu, estoy en casa.
Era la hermana menor de Yoshino, Chinatsu quien había aparecido. Después de graduarse de la universidad, comenzó a trabajar en una compañía comercial, por lo que cuando se la encontró en un día de semana, vestía ropa de oficina y llevaba el rostro maquillado pero hoy tenía la cara sin maquillar y estaba vestida con una camiseta y pantalones cortos.
- ¿Qué pasa? Es realmente raro que vengas a casa... ¡Ay, no! ¡¿Yoshiyuki-kun?! ¡Debiste haber avisado que venías con él!
- ¿Por qué tendría que hacerlo? Es demasiado problema.
- ¡Aunque dibujas historias para chicas no entiendes nuestros sentimientos en absoluto! Pasa, Yoshiyuki-kun, prepararé un poco de té.
Aunque dijo que iría a preparar té, Chinatsu subió corriendo por las mismas escaleras por donde había bajado. Seguramente subió a su habitación a cambiarse de ropa. Hace algunos años Chinatsu era incluso más descuidada que Yoshino pero tal vez, debido a su edad, ahora era más consciente de la percepción de otras personas fuera de su familia.
- ¿Qué rayos le pasa...?
Mientras Yoshino se preguntaba, de pronto escuchó la voz de Yoriko.
- ¿Qué haces, Chiaki? ¡Ven aquí!
- ¡Ya voy! ¡Qué impaciente!
- ¿Dijiste algo?
Seguramente, Yoriko no había escuchado lo último que había murmurado pero Yoshino por reflejo, enderezó su postura.
- ¡N-nada!
Siguió a Yoshino hasta la sala de estar y sobre la mesa había una enorme sandía en rodajas, la cual lo habría hecho muy feliz durante sus días de estudiante.
- Es un poco nostálgico. Nunca compro sandía para mí.
- ¿Verdad? Es tan grande que no habríamos podido comerla nosotros nada más, así que es bueno que hayan venido.
- ¿Qué no fuiste tú quien nos llamó?
- ¿Sí, Chiaki?
- … Nada.
Yoshino está acostumbrado a responder aun cuando sabe que causará una mirada de su madre, por lo que respondió con indiferencia y rápidamente le dio una mordida a la sandía.
Chinatsu bajó luego de haberse cambiado de ropa y, al parecer, se había aplicado un poco de maquillaje. Aunque se quejaba de que su cara fuera muy parecida a la de su hermano, se veía muy linda.
- ¿Quieres sandía tú también, Chinatsu?
- Así estoy bien. Mamá, no has servido el té. Yoshiyuki-kun, ¿gustas un poco de té de cebada?
- Está bien, no te preocupes.
En el pasado, Chinatsu solía competir con Yoshino por los bocadillos, pero al parecer, ya ha madurado y ahora es más considerada.
(Sería bueno que Yoshino también madurara...)
Miró de reojo a Yoshino, quien comía la sandía con mucho entusiasmo.
- No pasa nada, yo también me serviré un poco y también le serviré un poco a mi hermano.
- Bueno, gracias.
Aunque es muy atenta con su amigo de la infancia, Hatori, trata un poco mal a su hermano mayor. Suponía que era algo común que hermanos de edades similares se trataran así.
- Por cierto, escuché que te ascendieron a subjefe de edición. ¡Eso es genial!
- No tanto.
Desde el año pasado lo nombraron subjefe de edición. Fue más como un apoyo para Takano quien suele estar muy ocupado desde que se convirtió en editor en jefe. Y aunque le gustaría desempeñar el trabajo correspondiente a su nuevo puesto de la mejor manera posible, sabe que aún le falta mucha experiencia.
- Es como ser gerente, ¿no? Debes estar muy ocupado. ¿Qué hay de ti, Chiaki? ¿Tú también estás ocupado?
- No. Este mes estoy tranquilo porque no tengo que cumplir con una fecha límite. Si fuera así, no podría estar aquí comiendo sandía.
Yoshino respondió desganado mientras le agregaba sal a su pedazo de sandía. Incluso, si tuviera que cumplir con una fecha límite, Hatori no le habría permitido salir.
- Entonces, ¿qué haces en tu casa durante tu tiempo libre?
- Leo mangas o me pongo a dibujar.
- ¡Lo mismo de siempre! Deja de dibujar día y noche y búscate una buena chica.
Las palabras de Yoriko desconcertaron a Hatori y de repente, un sentimiento de culpa invadió su corazón.
- E-eso es muy difícil. ¿Dónde podría encontrar una chica? Si por mi trabajo tengo que estar mucho tiempo en casa.
- A estas alturas, qué importa si la conoces en una fiesta o en una cita a ciegas. Ah, pero que no trabaje en lo mismo que tú. Si no encuentras a una chica que pueda cuidarte bien, no podré morir en paz.
Yoriko suspiró profundamente luego de lo que dijo. Sonaba como si estuviera bromeando, pero hablaba en serio. Aunque siempre se queja de Yoshino, lo cierto es que lo quiere mucho. Si no fuera así, no le habría llamado.
- ¡¿Qué cosas dices?! Si hasta pareciera que vivirás más tiempo que yo.
- Ya no te pido que consigas un trabajo normal, solo sienta cabeza y dame un nieto pronto. Deja de causarle molestias a Yoshiyuki-kun.
- ...
Yoshino se quedó callado de repente. Sabía que si abría la boca, podría cavar su propia tumba. Para Hatori era algo divertido de ver, ya que Yoshino suele ser el primero en responder durante las discusiones.
Sin embargo, no dejaba de ser un tema delicado también para Hatori, por lo que la situación también le estaba causando conflicto. Tomó una cuchara y comenzó a comer su pedazo de sandía.
- ¿Qué hay de ti, Yoshiyuki-kun? No me sorprendería que ya tuvieras novia. ¿No crees que ya deberías pensar en casarte?
Tantas preguntas seguidas le hicieron estremecer y Hatori solo pudo limitarse a sonreír amargamente.
- No puedo. Estoy demasiado ocupado con el trabajo.
- Oh, ¡¿También estás soltero?! Siendo tan buen hombre es un desperdicio.
- …
Al no saber qué contestar, Hatori también permaneció en silencio. No podía simplemente decirle “estoy saliendo con tu hijo”; aunque Yoriko podría aceptarlo, es difícil decir que se casarán y asumirán responsabilidades como sucede con una pareja entre hombre y mujer.
- Me gustaría tener un hijo como tú. ¡Eso es! ¿Qué te parece Chinatsu? Creo que sería buena para ti.
En el momento en el que Yoriko dijo eso, Yoshino escupió las semillas de la sandía que estaba comiendo, mientras que Chinatsu empezó a ahogarse con el té que estaba tomando. Luego de recuperar la respiración, Chinatsu se puso roja y expresó su molestia.
- ¡Basta, mamá! ¡Estás incomodando a Yoshiyuki-kun!
- No he dicho nada para molestarlo, o ¿acaso ya estás saliendo con alguien?
- ¡E-eso no es asunto tuyo!
Cuando Yoriko y Chinatsu empiezan a discutir, suele llevarles mucho tiempo. Hatori pensó que sería mejor interrumpir para evitarlo.
- Ah, Chinatsu se ha vuelto muy hermosa en este tiempo que no la he visto. Sería un desperdicio que saliera con alguien como yo.
- ¡O-oye! ¡Tú tampoco digas cosas raras, Yoshiyuki-kun!
- L-lo siento.
No pudo evitar disculparse con Chinatsu, aunque no entendía qué le había hecho enojar. Al final, ella solo dijo “ya fue suficiente” y volvió a su habitación.
(¿Qué fue eso?)
Es muy difícil entender a las mujeres de su edad. Aunque es editor de mangas para chicas, la psicología femenina no deja de ser un misterio para él. Y ni Yoriko siendo su madre, entendía lo que había pasado.
- ¡¿Qué le pasa a esta niña?!
“Vaya, vaya”, pensó Hatori y decidió mirar de reojo a Yoshino quien tenía una expresión extraña en el rostro.
- ¿Yoshino?
- …
Sus miradas se cruzaron por un instante, pero Yoshino la desvió de inmediato.
(¿Qué pasa?)
Mientras se preguntaba qué estaba pasando, vio que Yoshino extendió su mano derecha frente a él.
- Voy a adelantarme. Préstame las llaves de tu casa. Iré a alimentar a los peces.
- Está bien pero ¿y las verduras?
En cuanto sacó las llaves de su bolsillo, Yoshino se las arrebató.
- Solo elige algunas para mí.
Con eso, Yoshino salió de la casa. Hatori y Yoriko solo voltearon a mirarse.
- Tan inquieto como siempre.
Yoriko expresó con un suspiro y en su mente, Hatori estuvo de acuerdo con el comentario.
- Yoshino, ¿dónde estás?
Logró terminar de hablar con Yoriko y se dirigió a la casa de sus padres para alcanzar a Yoshino. Le había dado más verduras de las que podría consumir él solo, así que iba a tener que dárselas a alguien más o se echarían a perder. Odiaba el hecho de que la única persona que se le ocurriera fuera Yanase pero no conocía a nadie más que hiciera su propia comida.
Estaría bien preparar algunas guarniciones pero en esta época del año es difícil ya que maduran muy rápido. Al final, tendrán que comerlas tan pronto como sea posible.
(¿Dónde rayos está?)
Luego de dejar las verduras, se dirigió a la sala de estar y encontró a Yoshino mirando el pez tropical con una expresión en su cara que era difícil de descifrar.
- ¿Yoshino?
Cuando lo llamó, Yoshino dio un pequeño salto sorprendido y sin voltearse se disculpó con Hatori.
- Lo siento. Mi madre no hablaba en serio.
- Descuida. Es lo que pasa siempre.
- También disculpa lo de Chinatsu.
- ¿Qué cosa?
Le preguntó, haciendo que se diera la vuelta. Era raro que Yoshino se preocupara de esa manera por Yoriko y Chinatsu cuando solo suele quejarse con Hatori de los regaños que recibe.
- A lo mejor te dijo que pidieras el teléfono y la dirección de correo de Chinatsu, solo ignórala. Lleva tiempo diciéndome que lo haga. Es muy persistente.
- ¿Y para qué voy a querer su dirección de correo?
Hatori inclinó la cabeza sin entender lo que estaba diciendo y Yoshino se enfadó.
- ¡No es bueno!
Hatori, sorprendido por la reacción de Yoshino, lo miró a los ojos. Yoshino sabía que su comportamiento era extraño y el ambiente se volvió más incómodo.
- No… quiero decir, es tan insistente que podría interrumpirte mientras trabajas.
- Estoy seguro de que ya lo sabes, pero Chinatsu es una adulta activa en la sociedad y aunque no lo fuera, no creo que me llame en la madrugada como haces tú.
- Perdón. No sé lo que estoy diciendo.
- ¿Qué pasa…?
Hatori se sorprendió al ver la mueca de molestia en el rostro silencioso de Yoshino.
(¿Podría ser que…?)
Probablemente, las palabras de Yoriko hicieron que Yoshino esté más consciente que de costumbre pero no estaba seguro de expresar la conclusión a la que había llegado.
- ¿Acaso… estás celoso de Chinatsu-chan?
- ¡C-claro que no!
Negó de inmediato. No sabía si estaba intentando ocultar su vergüenza o si realmente había interpretado mal, pero por la expresión de su cara, podría decir que sí estaba celoso.
- No es eso… solo es muy molesto. Es decir, Chinatsu es mujer y te iría mejor con ella a tener una relación con otro hombre… además, eres hijo único.
Yoshino había empezado a decir cosas que carecían de sentido. Tal vez fue porque Hatori se había quedado que, al parecer, había estado pensando en las palabras de su madre que normalmente, suele ignorar.
Por primera vez Yoshino, quien nunca había tenido ni la más vaga imagen de un futuro juntos, se enfrentaba a un problema real. Era normal que se sintiera confundido.
Ciertamente, es difícil para dos hombres hablar de su relación con sus familias. Sin embargo, era algo que a Hatori había dejado de preocuparle hace mucho tiempo. Sentía un poco de pena por Yoriko pero, a cambio, estaba dispuesto a cuidar de Yoshino por el resto de su vida.
- Bueno, supongo que es así como lo ven los demás, pero si voy a rendirme solo por eso, de nada habrá servido estar enamorado durante veintinueve años.
- …
Las palabras de Hatori dejaron sin aliento a Yoshino quien se dio la vuelta y aunque Hatori no podía ver su rostro, pudo notar que sus orejas se habían puesto rojas. Lo que Yoshino estaba sintiendo, sin duda, eran celos pero al ser algo que nunca antes había experimentado, hacía que se sintiera confundido.
Viendo la reacción de Yoshino, Hatori no pudo evitar murmurar para sí mismo.
- Me alegra.
- ¿Qué cosa?
Decidió que se lo diría a Yoshino, quien seguía con el rostro enrojecido.
- Parece que ya eres un poco más consciente respecto a mí.
- E-eso es porque eres muy persistente.
- ¿Cómo que persistente?
- O sea…
Se inclinó hacia Yoshino, quien estaba intentando excusarse y se acercó a él hasta alcanzarlo. En el momento en el que tocó sus dedos, Yoshino dio un sobresalto y dijo en un tono apenas audible.
- N-no soy más consciente ni nada de eso…
- Mientes. Tienes las orejas muy rojas.
- E-es porque hace calor.
Yoshino estaba más tímido que de costumbre, lo que provocó un impulso malicioso en Hatori.
- Podemos hacer que haga más calor.
- ¿Eh?
Tomó a Yoshino de los hombros mientras no dejaba de parpadear atónito y besó sus labios entreabiertos. Permaneció sin responder por un momento, probablemente, debido a la sorpresa pero en el momento en el que introdujo su lengua en su boca, Yoshino se sobresaltó. Tal vez era solo imaginación suya pero la boca de Yoshino parecía estar más caliente de lo normal.
- Mmm…
Mostró un poco de resistencia pero ya era demasiado tarde, lo tomó de la cintura y lo sujetó contra el suelo. Cuando entrelazó su lengua con la suya y la succionó, un dulce gemido se escapó de la garganta de Yoshino.
- Mhmm…
El sonido de su voz hizo que su cuerpo se calentara. Un dulce entumecimiento invadía cada parte de su cuerpo con cada roce y sintió cómo su zona inferior empezaba a hincharse.
Yoshino se impacientó con el beso que cada vez era más intenso y luego de apartar la cabeza de Hatori, exclamó.
- ¡No lo hagas aquí, idiota!
Los ojos de Yoshino estaban enrojecidos y su respiración era acelerada.
- Lo mismo va para ti que también estás haciendo esto.
Una pequeña sonrisa se dibujó en la comisura de los labios de Hatori y con la yema de sus dedos rozó la entrepierna de Yoshino que ya estaba un poco dura y con el estímulo se endureció un poco más.
- … ¡N-no me toques!
- ¿No estás ya en una situación en donde tendrías que hacerte cargo tú solo? Bueno, no puedo hablar por ti.
Al decir esto, presionó sus caderas contra las piernas de Yoshino y éste jadeó ante el cambio de sensación.
- ¡Oye! ¿No te das cuenta en dónde estamos?
- No te preocupes. Nadie vendrá.
Después de explicarle a Yoshino que había cerrado la puerta con llave y desde temprano había apagado su teléfono para que nadie lo molestara, volvió a besarlo.
- Mmm…
Luego de mordisquear un poco, separó sus dientes y acarició suavemente su paladar. Yoshino suspiró al sentir un cosquilleo en su mandíbula y dio un respingo al sentir que succionaba la punta de su lengua. Los labios de Yoshino estaban extrañamente dulces, lo que hacía difícil que pudiera resistirse.
- Mmmm… mhmm…
Yoshino es adorable cuando trata desesperadamente de ocultar sus sentimientos, por lo que le gusta atormentarlo. Simplemente, le encanta ver cómo Yoshino comienza a perder el control y se aferra más a él.
Sin dejar de besarlo, comenzó a pasar sus manos sobre su esbelto cuerpo. Aunque no puede decir que está totalmente repuesto, está en mejor condición que cuando logra sentir sus costillas, por lo que sabe que ha valido la pena cocinar para él.
- Mmm… ah, ah…
Cuando Hatori notó que el agarre de su brazo se había aflojado, dejó de besarlo. Parece que Yoshino había dejado de resistirse y había empezado a relajarse sobre el suelo. Tal vez porque no era inmune ante estas acciones, incluso si al principio no le gustaban, nunca ha opuesto verdadera resistencia. Es más, solían acostarse desde antes de que salieran juntos formalmente, por lo que no cree que Yoshino realmente se oponga a tocarlo.
Dio un pequeño beso en los labios de Yoshino quien seguía con la mirada perdida e introdujo su mano por debajo de su ropa. Su piel, ligeramente sudada, parecía adherirse a sus manos.
Mientras Hatori besaba la parte blanda del cuello de Yoshino, presionó con sus dedos la protuberancia de su pecho haciendo que Yoshino se sobresaltara.
- Ah… es… pe...ra…ah
Al parecer, el estímulo había regresado y sus ojos comenzaron a nublarse nuevamente. No quería que se perdiera el momento, por lo que le levantó la ropa.
- ¿Cuántas veces tengo que decirte que no puedo esperar?
Sus pezones enrojecidos por el estímulo quedaron al descubierto y Hatori sin titubear, se acercó para succionarlos.
- Ah, no… Tori… ¡Que no…!
Mientras envolvía con su lengua el pequeño botón, empujó suavemente con su rodilla su abultada entrepierna. Le encantaba sentir cómo Yoshino restregaba sus caderas cada vez que lo empujaba.
- Ah… mmm… aaaah…
Mientras seguía torturándolo con su lengua, Hatori bajó los pantalones de Yoshino y sacó el miembro erecto de su ropa interior. Estaba lo suficientemente duro y la punta estaba humedecida.
- ¡¿Tori…?!
- Solo cierra la boca. Primero haré que te corras.
- N-no es necesario, ¡lo haré yo solo! Así, que detente ah…
Sin dudarlo, se inclinó y colocó sus labios sobre su miembro, lamiéndolo desde la base. Masajeó el bulto con sus dedos y enredó su lengua en la hinchazón. Cuando chupó la punta, las caderas de Yoshino se sacudieron.
- Ah… mmm….
Yoshino se mordía los labios, tratando de bajar la voz. No le gustaba ser el único que estuviera gimiendo, aunque esa resistencia parecía ir desapareciendo poco a poco.
Hatori siguió masajeando su miembro mientras lo succionaba, haciendo que el fluido de su cuerpo comenzara a desbordarse, el cual sorbió, lamió y chupó implacablemente.
- Tori… maldición… suéltame… me voy a venir…
- No me importa.
Habló aun teniéndolo dentro de su boca y se escuchó cómo vibraba. Aunque Yoshino intentó apartarlo enterrando sus dedos en el cabello de Hatori, no tuvo la fuerza suficiente para hacerlo. Hatori volvió a succionar fuerte mientras sujetaba sus caderas, hasta que finalmente no pudo aguantar más y tensó sus extremidades. Al momento siguiente, la excitación de Yoshino dio un fuerte latido, liberando su deseo.
- Ah… aaaaahhhh…
Hatori sorbió todo lo que Yoshino había soltado y se lo tragó, lamiendo cada residuo. Luego de limpiar con su lengua lo que había quedado en sus labios, levantó la mirada y vio a Yoshino mirándole fíjamente con lágrimas en la comisura de sus ojos.

- … Te dije que no lo hicieras…
Sabía que solo quería regañarlo para ocultar su vergüenza por lo que ahora pretendía atormentarlo con palabras.
- Y por eso…
- ¡Wah! ¡Wah! ¡Ya! ¡No digas ni una palabra más!
Yoshino se levantó de prisa, se subió los pantalones y tapó la boca de Hatori con la otra mano. No sabía si era que no lograba acostumbrarse o si alguna vez sería capaz de hacer lo que había prometido, ya que siempre terminaba comportándose igual.
- …
Tomó la mano que cubría su boca, la retiró y pasó su lengua entre los dedos como contraataque.
- Eh, ¡¿qué demonios estás haciendo?!
- ¿Acaso tú lo sabes? ¿Sabes cómo estoy ahora?
- ¿Eh? ¡Oh!
- No me vas a dejar solo, ¿verdad?
- E-eso… tú mismo…
Mientras le miraba fijamente, sus palabras se fueron haciendo cada vez más pequeñas. Entonces, con un poco de recelo, se animó a hacerle una propuesta.
- … E-en tu habitación.
- Entendido.
Agradeció el hecho de que haya sido él quien lo propusiera y no quiso experimentar qué reacción tendría si le decía algo más provocador. Ya le haría gritar todo lo que quisiera en la cama.
Estaba seguro de que Yoshino no se imaginaba que era eso lo que estaba pensando.
- Ven, subamos rápido.
El aire de dulzura le parecía insoportable, por lo que Yoshino se levantó primero y se dirigió a la habitación de Hatori como si estuviera en su propia casa.
- … No dejes de ser así.
No podía imaginar la cara que pondría Yoshino, si le dijera que no puede resistirse a su torpeza que le resulta adorable.
Con una sonrisa burlona, Hatori fue detrás de Yoshino.
Terminó pasando todo el fin de semana con Yoshino en la casa de sus padres.
Mientras Yoshino estaba en la sala diseñando sus nuevos personajes, pasó la aspiradora, limpió la cocina, la cual no se limpia con frecuencia y se sintió como si fuera una madre con un niño en edad escolar durante sus vacaciones de verano.
Sin embargo, haberse librado de Yanase no se sentía tan mal. Y es que les habían dado tantas verduras que algunas las llevaron a casa de Yoshino para que Yanase pasara por ellas. El resto tendría que comerlas Yoshino en su casa.
(Estoy seguro de que llegarán en la noche)
. . . . . . . . .﹝✰﹞. . . . . . . . .
Mientras escribía una propuesta, Hatori pensaba qué iba a hacer de comer para Yoshino cuando el brazo de alguien se extendió desde atrás.
- Toma, Hatori. Te enviaron un fax.
- Gracias.
Lo que Mino le entregó cuando pasó por atrás fue la lista oficial de personajes que Yoshino había enviado junto con la trama para que la revisara.
- ¿Mm?
La cantidad de personajes estaba bien pero había algo raro.
(… Es eso…)
Lo que parecía extraño era que no estaba el personaje que había dibujado inspirado en Hatori. ¿Qué había pasado con ese personaje que parecía tan serio?
Aunque se preguntaba qué había pasado, no le veía nada de malo al proceso. Por lo que, antes de dar su visto bueno, se levantó a consultarlo con el editor en jefe, Takano.
- Takano-san, aquí está la lista de personajes de la nueva obra de Yoshikawa-sensei, ¿podría revisarla por favor?
Le entregó también el fax que acababa de llegar con la trama.
- Hmm… están bien, ¿no? Son personajes diferentes a los que ha dibujado antes y creo que podrían tener buen recibimiento entre los lectores.
- Sí, también lo creo.
- ¿Hay algo que te incomode?
- No. Para nada.
No podía quejarse solo porque faltara un personaje que ya le había mostrado antes.
- Entonces, está bien. ¿No tendrá problema con la próxima fecha límite?
- Dijo que no pero…
- Deberías presionarla desde antes. Yoshikawa-sensei es el tipo de persona que pierde la noción del tiempo si la dejas sola.
- Estoy consciente de ello.
Regresó a su escritorio y tomó el teléfono para decirle a Yoshino que ya había recibido la aprobación de Takano. Marcó el número que ya sabía de memoria y luego de sonar un par de veces, le conectó con Yoshino.
- Habla Hatori de Marukawa Shoten.
- ¡Oh, Tori! ¿Ya viste la lista de personajes? ¿Crees que están bien así?
- No le veo ningún problema y Takano-san ya dio su aprobación. Solo quería preguntarte ¿qué pasó con el personaje que me mostraste el otro día?
Luego de la pregunta de Hatori, Yoshino permaneció en silencio.
- Ah… ese… lo descarté.
- ¿Lo descartaste?
- Es que… era un poco difícil de dibujar…
- Casi no te escucho. ¿Dices que era difícil de dibujar?
Había hablado tan bajo que tuvo que volver a preguntarle ya que no había entendido lo que acababa de decir.
- Lo descarté porque era difícil dibujarlo en una escena de amor con la protagonista. ¡¿Por qué tendría que dibujarte en una escena de amor?!
Le escuchó levantar la voz y de repente, se cortó la llamada. Volvió a colocarse el auricular, solo para escuchar que ya había colgado.
(¿Qué demonios dice? Si fue él mismo quien lo dibujó)
Aunque le asombró su comportamiento, que haya dicho eso significaba que finalmente, estaba siendo consciente de lo que significaba para él.
A pesar de que su vida amorosa pareciera estar al nivel de la de un estudiante de secundaria, parece que Yoshino está progresando un poco.
- ¿Por qué sonríes así, Hatori? Das miedo.
- Lo siento.
Luego de que Takano evidenciara la mueca que estaba haciendo inconscientemente con sus labios, volvió a endurecer su expresión.
Caso 1 de Yoshiyuki Hatori, FIN.
¡Aaaah! Por fin pudimos publicar este capítulo. ¡Vaya que pasó de todo en el proceso! Pero ni el Covid pudo detenernos... con todo y que seguimos con tos x.x
En fin, espero que lo hayan disfrutado tanto como nosotrOs disfrutamos traduciéndolo (¡necesito más hatori coqueto en mi vidaaaah!).
Y es que teníamos hartas ganas de saber qué había detrás de la segunda Ova de Sekaiichi Hatsukoi. Desde qué onda con Chinatsu, si le trae ganas a Hatori o no y qué pasó en la casa de los papás de Hatori porque sabemos que siempre pasa "algo más" que no llega a animarse y la verdad, estamos satisfechOs.
☆Si por alguna razón, no han visto esta OVA, les dejamos el enlace pa que la vean☆
Sekaiichi Hatsukoi, OVA 2; si tienen cruncryroll premium, pueden verlo de manera legal aquí.
En fin, gracias por leer♡
Bais!♡

