Sekai Ichi Hatsukoi: Caso de Yoshiyuki Hatori
Libro: 世界一初恋: 羽鳥芳雪の場合
Título: バレンタイン編
Título en Español: San Valentín (versión Fetus ToriChia)
Caso de: Yoshiyuki Hatori
Autora: Miyako Fujisaki
Formato: Novela
Licencia: No
Traducción: yoͦshͪiͥnoͦ♡
Revisión: 鳥居さん
Palabras: 730
Tiempo de lectura: 3 minutos
El día de San Valentín es una molestia.
No es que no le gusten los dulces, sino que la tensión a su alrededor le inquieta.
Últimamente, sus compañeros de secundaria a menudo hablan acerca de cuántos chocolates podrán recibir, lo que le hace preguntarse si es algo que quieren aunque no sea de su persona favorita. Sin embargo, cada vez que le daban chocolates, solo podía pensar “estoy en problemas”. Al menos, así era para Hatori.
No decía nada al respecto porque sabía que se enojarían con él, pero deseaba que el 14 de febrero pasara lo más rápido posible.
- Oh, ya van tres…
- ¿Qué haces…?
Yoshino espiaba la casa de Hatori desde la ventana de su habitación. Estaba contando el número de chicas que habían visitado la casa de Hatori, probablemente, para llevarle chocolates de San Valentín.
- ¿Te traen chocolates pero no quieres recibirlos?
- La escuela lo prohíbe.
- Pero que sea en la escuela, ¿no?
- Es muy problemático rechazarlos directamente.
Agradecía el detalle que tenían con él pero era muy complicado elegir las palabras para no lastimar a la otra persona. En ese caso, era mejor no recibirlos desde el principio.
- ¿Hoy no está tu mamá?
- Salió con mi padre.
Ese año San Valentín cayó en fin de semana, por lo que los padres de Hatori decidieron tener una cita. Le habían dicho que regresarían para la cena, pero Hatori les dijo que se tomaran su tiempo y se divirtieran.
- Siguen llevándose bien.
- Así es.
- ¿Por qué no te quedas a cenar? Estoy seguro de que a mi mamá le dará mucho gusto.
- ¿Estás seguro?
- Somos amigos, no tiene caso que te cohíbas.
La razón por la que estaba en la habitación de Yoshino es porque el día anterior no paró de decirle “¡Mañana tienes que venir a mi casa!”
No es que no guardara alguna pequeña esperanza, sino que sabía que, tal como esperaba, no tenía caso.
Por eso era que miraba de reojo todo el alboroto a su alrededor. Después de todo, su corazón también era simple.
- D-disculpa, v-voy a pasar…
Luego de un discreto golpe en la puerta, entró cuidadosamente Chinatsu, la hermana menor de Yoshino.
- Qué raro que toques la puerta.
- ¡Cállate, hermano! Disculpa, Yoshiyuki-kun, hice unas magdalenas para que las comas como merienda si quieres. Mi hermano me ayudó a hacerlas, así que no estoy orgullosa de ellas…
- ¿De verdad puedo comerlas?
Chinatsu llevó dos tazas con bebidas y pequeños panecillos.
- ¡Quiero que las comas, Yoshiyuki-kun! ¡Voy a dejar esto aquí!
Chinatsu miró a Yoshino y se fue a toda prisa. Probablemente, fue por petición de Chinatsu que Yoshino discretamente había invitado a Hatori a su casa.
- Es raro que hagas pastelillos.
- Chinatsu me hizo ayudarla, es todo. Dijo que los hombres deben encargarse de hacer la parte más pesada. Y bueno, los hice con lo que venía en el set, así que supongo que deben saber normal.
Parecía que cada uno había hecho su propia decoración. Algunos de ellos eran tiernos, mientras que los demás tenían personajes del manga favorito de Yoshino.
- Me parece que están bien hechos.
- ¿Verdad? Ah, los tuyos son los que hizo Chinatsu, esos son míos porque yo los hice.
- Me di cuenta cuando los vi.
Antes de que Yoshino pudiera arrebatárselo, le quitó la envoltura a uno y lo introdujo en su boca.
- ¡Ah! ¡¡Te dije que son míos!!
Los panecillos con sabor a cacao y con mucho chocolate encima eran mortalmente dulces, pero estaban deliciosos.
- Puedes comerte los otros.
Luego de decir eso, alcanzó otro de los pastelillos que parecía que Yoshino había hecho.
- Si Chinatsu se entera que me comí los suyos, me va a matar…
- Si tú no se lo dices, no se enterará.
- ¿Ah sí?
Yoshino se asustó al imaginar la reacción de su hermana pero las palabras de Hatori lo convencieron fácilmente y comenzó a comer los pastelillos restantes. Parece que era feliz mientras pudiera comer.
Y así, Hatori mordió el segundo pastelillo sintiéndose afortunado de poder comer el chocolate que su chico favorito había preparado.
- … San Valentín no es tan malo.
- ¿Qué dijiste?
- Nada.
Hatori comió el resto de las magdalenas y agradeció a Chinatsu que haya ayudado a Yoshino.
FIN.
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Nuestro regalito de día de San Valentín para nuestros queridos lectores. Esperamos que lo disfruten ♡
Esta historia viene en la cotraportada del primer tomo de la novela de Hatori.
Como dato curioso, Yoshino se refiere a la mamá de Hatori como "tía", solo que le cambiamos para evitar confusiones. Pero así de cercanos son ♡

